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La 'marea verde' busca alternativas tras el desgaste de las huelgas

El 29,4% de los docentes de instituto secunda la jornada con menor respaldo

A Puri, docente que oculta su apellido, la defensa de la escuela pública le llega hasta las orejas. Y no es una frase hecha. A las puertas del juzgado de plaza de Castilla, esta profesora de Francés de secundaria muestra sus pendientes: unas cartulinas más cortas que un meñique con una foto de la camiseta de la marea verde delante y otra de una protesta de docentes (vestidos del mismo color) por detrás. Puri secundó ayer la jornada de huelga en la enseñanza, como casi un tercio de profesores de secundaria de la región, según estima EL PAÍS.

El noveno día de paro en lo que va de curso fue el menos respaldado hasta la fecha, según todos los indicadores. Este periódico estimó un 29,4% de seguimiento tras recabar datos en 32 de los 340 centros. En la anterior huelga, celebrada durante la campaña electoral, hubo un 42,5% de seguimiento. Los sindicatos (CC OO, ANPE, CSIF, UGT y STEM) elevaron el porcentaje al 48,1%, y la Consejería de Educación y Empleo lo redujo a la mínima expresión: 8%. Las escuelas infantiles y los colegios de primaria, también convocados, secundaron el paro en el 27,4% y 47,6%, según las centrales. Educación cifró el apoyo en el 2% y 8,5%, respectivamente.

La participación cae, y los profesores pierden cerca de 100 euros en sus nóminas por cada paro. Así que buscan y piden otras fórmulas de protesta. Puri, la profesora de los pendientes, acudió ayer con unas 75 personas a presentar denuncias en los juzgados de plaza de Castilla por presuntas injurias contra la consejera de Educación y Empleo, Lucía Figar, y contra la decisión de la Junta Electoral de Zona de citar a profesores y padres que votaron con la camiseta verde el 20-N y fueron expedientados por ello.

Los sindicatos se reunirán en los próximos días para elaborar un nuevo calendario con el que seguir en diciembre (prevén una manifestación) y tras las vacaciones de Navidad. Las huelgas no van a terminar, advierten. Pero admiten que en el futuro habrá que dosificarlas.

Con información de Tono Calleja, Carolina García y Sara España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de noviembre de 2011