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Cuba y China consolidan su alianza estratégica

Xi Jinping firma en La Habana acuerdos e inversiones por miles de millones

La alianza entre Cuba y China sigue consolidándose. Para La Habana, Pekín es ya mucho más que el segundo socio económico y comercial, solo detrás de Venezuela. Por muchos motivos, desde hace tiempo las relaciones con el gigante asiático son una cuestión prioritaria y estratégica. Ha quedado demostrado esta semana durante la visita del vicepresidente Xi Jinping, quien se reunió con el presidente Raúl Castro y también con el convaleciente Fidel Castro antes de abandonar la isla el martes pasado. Con el apadrinamiento de Xi Jinping -el candidato más firme para suceder al presidente Hu Jintao- ambos Gobiernos firmaron 13 nuevos convenios, varios en los sectores de finanzas y petrolero, en el que China está muy interesado y en el que financia proyectos por miles de millones de dólares.

Pekín es el segundo socio comercial de la isla después de Venezuela

En pocos años, China ha desbancado a España y a otros tradicionales socios comerciales de Cuba, además de convertirse en una de las principales fuentes de créditos y financiamiento de la isla. Según fuentes oficiales, el intercambio comercial entre ambos países llegó a los 1.800 millones de dólares (1.230 millones de euros) el año pasado, 300 millones de dólares más que en 2009. Por delante está Venezuela, y por detrás, Canadá y España, que en los años noventa llegó a ser el primer proveedor de la isla.

Las exportaciones chinas son solo un punto de las cada vez más extensas e importantes relaciones bilaterales. Durante su estancia en la isla, Xi visitó varios pozos de petróleo situados en la costa norte y explotados por la Gran Muralla, una filial de la Corporación Nacional de Petróleo de China, a quien la petrolera estatal cubana CUPET le confió la perforación de varios pozos. También China tiene contratados varios bloques en la Zona Económica Exclusiva que la isla posee en las aguas del golfo de México, donde ya realizan labores de exploración Repsol y Petrobras, si bien las compañías chinas van retrasadas en el trabajo de búsqueda de crudo en aguas profundas.

La colaboración china en el sector petrolero cubano es estratégica no solo por lo que tiene que ver con las labores de prospección y extracción de crudo. En estos momentos, Pekín financia -con garantías de petróleo venezolano- una de las inversiones más ambiciosas de la isla, la rehabilitación y modernización de la refinería de Cienfuegos, un proyecto que en sus diversas fases de desarrollo costará unos 6.000 millones de dólares y elevará la capacidad de refino de 65.000 a 150.000 barriles diarios.

También hay planes para acometer la remodelación y ampliación de las capacidades de la refinería de Matanzas, otro macroproyecto que se financiaría con créditos chinos y garantías venezolanas, y en el que podrían participar importantes empresas españolas. Se habla de 5.000 millones de inversión cuando la obra se ejecute en todas sus etapas. Entre ambos proyectos, la inversión extranjera en la isla cuando menos se triplicaría en pocos años, y eso en momentos de grave crisis económica.

El vicepresidente chino ofreció asesoría y apoyo a Cuba en el proceso de reformas que lleva adelante el Gobierno de Raúl Castro y que debe propiciar una apertura económica y mayores espacios para la iniciativa privada. Durante su estancia, además de los acuerdos en el sector petrolero, China concedió varios créditos, cuyo monto y destino no han sido revelados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de junio de 2011