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Los daños colaterales de los ataques piratas para la economía mundial

El auge de los asaltos en el Índico sube las primas de las aseguradoras, los costes del transporte y el precio del petróleo.- Ciertas compañías han optado por la ruta alternativa del Cabo de Buena Esperanza, más cara y más larga, pero más segura

Los ataques piratas en la zona del Índico pueden aumentar el precio del petróleo, otras materias primas o las videoconsolas. Dicho así puede sonar disparatado, pero no lo es. Secuestros como el del petrolero saudí Sirius Star o el del barco hongkonés Delight, ocurridos en los últimos días no sólo suponen una demostración del espectacular aumento de la capacidad de los piratas, sino también una amenaza para el comercio internacional.

"En cientos de años de experiencia en el transporte marítimo hemos tenido incidentes (...) pero en términos de piratería esto no tiene precedentes", asegura Rob Lomas, ejecutivo de Intercargo, una sociedad que representa a algunos de los líderes del sector. Ante esta situación "extraordinaria en tiempos de paz" las empresas de transporte marítimo se están planteando una ruta alternativa y más cara, por el Cabo de Buena Esperanza. Esta ruta, un 30% más larga, encarece el viaje "entre 20.000 y 30.000 euros al día", según ha asegurado hoy en rueda de prensa el portavoz de la OTAN, James Appathurai.

Zona clave para el comercio

Más de 20.000 barcos cruzan cada año el Golfo de Adén y aunque sólo un 1% de ellos es atacado la cifra en el último año ha aumentado un 80%, según la OTAN. La Oficina Marítima Internacional cifra en 92 el número de barcos atacado este año, 36 de ellos con éxito. Además, 17 petroleros pasan al día por la zona transportando el 7% de la producción mundial de crudo. El secuestro del petrolero saudí, con dos millones de barriles de crudo en su interior, supuso una subida automática del precio del petróleo (que hoy ha seguido su escalada) y da una idea de las repercusiones que tienen este tipo de ataques.

Por el momento, ni las grandes empresas del transporte petrolero ni los principales productores parece que vayan a cambiar de ruta y no ha habido estampida. Kuwait, Arabia Saudí e Irán seguirán usándola. Sin embargo, algunas de las principales empresas de transporte marítimo, incluida la más grande, Svitzer, y la noruega Odfjell ya han asegurado públicamente que evitan en la medida de lo posible el canal de Suez y sus inmediaciones.

Las aseguradoras han pagado 100 millones de dólares en un año en rescates, dinero que repercute directamente en el precio de la prima impuesta a quienes viajan por la zona, que ha subido ya un 10% en los últimos meses.

La alternativa es más cara, pero si los ataques persisten y a la inseguridad se suma el aumento de los costes del seguro las cuentas pueden cambiar. "Si lo sumas todo verás que la opción del Cabo Esperanza es atractiva", asegura Lomas. En cualquier caso, las empresas ya tienen preparada la factura. "Alguien tiene que pagar por esto y serán muy posiblemente los consumidores de Europa y África del Norte" asegura a la Agencia AFP Roger Middelton, experto británico en comercio y autor del informe Piratería en Somalia: Amenaza para el comercio internacional, sustento para las guerras locales.