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La hija de Franco no quiere que su tumba salga del Valle de los Caídos

El Gobierno lo hará de todos modos si lo deciden los expertos

El Gobierno sacará los restos de Franco del Valle de los Caídos, diga lo que diga su familia, si así lo decide la comisión de expertos que ha constituido para reinventar el monumento y darle un significado democrático, según fuentes del Ejecutivo.

La decisión no está tomada. No lo estará hasta dentro de algo menos de cinco meses, cuando la comisión emita un informe con su proyecto para el nuevo Valle de los Caídos. Pero si finalmente optara porque es imprescindible exhumar y trasladar a otro lugar los restos de Franco para convertir el monumento en "un lugar de memoria reconciliada", en palabras del ministro de la presidencia, Ramón Jáuregui, el Gobierno iniciaría las gestiones con la familia y en caso de que esta se opusiera, el Ejecutivo se considera "legitimado" para hacerlo de todos modos. Eso sí, insisten en que "lo ideal", y lo que van a intentar llegado el caso, es el consenso de los descendientes del dictador.

El Ejecutivo tantea a la familia del dictador a través de terceros

De momento no ha habido contactos oficiales, aunque sí extraoficiales, para tantear la posición de la familia. No han sido miembros del Gobierno los que han establecido estos contactos, aunque conocen el resultado. Carmen Franco, la hija del dictador, declaró ayer que le parecía "mal" que sacaran los restos de su padre del Valle de los Caídos, y que "la familia quiere que se quede ahí, porque es una basílica", según Europa Press.

La comisión de expertos que ha de tomar esa decisión apenas ha empezado a debatir la cuestión. De momento, está consultada toda la documentación existente sobre el Valle de los Caídos. Los expertos, entre los que hay juristas, filósofos, historiadores e incluso un monje benedictino, están divididos. Algunos creen que para cumplir el encargo que les han encomendado -reinventar el Valle de los Caídos para que deje de ser un monumento a la dictadura y el nacionalcatolicismo- es imprescindible sacar de allí los restos de Franco y Primo de Rivera. Otros opinan que es posible cambiar el significado que actualmente tiene el monumento dejando esas tumbas donde están. El Gobierno no ha marcado más líneas rojas a esta comisión que la permanencia de la comunidad benedictina y la gran cruz en el Valle de los Caídos.

El presidente del Congreso, José Bono, opinó ayer sobre el asunto. Tras asegurar que él había tenido "el honor" de luchar contra el dictador cuando estaba vivo, declaró: "El momento de luchar contra Franco no es este, acabó en 1975, cuando murió".

De ser exhumados, los restos podrían ir a parar al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, donde está enterrada su mujer.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica insiste en que es "una humillación" que las víctimas del franquismo tengan que pagar con sus impuestos la tumba de su verdugo. La llamada Asociación en Defensa del Valle de los Caídos amenazó ayer con llevar a Jáuregui a los tribunales si no deja "los restos de Franco en paz".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de junio de 2011