La huelga de médicos contra los recortes le estalla a CiU en plena campaña

El sindicato mayoritario usa la víspera electoral para presionar contra los ajustes

La campaña electoral quedará marcada finalmente por los recortes en la sanidad pública con huelga de médicos incluida, justo lo que Convergència i Unió (CiU) estaba intentando evitar a toda costa. La estrategia convergente ha tropezado con una huelga de médicos convocada a cuatro días de las elecciones pero gestada tras casi un año de crispación y tijeretazos. "No queremos influir en las elecciones, pero los recortes parecen no tener fin y están destrozando el modelo sanitario. La Generalitat ha cruzado la línea roja en sanidad", lamentó ayer el presidente del sindicato Médicos de Cataluña, Albert Tomàs, tras anunciar la convocatoria de huelga a los 16.500 médicos de los 492 centros públicos y concertados, entre hospitales y ambulatorios, para el 15 y 16 de noviembre.

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La convocatoria de paro devuelve el protagonismo a los recortes en víspera electoral, augura una campaña que irá centrándose en el precario estado de la sanidad pública a medida que se aproxime la huelga y presiona al presidente Artur Mas para que dé marcha atrás en los ajustes en el peor escenario y el peor momento imaginado por los convergentes. El ajuste en sanidad pública, la partida más afectada por los recortes, que ha reducido su presupuesto casi 1.000 millones -el 10%-, se ha consolidado como la cara más visible de la receta de contención aplicada por CiU ante la crisis y el arma más utilizada por sus rivales en un momento en que los convergentes temen el auge electoral del PP en esta comunidad.

El desgaste de CiU a cuenta de los recortes, ya palpable en las últimas elecciones municipales, se ha acrecentado tras el cierre parcial de algunos hospitales públicos para ahorrar. Los médicos se han plantado ante un partido que intentó mimar precisamente a este colectivo: en la campaña electoral autonómica del año pasado, el entonces candidato, Artur Mas, procuró seducir al colectivo médico lanzando guiños como el de comprometerse a no aplicar recortes al sector. Incumplir la promesa formulada en aquella campaña ha comportado a CiU afrontar una huelga más que molesta. Los nacionalistas hicieron ayer oídos sordos y siguieron defendiendo su hoja de ruta. El secretario general adjunto de Convergència, Oriol Pujol, llegó a situar Cataluña en la punta de lanza de lo que se tiene que hacer en el sur de Europa, informa Mercè Pérez. "En el sur de Europa no hay ninguna institución pública que actúe como lo estamos haciendo en Cataluña. Lo que estamos haciendo desde Cataluña es actuar de faro para todo el sur del Mediterráneo, porque no hay nadie del sur de Europa, ni Grecia, ni Portugal, ni tan siquiera en España, que se esté comportando con el coraje de CiU", dijo Pujol.

Muy consciente de la jugada, el sindicato de médicos aseguró que retirará la convocatoria de huelga si la Generalitat garantiza que suprimirá los recortes en sanidad el próximo año. "La sanidad pública y los pacientes no tienen que pagar los platos rotos del déficit público", resumió Tomàs. "Queremos tener el mismo presupuesto que en 2010, el 10% más, y nuestra voluntad es negociar día y noche para poder desconvocar la huelga", precisó.

4Evitar la huelga parece difícil: el sindicato mayoritario entre los médicos reclama recuperar la actividad asistencial y las condiciones laborales anteriores a los recortes. Ambas demandas van en sentido contrario a lo anunciado por el consejero de Salud, Boi Ruiz, que prevé consolidar el recorte en las cuentas del año próximo. "Incluso hay información de que prevé aplicar otro recorte del 4,8%", señaló Tomàs.

Este insistió en avisar de que no se fía de la promesa realizada por el consejero Ruiz de no aplicar más recortes el año próximo. "No nos fiamos de él", avisó Tomàs. "Tenemos informaciones sobre una posible reducción del presupuesto de Salud del 4,8% para el año que viene", prosiguió sin citar sus fuentes. "Reclamamos la garantía del departamento económico de que no aplicará más recortes", señaló en referencia al consejero de Economía y Finanzas, Andreu Mas-Colell. De lo contrario, habrá huelga y la probable dinamitación del modelo sanitario, según el sindicato.

Operaciones al mínimo

Tras 10 meses de recortes, los hospitales públicos se han visto forzados a reducir su actividad a niveles mínimos: las operaciones quirúrgicas han caído entre el 30% y el 40%, y la lista de espera aumentó el 23% hasta junio, última cifra oficial, que no incluye el efecto del cierre de quirófanos aplicado a partir de verano. El porcentaje de pacientes en lista de espera en los ocho grandes centros de propiedad pública, añadió el sindicato, se han situado en el 51% "Están hundiendo la sanidad", concluyó Tomàs, quien alertó de que reducir más el personal sanitario convertirá en inviable el funcionamiento de algunos hospitales.

Esta situación, sin embargo, no ha logrado la unión sindical. Mientras que UGT se mostró dispuesta a sumarse a la huelga, el sindicato CC OO, mayoritario entre el personal sanitario no facultativo, señaló en un comunicado que Médicos de Cataluña actúa de forma "irresponsable" porque solo aspira a "mantener privilegios intolerables". Este rechazo ilustra la tensión que los recortes provocan también en el seno del sector sanitario: el personal no médico se considera el gran perjudicado por los recortes y se siente molesto por la indiferencia que los médicos habían mostrado hasta el momento.

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