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El futuro de la economía | Un país de oportunidades

Ollanta Humala reivindica Perú como trampolín de inversiones

El presidente peruano defiende la estabilidad jurídica y económica del país - "Yo quiero hacer una gran revolución", dice en defensa del progreso social

El presidente peruano, Ollanta Humala, reivindicó ayer Perú como una plataforma segura y dinámica para las inversiones españolas, como un país en desarrollo y en plena lucha por mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos, como un socio natural de España. Humala defendió "el ambiente de estabilidad y confianza económica" que vive el país ante directivos de empresas españolas presentes en el foro Invertir en el Perú, un encuentro organizado en Madrid por los periódicos EL PAÍS y el peruano La República con el objetivo de analizar las posibilidades de negocios en el pujante país latinoamericano. Humala destacó las oportunidades que ofrece ahora la economía peruana, que como el resto de Latinoamérica está vadeando con éxito la crisis financiera internacional: "Nada garantiza que el nubarrón no llegue, pero soplamos para que se quede acá, en Europa; esperemos que se disuelva pronto".

"Queremos que las empresas paguen tributos y respeten el medio ambiente"

"No podemos prescindir de las cumbres para intercambiar ideas"

La expansión conlleva múltiples proyectos en infraestructuras

El Gobierno intenta aunar crecimiento económico y desarrollo

España, que destinó unos 4.000 millones de euros en 2010 al país, es el primer inversor extranjero en Perú. El acto contó con la participación de directivos de algunas de las multinacionales españolas con presencia en el mercado peruano, como Telefónica, BBVA y Repsol, patrocinadores del evento.

El presidente peruano lamentó que la campaña electoral peruana fue, a su juicio, "muy dura" y llegó a amenazar "la credibilidad de la presidencia de la República", pero destacó la "previsibilidad" jurídica del país para los proyectos empresariales, una referencia que tomó prestada del expresidente del Gobierno español Felipe González, presente en el acto. "Su plata no está en una ruleta, está en un país con un ordenamiento jurídico claro; lo que queremos es que el dinero que se invierte le genere a ustedes utilidades y, también, beneficios al territorio", aseguró Humala.

El país, no obstante, tiene asignaturas pendientes. La economía ha crecido a un ritmo del 6,4% en la última década, pero un tercio de la población vive en la pobreza y presenta graves desigualdades entre las zonas urbanas y rurales.

"Queremos aunar crecimiento económico y desarrollo. Crecimiento económico es plata en el bolsillo, desarrollo es calidad de vida", explicó el presidente en la inauguración del acto. Volvió al asunto en la clausura, preguntado por el presidente de EL PAÍS, Juan Luis Cebrián.

"Yo quiero hacer una gran revolución en Perú, que los campesinos puedan tomar café al final de la tarde y que sus hijos puedan hacer deberes en casa", enfatizó, porque esos actos sencillos "significan que el país tiene producción de cosas y que hay electricidad en las casas y hay paz social". Cebrián le había recordado las palabras que en el mismo foro intercambiaron el ministro de Exteriores peruano, Rafael Roncagliolo (67 años) y su hijo el escritor Santiago Roncagliolo (36). El autor preguntó al padre por esos exguerrilleros (Dilma Rousseff en Brasil y José Mujica en Uruguay) o exmilitares con influencias marxistas (como el propio Humala en Perú) que hoy ocupan puestos clave en América Latina.

"Mi generación era antisistema. Queríamos hacer la revolución y, en realidad, la estamos haciendo", contestó el ministro. "En América del Sur hay una gran voluntad de combatir la pobreza", añadió.

El foro Invertir en el Perú se enmarcó en la visita oficial a España de Humala, que el miércoles se reunió con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y compartió cena oficial con el rey Juan Carlos en el Palacio Real. Se trata del primer mandatario latinoamericano con el que se reúne Rajoy tras su llegada a La Moncloa.

Humala destacó también en la inauguración de la jornada las oportunidades empresariales que brinda una de las prioridades políticas de su Gobierno: "Llevar el Estado a la punta del cerro, a las zonas más recónditas del país". Un déficit de infraestructuras que "abre un espacio para inversiones en carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos". También destacó la necesidad de fortalecer la gestión hídrica y reclamó una mayor transferencia tecnológica de las empresas que invierten en Perú. "Nuestra apuesta es la educación, ahí está el futuro", apuntó.

"La relación con las empresas ha cambiado, queremos empresas que paguen tributos, respeten el medio ambiente, generen empleos, que se lleven bien con la población, que establezcan cadenas de producción nacionales", añadió Humala antes de dar la palabra al responsable de Economía peruano, Luis Miguel Castilla.

El ministro recordó que "la economía de Perú ha sido una de las más dinámicas del mundo junto con China o Vietman a lo largo de la última década". Castilla vinculó el repunte al "boom en las exportaciones no tradicionales, con valor agregado y competitivas" y a una "política muy agresiva para insertarse en la economía global".

El miércoles, precisamente, el país realizó una incursión en los mercados internacionales con la emisión de deuda por 1.000 millones de dólares (unos 760 millones de euros), de la cual el 60% fue en su moneda nacional (sol) con un vencimiento a 20 años.

Cebrián aprovechó su diálogo final con Humala para inquirirle también por su compromiso con la libertad de expresión después de la dura campaña política. El presidente de EL PAÍS recordó que el dirigente ha parado una llamada ley mordaza sobre los medios de comunicación. Este proyecto de ley fue promovido por varios partidos de oposición en el Congreso, pero el presidente Ollanta Humala, antes de su ratificación, lo devolvió al Parlamento para una nueva evaluación. "Mi compromiso con la libertad de expresión es tan fuerte que queda por encima de pasiones, y no tengo tiempo de acciones arbitrarias", dijo el presidente. Para Humala, no habrá revueltas populares: "Si el Perú es seguro no tiene que haber revueltas populares. Hay que gobernar para todos, soy el presidente de los que votaron y de los que no votaron por mí", aseguró.

Respecto a la necesidad de mantener las cumbres y citas políticas, el presidente peruano se ha mostrado claro y recalcó: "No podemos prescindir de espacios que permiten el intercambio de ideas y soluciones, y por eso es necesaria la cumbre iberoamericana". Es una cita especialmente importante para España, a su juicio, ya que el vínculo entre este país y América Latina "debe reforzarse".

En este contexto, EL PAÍS, que vende ya 40.000 ejemplares diarios en la edición de papel en América Latina, va a empezar a distribuirse en Perú a partir del mes de abril junto con La República, anunció Cebrián.

Con información de Alejandro Bolaños, Álvaro Romero, Cristina Galindo y Amanda Mars.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 2012