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Holanda endurece las leyes contra el 'burka'

El Gobierno holandés de centroderecha ha decidido prohibir el uso del burka en público y multar a quienes infrinjan la norma. El proyecto de ley señala que el velo integral no es obligatorio en el Islam, sino que "responde a tradiciones culturales y regionales". "Cubrir por completo el rostro choca con el principio de igualdad entre hombres y mujeres. También impide el reconocimiento mutuo sobre el que se basan las relaciones sociales", añade el acuerdo. Holanda se suma así a Francia (desde 2010) y Bélgica (a partir de julio de 2011), que prohíben también el burka en sus calles.

La medida holandesa impide portar el velo integral "en espacios abiertos, edificios de acceso al ciudadano, centros de enseñanza y sanitarios, y transporte público". Aunque debe pasar aún la criba del Congreso y el Senado, no podrá aplicarse entre las pasajeras que hagan escala en Holanda camino de sus países de origen. En 2008, el entonces gabinete de centro izquierda ya prohibió el burka en escuelas y centros oficiales. Aquella resolución incluía el niqab, otro velo que deja libres los ojos, si la portadora pretendía obtener un empleo en instituciones estatales y de servicio al cliente. Desde hace tres años, tampoco pueden llevarse en Holanda por la calle pasamontañas o capuchas que oculten la cara. Los cascos de moto, una vez aparcada, corren la misma suerte.

150 mujeres

Los cálculos más recientes cifran en unas 150 las mujeres que llevan a todas horas el burka. Con 16 millones de habitantes, y cerca de un millón de musulmanes, el Gobierno admite que se trata de un grupo pequeño. Sin embargo, el pacto gubernamental justifica la prohibición, incluso si llegara a suponer un recorte de la libertad religiosa. "Se hace para proteger el carácter y los buenos modales de la vida pública nacional", precisa la nota del Consejo de Ministros. La cuantía de la multa no ha sido desvelada, pero se barajaban unos 380 euros.

En 2004, el temor al extremismo religioso desatado por el asesinato del cineasta Theo van Gogh a manos de un holandés de origen marroquí generó un debate nacional sobre el orden público. El burka, como símbolo de ocultación de la identidad, llegó a prohibirse en 2006. La ley entró en vigor, parcialmente, dos años después. En 2010, Geert Wilders, líder antimusulmán holandés que apoya hoy al Gobierno desde el Parlamento, anunció la futura prohibición del burka ahora lograda como una victoria propia. "Un viento nuevo soplará en Holanda", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de septiembre de 2011