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Un informe oficial critica la gestión de Fukushima

Solo 6 de los 54 reactores atómicos japoneses siguen en funcionamiento

La eléctrica Tepco no respondió correctamente al terremoto y al tsunami que el pasado 11 de marzo azotó Japón y destrozó la nuclear de Fukushima. Así lo establece un informe oficial encargado por el Gobierno de Japón y que carga contra la respuesta de la eléctrica al accidente.

Según el informe -cuya versión definitiva se publicará en verano-, la eléctrica tardó en refrigerar con camiones el reactor número 1 porque pensaba erróneamente que aún seguía en marcha uno de los sistemas de refrigeración. Además, unos trabajadores pararon uno de los sistemas que enfriaba el núcleo del reactor 3 porque creían que un sistema alternativo funcionaría. El texto describe situaciones "extremadamente inapropiadas" en la respuesta inicial al accidente.

El texto detalla situaciones "extremadamente inapropiadas"

"El organismo regulador del Gobierno no exigió a Tepco medidas específicas después de recibir los resultados de la simulación que realizó Tepco en 2008 y a principios de 2011 sobre el impacto de un tsunami", afirma el informe, realizado después de 900 horas de entrevistas con 456 personas. El grupo de expertos está liderado por el profesor de Ingeniería Yotaro Hatamura, e incluye a diplomáticos y jueces entre sus 12 miembros.

Preguntado sobre la falta de preparación en Japón ante un accidente nuclear, Hatamura respondió en una rueda de prensa que "la gente tiende a no ver lo que no quiere ver, a no escuchar lo que no quiere escuchar".

El informe provisional no detalla los daños que Fukushima sufrió con el terremoto precedente al tsunami, un aspecto clave para ver el futuro de otras nucleares en Japón. También señala que la mala comunicación entre los cuerpos del Gobierno retrasó el uso de modelos que predicen la dispersión de la radiactividad. Eso llevó a evacuaciones realizadas con demora y otras incorrectas, ya que hay gente que fue trasladada a lugares contaminados.

Actualmente, el país solo tiene en marcha seis de sus 54 reactores nucleares, después de que el domingo parara el reactor 4 de Genkai, de 1.180 megavatios de potencia. El resto está en distintos tipos de revisión, y no volverán a funcionar al menos hasta finales de 2012, aunque es probable que buena parte no vuelva a arrancar. Solo el 11% de la potencia nuclear japonesa (hasta ahora el tercer país más nuclearizado del mundo) está en marcha.

El pasado 16 de diciembre, el Gobierno declaró que los tres reactores estaban en estado de "parada fría", un término que se utiliza normalmente para las nucleares en parada. Sin embargo, según una encuesta del diario Nikkei publicada el lunes revela que el 78% de los japoneses discrepa del Gobierno en que la situación esté controlada. Aún hay 80.000 desplazados.

El informe, el primer intento de Tokio por detallar las causas del accidente, llega cuando Tepco afronta su nacionalización, ya que la empresa calcula que tendrá que pagar alrededor de 45.000 millones de euros en indemnizaciones.

El plan del Gobierno japonés para desmantelar Fukushima calcula que serán necesarios entre 30 y 40 años. El primer paso será eliminar el combustible nuclear usado de las piscinas de enfriamiento de los reactores en los dos próximos años. Después, se retirará el combustible fundido en el interior de los reactores, lo que se hará en el próximo decenio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de diciembre de 2011