Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El juicio de Malaya se reanuda con las obras de arte de Roca

El juicio del caso Malaya, la gran trama sobre corrupción en Marbella se reanudará mañana lunes en la Ciudad de la Justicia de Málaga con el estudio de los delitos de blanqueo de capitales supuestamente cometidos por el considerado cerebro de la trama, Juan Antonio Roca, mediante la adquisición de obras de arte.

En este bloque del juicio, que se inició el pasado 27 de septiembre con 95 procesados, están citados, además de Roca, la esposa y la hija de este, María Rosa Jimeno y María Roca, y los marchantes que suministraron a Roca las obras de arte y otros objetos suntuarios. Estos son Jean Leopold Alfred Fournets, Héctor Alberto Pedronzo, Sabino Falconieri y Pedro Peña. La lista de procesados de este bloque se completa con Antonio Jimeno -cuñado de Roca y director de banco- y Karin Marika Mattson, que supuestamente se encargaron de comprar y suministrar al ex asesor urbanístico del Ayuntamiento de Marbella billetes de lotería premiados con los que justificar parte de su riqueza.

Este apartado dedicado al blanqueo a través de obras de arte tiene una duración prevista de un mes. En octubre, cuando ya habrá transcurrido más de un año desde el inicio del macrojuicio, el tribunal, presididio por el magistrado José Godino, espera iniciar el bloque dedicado al cohecho. En él se sentarán en el banquillo miembros de las corporaciones gilistas marbellíes hasta marzo de 2006 y empresarios acusados de pagar sobornos a los ediles, a través de Roca, a cambio de resoluciones urbanísticas favorables.

En el caso de las obras de arte y objetos de lujo, el fiscal anticorrupción, Juan Carlos López Caballero, acusa a Roca de haber adquirido piezas por valor de 27,6 millones de euros en su tiempo como asesor urbanístico en el Ayuntamiento de Marbella a la sombra de los alcaldes Jesús Gil, Julián Muñoz y Marisol Yagüe. Gran parte de estas obras se encuentran intervenidas judicialmente y la Audiencia Provincial de Málaga permitió la venta de parte de ellas para pagar los gastos judiciales de Roca.

El fiscal anticorrupción recuerda en su escrito de acusación que "la adquisición de obras de arte es una modalidad muy utilizada de cara al reciclaje del dinero ilegalmente obtenido" y que los marchantes están obligados a notificar al Servicio de Prevención del Blanqueo del Banco de España (Sepblac) las transacciones que consideren sospechosas. Ninguno de los proveedores de Roca comunicó nada, pero las autoridades de Andorra avisaron a las españolas de que en agosto de 2004, Óscar Benavente, considerado ayudante de confianza de Roca, había suscrito en el principado una póliza de seguro para 273 piezas valoradas en ocho millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de septiembre de 2011