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Reportaje:

Arte escolar contra los recortes

Un instituto de Moaña gana un premio estatal mientras pierde profesores

Cada vez que un informe educativo arroja un dato negativo sobre el sistema escolar arrecian las voces apocalípticas que cargan contra la falta de exigencia de los planes de estudio o la holgazanería de los estudiantes. El manido prejuicio se derrumba en seguida ante los alumnos de Secundaria y Bachillerato del Instituto As Barxas de Moaña, donde la tónica es renunciar a los recreos y acudir a las aulas fuera del horario lectivo para participar en alguno de las actividades que han servido al centro para ganar el premio CreArte del Ministerio de Educación al fomento de la creatividad en la enseñanza.

En plena marejada de recortes y con muy escasos medios, los estudiantes se han distinguido con la creación de un blog en donde colgaron 25 trabajos audiovisuales de calidad en un curso.

Los estudiantes han creado un blog con más de 25 trabajos audiovisuales E

l dinero del premio no aliviará los apuros económicos del instituto

La realización de cortometrajes con la técnica del stop-motion o cuadro a cuadro, que simula el movimiento a partir de la sucesión de imágenes fijas, supuso una revolución en el instituto moañés. De una idea para las clases de la profesora de Plástica Luz Beloso hace tres años se ha evolucionado con el tiempo a una herramienta multidisciplinar, con aplicaciones en economía, en música pasando por la lengua, con especial hincapié en el gallego. "Los estudiantes no trabajan ya para la nota sino porque se implican en las actividades", relata Beloso, para quien el director, Carlos Chapela, solo tiene palabras de elogio. Ella bromea sobre el súbito auge de la expresión artística en el instituto, cuyos alumnos cosechan premios uno detrás de otro. "Es que los de O Morrazo son muy artísticos", ríe.

Desde un cortometraje publicitario para las clases de Economía a un vídeo para la promoción de la lectura que acaba en lección sobre el alzhéimer, pasando por una recreación de la película de los años ochenta El club de los cinco o el cuento con trasfondo de denuncia de A primeira aventura da muller lamprea, el instituto entero se ha sumado con entusiasmo a la propuesta, que salió adelante a pesar de las limitaciones y está disponible en la Red en el sitio educortos.blogspot.com. Una cámara, un ordenador y un proyector fueron lo único de lo que se sirvieron los alumnos, que compensaron los exiguos medios con trabajo. Cada estudiante tenía una función asignada, y los que no eran actores participaban en la elaboración del guión o el manejo de la cámara.

Los 24.000 euros del galardón se destinarán, como exigían las bases del concurso, a adquirir nuevo material, pero no aliviarán los serios apuros económicos del instituto, que hace malabarismos para cuadrar los presupuestos. Lo recuerda Chapela, que resopla en el frío de la entrada, con la calefacción apagada por imperativo económico. Precario también es el estado de algunos techos, con el suelo de la sala de profesores llena de cubos para atajar las goteras, que se multiplican cada vez que llueve. Vino el aparejador de la Xunta y nos dijo claramente que no hay dinero", resume.

Beloso insiste en el esfuerzo mancomunado de alumnos y profesores como clave del éxito de un instituto que, a pesar del énfasis en la creatividad, no ofrece el bachillerato artístico. El objetivo ahora es reproducirlo durante este curso, si bien las condiciones objetivas son menos favorables. "Con los recortes de la Xunta hemos perdido dos profesores, y solo tenemos uno de apoyo que ayude a los alumnos que quedan rezagados. Así no hay manera", se queja el director, en un tono de frustración que se vuelve de protesta cuando se le inquiere por el aumento de horas lectivas decretado por Educación para este curso. "Las horas de más que nos imponen las llevamos trabajando desde mucho antes", coinciden ambos. Beloso, que no tenía una formación especializada en Internet, descubrió lo que era un blog gracias a un alumno, tradujo un guión que la clase después adaptó valiéndose de Google y dedicó tardes enteras a manejar un programa de edición de vídeo de software libre, una característica que se toma muy en serio: toda la música que se utilizó en los cortos tenía licencia gratuita de uso. Ahora avisa a los alumnos de las nuevas entradas de la bitácora a través de Facebook o Tuenti. "El profesor debe dejar de estar en un pedestal. Nosotros funcionamos como un equipo, y así los chavales se animan y se motivan", explica. Chapela reflexiona sobre el uso de las nuevas tecnologías en la labor docente, que ve más como una herramienta que como un fin.

Adrián Martínez, estudiante de 2º de Bachillerato, ganó el año pasado el premio del festival audiovisual Olloboi con un videoclip para una canción en catalán. "Yo había estudiado en un colegio de monjas, pero tenían compañeros que me hablaban muy bien de aquí", explica, y cuenta que siempre quiso dedicarse al arte. "Llegas aquí y de repente tienes a alguien que te da un empujón", dice. Ahora cree que probablemente desemboque en Comunicación Audiovisual. "Es que de lo otro hay pocas salidas", cavila.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de enero de 2012