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Elecciones municipales

La moción de CiU sobre el Fondo de Competitividad acorrala al PSC

Los socialistas catalanes no secundarán en el Congreso la moción que votaron en el Senado para que el Estado pague ahora los 1.400 millones a la Generalitat

CiU ha logrado que los recortes sociales que impulsa desde la Generalitat pasen a un segundo plano en esta campaña. Los nacionalistas han logrado fijar el foco en un terreno en el que se sienten mucho más cómodos, el de la reivindicación ante "Madrid" que pone en un aprieto a los candidatos socialistas a las elecciones del 22 de mayo. Y el PSC se lo ha puesto en bandeja con su decisión de no votar hoy en el Congreso exactamente lo mismo que votó en el Senado acerca del pago a la Generalitat de los 1.400 millones del fondo de competitividad. Los socialistas mantienen que su posición ya ha quedado clara y que lo único que busca CiU con la moción que se votará hoy en el Congreso es "derribar" el Gobierno del PSOE aliándose con el PP, pero los nacionalistas apremiaron ayer a los alcaldes del PSC a rebelarse contra sus diputados.

CiU consigue relegar de la campaña el debate de los recortes

Con una estudiada puesta en escena frente al Ayuntamiento de Barcelona, el portavoz de CiU en el Congreso y responsable de las negociaciones entre la Generalitat y el Gobierno, Josep Antoni Duran Lleida, puso el Fondo de Competitividad en primer plano de la campaña. "Emplazo a todos los alcaldes socialistas, empezando por el propio Jordi Hereu y continuando por los de Tarragona, Lleida, Girona, Badalona, L'Hospitalet de Llobregat y Reus, a que pidan a sus diputados en Madrid que mañana voten a favor de la moción de CiU".

No hubo reacción de los candidatos socialistas. El PSC está unido en el sentido de no darle la "satisfacción" a CiU de ver cómo la unidad de voto de los socialistas se desmorona en el Congreso por un asunto que, entienden, debe negociarse de Gobierno a Gobierno y no en el Congreso. Sí hay malestar en el denominado sector más catalanista por el hecho de que el primer secretario del partido, José Montilla, haya rechazado salir al ataque en este asunto y haya delegado las explicaciones en dirigentes de segunda fila.

En cualquier caso, el asunto se debatirá hoy en el Congreso y los socialistas catalanes intentarán poner en valor un acuerdo alcanzado ayer con el PSOE por el que se comprometen a defender juntos el cumplimiento escrupuloso del pacto de financiación y piden que se reúna para desencallar el asunto la comisión mixta de asuntos económicos y financieros, cuya parte catalana preside Duran Lleida. "Con esta decisión vamos más allá de lo que pactamos en el Senado", defendió ayer el coordinador de los diputados del PSC en el Congreso, Francesc Vallès.

Del anticipo del Fondo de Competitividad depende que Cataluña pueda acabar el año dentro de los objetivos de déficit del 1,3% fijado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera. El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, reiteró ayer en un desayuno en el Fórum Europa que si el Ejecutivo catalán no recibe el dinero de la financiación autonómica no podrá "reducir el déficit", a pesar de asegurar que es consciente de que los mercados internacionales han puesto su lupa en Cataluña dado "el peso de la comunidad" en la economía española.

De hecho, ayer la agencia de calificación Moody's cuestionó las emisiones de bonos para particulares que han realizado varias comunidades al considerar que elevan demasiado sus necesidades de financiación, ya que los plazos de vencimiento son de menos de dos años. Mas-Colell admitió que la "deriva creciente" del grado de endeudamiento es el principal lastre de las finanzas catalanas, por delante de la tesorería, cuyos problemas definió como "accidentales".

3Si bien las disponibilidades de la Generalitat sufrirán un tijeretazo para reducir el gasto global el 10%, la partida para sufragar los intereses de la deuda no harán sino crecer este año. En plena elaboración de los Presupuestos, el Departamento de Economía y Conocimiento estima que los intereses por la deuda contraída escalarán entre el 35% y el 40% más que el año pasado. En concreto, esa partida crecerá alrededor de los 374 millones respecto a 2010, cuando la Generalitat estima que tuvo que abonar a las entidades financieras e inversores entre 900 y 1.100 millones.

"El incremento de los intereses este año en comparación con 2010 es superior a todo el dinero que se gasta la obra social de las cajas en Cataluña y equivale a un departamento y medio de Cultura", afirmó el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell. Esa "espiral dramática" ya se pudo observar durante el primer trimestre de este año, cuando los gastos financieros de la Generalitat se incrementaron el 43,3%, hasta los 182 millones de euros, según los datos del departamento. De seguir esa senda y cumplirse con las previsiones de Economía, la partida para el pago de intereses financieros -de entre 1.300 y 1.500 millones de euros- sería similar a la que disponen los Departamentos de Interior, Empresa y Empleo o la propia consejería que dirige Mas-Colell.

Ante un auditorio repleto de empresarios y académicos, el consejero afirmó que la política de austeridad seguirá guiando la elaboración de los Presupuestos de la Generalitat en los próximos ejercicios para ajustarse a los objetivos de déficit, a los que Cataluña ha dado el visto bueno. No obstante, Mas-Colell afirmó que la "sostenibilidad fiscal" no llegará hasta 2014, y la ligó a la mejora de la coyuntura económica y a la consecución de "un pacto fiscal satisfactorio" con el Gobierno central.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de mayo de 2011