Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tiempo para saldar viejas cuentas

La oposición en el Ayuntamiento de Bilbao aprovecha el pleno de despedida para cuestionar la gestión municipal - El 11 de junio será la sesión constitutiva

El Ayuntamiento de Bilbao celebró ayer el último pleno de la legislatura. Los ediles electos el 22 de mayo compondrán la sesión constitutiva de la nueva corporación el próximo 11 de junio. Entonces se despedirán los ediles que ya no repetirán en sus respectivas listas, como Isabel Sánchez Robles y Ana de Castro, ambas del PNV. Con un "muchas gracias por el pleno. Seguiremos viéndonos", el alcalde, Iñaki Azkuna, cerró un pleno en el que la oposición sacó a la palestra temas habituales en estas citas mensuales, como las plazas de aparcamiento en la ciudad y el refuerzo de efectivos en las comisarías.

También hubo hueco, en las más de cuatro horas que duró la reunión, para agrios debates entre el equipo del gobierno y el PSE por la gestión de la sociedad Bilbao Kirolak y entre el PP y el concejal de Acción Social, Recursos Humanos y delegado adjunto del alcalde, Ricardo Barkala, por una moción que instaba a reclamar al Tribunal Vasco de Cuentas la inclusión de las cuentas municipales entre sus trabajos regulares. En ese punto salió a la luz que Bilbao se someterá en breve al escrutinio del Tribunal Vasco de Cuentas el ejercicio de 2010.

El Tribunal Vasco de Cuentas fiscalizará las cuentas del ejercicio 2010

El equipo de Azkuna pide que el horario de bares se equipare al de los pubs

La capital vizcaína ha visto fiscalizadas sus cuentas en trece ocasiones desde 1989. San Sebastián, en su caso, lo ha hecho nueve veces, según datos de Barkala. En cualquier caso, la petición del PP fue vista por el equipo de gobierno como una "excusa" para "zumbar" al ejecutivo local. Y es que el concejal popular Ángel Rodrígo, enumeró varios casos por los que el Consistorio, en opinión de su grupo, debía someterse a examen. Entre otros, citó el contrato de telefonía, la amenaza de demanda que pesa sobre la adjudicación del mobiliario del nuevo edificio municipal de San Agustín, y la denuncia que ha presentado una de las empresas participantes en la licitación del servicio de ayuda a domicilio por presuntas irregularidades. El edil también criticó que las sillas de la Alhóndiga han costado 6.000 euros y la página web del centro cultural, 120.000 euros. Barkala calificó el repaso de "patético" y "antidemocrático" e indicó que los populares deberían haber esperado a que los jueces "se pronunciasen".

El otro punto agrio del día giró en torno a Bilbao Kirolak. El PSE reclamó al concejal Jon Sustatxa (EB), presidente de la sociedad, que anule una convocatoria para la creación de una bolsa de trabajo de personal de atención. El edil socialista Alfonso Gil denunció que dicho concurso no responde a los principios de "igualdad, mérito y capacidad" al no determinar con claridad cuáles son los méritos y requisitos, cuántos componentes tendría la futura bolsa y cuál iba a ser su funcionamiento. Según Sustatxa, la convocatoria fue solicitada y pactada con los representantes de los trabajadores. Gil llegó a acusar al concejal de EB de haber pedido acreditar conocimientos de euskera a unos candidatos, para luego retirar dicho requisito. El PP también entró al debate y Sustatxa señaló que al PP "no le gusta" el euskera, a lo que la portavoz del grupo, Cristina Ruiz contestó en dicho idioma que "igual ella no sabe mucho, pero que él tampoco". Asimismo, el concejal del PSE criticó que Sustatxa, responsable de empleo, "hace lo que le da la gana" y que es el que menos consejos de administración ha convocado, a lo que éste respondió que al menos así "ahorraba dinero".

Por otro lado, el equipo de Azkuna acordó pedir al Gobierno vasco que amplíe una hora el horario de los establecimientos de ocio nocturno en toda Euskadi, que, en concreto, aumentar el tiempo de apertura de los bares que sirven copas (1.30) de forma que se acerquen más al horario de cierre de los pubs (3.00) y que Bilbao disponga de más días especiales -en la actualidad cuenta con diez, en los que el Ayuntamiento permite cerrar dos horas más tarde de lo habitual-. En Bilbao hay 2.500 establecimientos de hostelería capaces de atender a 150.000 personas a la vez. El alcalde terció en el debate para asegurar que el Ayuntamiento apoya a los hosteleros y al Gobierno vasco "si aumenta los horarios y al Gobierno central si mejora los aforos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de abril de 2011