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Rabat instalará colegios electorales en dos puertos españoles para los emigrantes

En su empeño por lograr una alta participación en el referéndum constitucional del próximo viernes, el Ministerio del Interior de Marruecos ha tomado una decisión sin precedentes: instalar colegios electorales en los puertos de Algeciras, Almería y Sète (Francia).

Hasta ayer por la noche ninguno de los puertos españoles había recibido petición alguna de las autoridades de Marruecos, pero fuentes del Ministerio de Fomento consideran que aún están a tiempo de hacerlo y que obtendrán el permiso solicitado.

Mohamed Ameur, ministro encargado de la comunidad marroquí residente en el extranjero, efectuó la semana pasada una gira por Europa. Nada menos que 520 colegios electorales serán abiertos en embajadas y consulados de Marruecos a través del mundo, según anunció en París.

Los cerca de cuatro millones de inmigrantes marroquíes podrán así votar en el referéndum, algo que no pueden hacer en las elecciones legislativas. A esos colegios se añadirán los puertos de tránsito de la Operación Paso del Estrecho, que consiste en agilizar el regreso de vacaciones a Marruecos de sus inmigrantes en Europa, que este año alcanzará su punto culminante en julio, ya que el Ramadán (mes de ayuno musulmán) coincide este año con el mes agosto. Se prevé que hasta el 15 de agosto 2,5 millones de personas crucen por mar de España a Marruecos.

Los colegios electorales portuarios de Algeciras y Almería serán atípicos porque su censo de votantes no existe y se irá configurando a medida que lleguen a los muelles inmigrantes que, mientras esperen a embarcar, depositen papeletas en las urnas.

"Nada impedirá a un marroquí residente en Algeciras votar primero en su consulado y después en el puerto o, por ejemplo, a otro afincado en Valencia, hacerlo en su ciudad y más tarde en Almería", comenta un militante de una organización de derechos humanos de Marruecos afincado en Madrid.

Sin embargo, en los puertos no habrá, cuando se efectúe el escrutinio, ningún representante de los partidos y asociaciones de Marruecos que propugnan el no a la Constitución.

Iniciativas como la anunciada por el ministro Ameur tienden a demostrar que a las autoridades de Rabat les preocupa mucho más mostrar una masiva participación que la transparencia en la consulta para aprobar la nueva Carta Magna.

Cuando entre en vigor, la ley fundamental permitirá, en su artículo 30, que los residentes extranjeros en Marruecos -unos 6.000 españoles viven en el país vecino- puedan "votar en las elecciones locales". En consecuencia, los 800.000 inmigrantes marroquíes afincados en España -de los que cerca de la mitad residen en Cataluña- también podrán participar en las municipales de 2015.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 2011