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Policía y Guardia Civil chocan por la persecución de pederastas en la Red

Discrepan sobre si reenviar enlaces para denunciarlos puede ser un delito

Las redes sociales están cambiando (también) la forma en la que muchos ciudadanos se comunican con la policía. Para alertar de un delito, sobre todo si se produce en Internet, es cada vez más frecuente notificarlo a las fuerzas de seguridad del Estado a través de Twitter, con un enlace que los ponga en alerta de webs que pueden estar cometiendo una infracción. Una de las conductas con las que los usuarios están más sensibilizados es la pornografía infantil. Pero el Cuerpo Nacional de Policía (CNP), a través de su cuenta oficial, hizo una advertencia a finales de diciembre: "Compartir links o perfiles pedófilos, aunque sea para denunciarlos, puede ser DELITO. Enviad mail a denuncias.pornografia.infantil@policia.es". Y acto seguido, una aclaración: "La BIT [Brigada de Investigación Tecnológica] gestiona policialmente los mails que reciben de forma privada y no se comete ningún delito ¡Gracias por vuestra colaboración!".

Es cada vez más frecuente notificar infracciones a través de las redes sociales

Los cuerpos de seguridad agradecen la colaboración, pero piden discreción

Al día siguiente, el Grupo de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil colgó en su web una nota aclaratoria. En resumen, decía que pretendían explicar comportamientos y actitudes que, en 160 caracteres, pueden llevar a errores y malentendidos sin querer "contradecir" a sus compañeros de la policía. Empezaba dejando claro que "quien debe pronunciarse sobre si es delito es la Fiscalía General del Estado, y las Autoridades Judiciales, únicos actores válidos para interpretar la ley". Y continuaba así: "Respecto a la tenencia de material pornográfico no existe duda alguna, o se tiene o no se tiene. El problema está en qué se entiende por distribución directa. ¿Denunciar un perfil de un pedófilo en Twitter de forma pública es distribución? Parece difícil responsabilizar a un usuario que denuncie estos contenidos, ya que no se produce una distribución directa (se comunica el titular de ese material, no el material en sí), y además no existe voluntad de difundir dicho material pornográfico (ausencia de dolo), más bien todo lo contrario. Para nosotros está claro, esto no es distribuir, sino colaborar con la Guardia Civil para erradicar una lacra de la sociedad. Así pues, no podemos más que agradecer vuestro esfuerzo, ayuda y dedicación".

También matiza la Guardia Civil en su comunicado que hay canales más propicios para denunciar la pornografía infantil online, como es el correo electrónico o la propia página web de la institución. En eso mismo insiste Carlos, responsable de redes sociales del CNP. "Les pedimos más privacidad porque sin querer pueden estar difundiendo lo que pretenden erradicar. El tuit fue un aviso: 'Envíanoslo, pero por correo'. Todos los enlaces se investigan, pero, por favor que no se compartan porque técnicamente puede considerarse distribución y eso es un delito. Además, pese a la buena voluntad, en el fondo estás haciendo publicidad a ese perfil", explica el funcionario.

El comisario jefe de la BIT, Manuel Vázquez, abunda en que el asunto es complejo porque "se podría interpretar que hay un dolo eventual". "Hay alguna sentencia al respecto; además puede poner en peligro al propio denunciante", afirma. Sin embargo, tanto él como su compañero de redes sociales enfatizan que la colaboración ciudadana es fundamental y animan a los usuarios a seguir colaborando, pero por vías privadas. "Hay mucha concienciación social con la pornografía infantil. Algún mensaje pidiendo colaboración ha tenido más de 5.000 retuits [personas que lo han compartido], incluido de personajes como Mariano Rajoy", explica el agente Carlos.

Lo que tiene claro tanto la policía como la Guardia Civil es que esta colaboración tiene que permanecer. Cada enlace sospechoso que reciben es analizado, aunque en la mayoría de las ocasiones proceden de páginas en el extranjero, lo que los organismos españoles ponen en conocimiento de las autoridades correspondientes. Si es dentro del territorio nacional, avanzan en la investigación y es posible que acabe con una operación exitosa, según relata Vázquez.

Es menos frecuente que la pornografía infantil se produzca dentro de las propias redes sociales. "Esto es muy extraño, pero si nos lo remiten, también lo investigamos y lo ponemos en conocimiento de la propia red social en caso de que esté fuera de nuestras fronteras, que es lo más frecuente", cuenta el comisario. Lo que más denuncian los ciudadanos a través de las redes sociales son las estafas de todo tipo que se valen de Internet para su propagación. "Y cada vez más, las suplantaciones de personalidad, que quitan muchísimo tiempo, porque es burocráticamente complejo aunque tecnológicamente sería muy sencillo descubrir al infractor. Esto, en caso de que haya delito, no vale con una mera suplantación. Tiene que haber algún fin o producirse algún menoscabo a la persona por la que se hace pasar", concluye Vázquez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de enero de 2012