La cultura catalana desembarca en Nueva York

"Cataluña renueva su voluntad de estar presente en las ciudades del mundo, que constituyen importantes escaparates artísticos y culturales". Lo afirmó el director del Institut Ramon Llull, Vicenç Villatoro, en presencia del consejero de Cultura de la Generalitat, Ferran Mascarell, en la presentación de La memoria fragmentada 11-S NY. Artefactos en el Hangar 17, la exposición de Francesc Torres sobre los atentados del 11-S en Nueva York, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). Su homóloga americana, que se inaugura el 8 de septiembre en el International Center of Photography de Nueva York, es el plato fuerte de la segunda edición de Catalan Days, una manifestación organizada por el Institut Ramon Llull, para dar a conocer diversos aspectos de la cultura catalana en una de las capitales culturales de América.

Además del programa dedicado a las artes visuales, que se completa con una muestra de Antoni Muntadas, Information-Space-Control, en el Bronx Museum y una colectiva de artistas baleares en la Gabarron Foundation, habrá una serie de conciertos de Jordi Savall y su hijo Ferran en la Morgan Library, un recital de canciones en catalán del barítono Joan Pons con la New York Opera Society, y Els viatges de Tirant lo Blanch interpretado por el grupo musical Capella de Ministrers, dirigido por Carles Magraner.

Un debate sobre la obra literaria del artista plástico Antoni Tàpies, una charla entre Joan Fontcuberta y Agustí Torres sobre la fotografía y las jornadas sociolingüísticas, que reúnen a ponentes de Cataluña, Québec, País Vasco y Flandes, completan la panorámica sobre la cultura catalana contemporánea.

Dalí moscovita

Mientras tanto, en el marco del Año Dual España-Rusia, el Museo Pushkin de la capital rusa ha inaugurado la exposición Salvador Dalí: a retrospective, la mayor antológica de obra original del artista que jamás se ha celebrado en el país. La muestra, que cuenta con obras prestadas exclusivamente por la Fundación Dalí de Figueres y un diseño expositivo a cargo del pintor y escenógrafo del teatro Bolshoi Boris Messerer, ofrece una mirada exhaustiva a la trayectoria creativa y vital de Dalí, desde los años 20 hasta sus últimas telas, a través de un centenar de piezas: 25 óleos, 20 acuarelas, 70 dibujos y numerosas fotografías.

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