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"No están retornando, se están nacionalizando"

A veces, las cifras solas pueden resultar engañosas. Un ejemplo: "La cantidad de extranjeros con permisos de residencia siguió creciendo durante 2009, pero empezó a decrecer en los tres primeros trimestres de 2010, cayendo por debajo de los 4,8 millones a finales de septiembre [del año pasado]". Quien lee esta frase en la última radiografía anual que la OCDE ha hecho de la inmigración podría pensar que el descenso obedece a que, con la crisis, los inmigrantes están yéndose de España. No parece ser así. "Es un espejismo. Los extranjeros no están retornando [a sus países de origen], se están nacionalizando", explica José Antonio Moreno, de la Secretaría Confederal de Inmigración de Comisiones Obreras. Los nuevos españoles (123.721 adquirieron la nacionalidad por residencia en 2010, según el Ministerio de Justicia) son un factor que contribuye a que aumente la población local y descienda la extranjera.

De todos modos, es imposible saber con detalle cuántos inmigrantes han regresado a sus países, al margen de los dos programas de retorno, ambos con resultados que los expertos consideran testimoniales y que la OCDE cifra en 20.000 personas en dos años largos.

"Cifrar esos retornos es difícil. La mayoría de los que se van no dejan testimonio", asegura Joaquín Arango, catedrático de Sociología de la Universidad Complutense. Esas personas podrían ser restadas de las cifras oficiales al actualizar el padrón cada dos años. Arango también recalca el factor de las naturalizaciones. "Se están produciendo nacionalizaciones. Muchos, sin haberse movido del sitio, dejan de ser extranjeros y pasan a ser españoles", afirma.

En la foto de la OCDE destaca el durísimo varapalo que la crisis económica ha supuesto a los inmigrantes en España (también en Grecia e Italia). Si los inmigrantes permanentes se han reducido en un 18%, la contracción del mercado laboral ha hecho mella sobre todo entre los trabajadores temporales (no incluidos en la suma total general porque están sujetos a una mayor variabilidad), empleados mayoritariamente en sectores como la agricultura y el turismo: han caído de 92.000 en 2008 a 6.000 en 2009 (el 93%).

Moreno, de CC OO, puntualiza que no es que la recesión se haya cebado en los extracomunitarios, "lo que ocurre es que la destrucción de empleo ha afectado mucho más a sectores en los que los extranjeros han trabajado de modo masivo como la construcción o los servicios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de julio de 2011