Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Retirada asamblearia de carteles

Los acampados aprueban quitar los letreros de las tiendas pequeñas - Los comerciantes de Sol se quejan al Gobierno por el descenso de ventas

Los ingeniosos carteles que decoran los andamios, las farolas y los escaparates de las tiendas de Sol se han convertido en el primer gran conflicto de los acampados y sus vecinos. Tras ocho días rodeados de jaimas, de tiendas de campaña y de simpatizantes del movimiento, los comerciantes de Sol decidieron ayer tomar cartas en un asunto que, dicen, ha reducido sus ventas entre un 50% y un 80%. Ayer, representantes de la Confederación de Comercio Especializado de Madrid (COCEM) y de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) transmitieron sus quejas a la delegación del Gobierno y al ministro del Interior. El presidente de la CEIM y de la Cámara de Comercio de Madrid, Arturo Fernández, ha remitido una carta a Alfredo Pérez Rubalcaba en la que insta a considerar "encarecidamente" la "urgente necesidad" de resolver esta "prolongada y anómala situación".

"Vamos a tener más paciencia hasta el domingo, que es cuando se van"

Un portavoz de la comisión de respeto de los acampados, que son quienes se encargan de mantener el orden y el buen ambiente en la zona, presentó ante la asamblea de la mañana cuatro medidas para lanzar un guiño a los comerciantes: 1. Despejar las calles de tiendas de campaña; 2. Hacer un pasillo que permita el paso por la zona; 3. Publicar un comunicado explicando que ir a comprar a Sol es seguro; 4. Quitar todos los carteles de los comercios y sus escaparates. La asamblea, sin embargo, solo aprobó una de las propuestas y con matices: retirar los carteles de los pequeños comercios. De los demás temas no hubo tiempo de hablar y se pospusieron.

"Esta semana ha bajado la afluencia un poquito, pero ha cambiado el perfil de la gente de la acampada", dice Hilario Alfaro, presidente de la COCEM. "No es que hayan caído las ventas, es que es la ruina absoluta", asegura Ignacio Lario, de la Asociación de Comerciantes Preciados-Carmen. "¿Cuánto tiempo más se puede aguantar esto? El problema es que ya empezamos a tener problemas de convivencia porque el perfil de los acampados ha cambiado mucho. No es la gente estupenda que estaba aquí el sábado, que era facilísimo entenderse con ellos. Ahora hay gente más radical, del tipo, si no te gusta, te aguantas, y esto está tomando otra deriva".

"Yo soy de izquierdas y el problema es que tal y como está esto ahora se van a cargar el movimiento", dice Iván Ajenjo, dueño de uno de los quioscos de Sol, que está prácticamente dentro de la acampada y forrado de carteles. "Ya han pasado ocho días y esto no es lo que era. En mi opinión una retirada a tiempo es un triunfo. El problema es que se están gustando", dice Ajenjo. Javier, dueño del puesto de lotería de la plaza, coincide en el descenso de las ventas: "Ha caído un 80%. Normalmente, a esta hora aquí hay cola", decía ayer. "Hombre, es que estamos aquí que ni se nos ve", decía ayer una de las dependientas de la heladería Ben & Jerry's que, como multinacional que es, sigue con la entrada forrada de carteles.

Desde la acampada explican que ya se han retirado los carteles de los pequeños comercios y que se ha abierto un diálogo con los comerciantes para encontrar una solución. También limpiaron ayer algunos de los grafitis de las persianas. Por megafonía, y a modo de guiño, se pidieron aplausos para ellos durante todo el día. "Le hemos tendido un brazo al movimiento, nos hemos reunido con ellos...", explica Alfaro, de la COCEM. "En fin, como el trasfondo del tema es complicado vamos a tener más paciencia con ellos hasta el domingo, que es cuando han anunciado que se van".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de mayo de 2011