Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:

Elliot Handler, el 'padre' de la muñeca Barbie

Fundó, junto a su esposa, el imperio de los juguetes Mattel

Barbie tenía un padre, en sentido literal. La famosa muñeca de Mattel, creada en 1959, fue obra y creación de Elliot Handler, cofundador, junto a su esposa Ruth, del gran imperio de los juguetes, a cuyo frente estuvo entre 1945 y 1975. De hecho, el nombre de la muñeca proviene de la hija del propio Handler, Barbara. De cajas musicales a coches en miniatura, los juguetes de la segunda mitad del siglo XX provienen en mayor o menor medida de la mente de este diseñador que falleció el jueves, a los 95 años, según confirmó su familia ayer.

Lo primero que diseñó Handler (Illinois, 1916) fueron precisamente las cajas musicales: en serie, baratas, industriales. Fueron una pequeña revolución, porque hasta la fecha esos preciados productos eran verdaderas obras de orfebrería juguetera, hechas por grandes maestros europeos. Handler tuvo la idea de fabricarlas en cadena y colocarlas dentro de cajas de madera, de muñecos, de cochecitos. Fue un éxito. Aquello le dio también otra idea: ponerle voz a una muñeca.

Su famosa creación y su novio, Ken, llevan el nombre de sus dos hijos

A Handler se debe también la idea de ponerle voz a una muñeca

Así nació un producto muy popular en Estados Unidos en los años sesenta: Chatty Cathy, la abuela de las muñecas infantiles parlantes. Decía 11 frases, desde "te quiero" a "vamos al colegio". Tenía su propio fondo de armario. Se vendía en rubio y en moreno. Fue otra sensación. Simultáneamente, sin embargo, Handler diseñó otro producto, a petición de su esposa: una muñeca que no fuera un bebé, que representara a una mujer adulta, con curvas y largo pelo. Así nació Barbie. Poco después llegó Ken, su novio, bautizado así por el nombre del otro hijo de Handler, fallecido en 1994.

Los Handler fueron unos visionarios. En 1963, el New York Times escribía en un análisis sobre el nuevo mercado del juguete y el efecto de Barbie: "La niña de hoy en día prefiere no hacer de madre de sus muñecas, prefiere preparar a su juguete para la vida real. Los vestidos son cruciales y hasta se puede organizar una boda". En pocos años llegaría la revolución femenina y el ataque de muchas intelectuales contra Mattel y lo que la curvilínea Barbie representaba. Su nombre se usa, a veces y aún hoy, como un insulto.

Conquistado el mercado femenino, Handler se dedicó a su otra pasión: los coches. Pero en miniatura. De ahí nació la muy célebre marca Hot Wheels, que entró en el mercado en 1967. Para diseñar esos pequeños vehículos se hizo asesorar por ingenieros de General Motors. Quería el máximo realismo y la máxima rapidez. De la primera remesa de 16, 10 modelos eran versiones en miniatura de coches reales. En aquella ocasión, Handler apuntó tanto a los niños como a los padres. Por primera vez, los productos y las campañas publicitarias se diseñaban para que atrajeran a los adultos, que eran los que al fin y al cabo compraban los juguetes.

Luego llegaron los años setenta, nuevos desarrollos en el mundo del juguete, y una fuerte crisis de ventas en Mattel. Elliott y Ruth Handler perdieron su propia empresa, expulsados por los inversores. En 1973, el Gobierno federal de EE UU había acusado a los Handler de haber mentido en los ingresos registrados por la compañía, algo que dañó gravemente su imagen en la industria. Se marcharon entregando como penalización dos millones de dólares de la época en acciones y 112.000 dólares como gastos legales.

Elliot Handler se dedicó entonces a su afición, la pintura hiperrealista. En los noventa se los redescubrió, a él y a su mujer, como los padres de Barbie. Se les entrevistó, se les dedicaron libros y homenajes. Ruth falleció en 2002. Barbie, su hija, la de verdad, les ha sobrevivido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de julio de 2011