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Catástrofe en Japón

Las pruebas de las centrales europeas incluirán la respuesta ante un gran seísmo

Las pruebas de resistencia que Europa impondrá a sus 143 centrales nucleares dieron ayer sus primeros pasos con las propuestas de la Asociación de Reguladores nucleares de Europa Occidental (WENRA, por sus siglas en inglés), reunidos en Finlandia. Entre las siete medidas acordadas por los reguladores, se incluye la de analizar cómo una central superaría un terremoto o una inundación que exceda las bases de diseño original de la central, la pérdida prolongada de suministro eléctrico o el deterioro de las condiciones de las piscinas en las que se almacena el combustible gastado. Son las situaciones a las que se ha visto sometida la nuclear de Fukushima.

Según el actual presidente de la Asociación, el finlandés Jukka Laaksonen, las autoridades reguladoras de los Veintisiete se han comprometido a llevar a cabo las pruebas de fiabilidad. "Se revisará cada una de las 143 centrales que operan en la Unión Europea. Además, esperamos que nuestros vecinos se incorporen al proceso. Ya he obtenido una respuesta positiva del organismo regulador de Ucrania y espero que pase lo mismo con países como Armenia y Rusia", dijo Laaksonen al finalizar la reunión de WENRA. A la cita acudió el consejero del Consejo de Seguridad Nuclear Antoni Gurguí. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha anunciado que cerrarán las plantas que no superen esas pruebas.

El examen se hará sobre un terremoto mayor al previsto en el diseño de la planta

El organismo regulador define las pruebas de fiabilidad como "un objetivo para reafirmar los márgenes de seguridad de las centrales nucleares a la luz de los sucesos que ocurren en Fukushima".

WENRA ha elaborado una lista de siete propuestas para tener en cuenta en las pruebas. Un grupo de trabajo lo discutirá con la industria nuclear y presentará una propuesta el próximo día 12. "Si todo marcha sobre ruedas podemos tener las pruebas de fiabilidad para fines de año", dijo Jukka Laaksonen.

Los siete puntos a tener en cuenta durante las pruebas son: terremoto que exceda las bases del diseño de la central; inundaciones que excedan las bases del diseño de la central; otras condiciones extremas que afecten a la seguridad de una central específica; pérdida prolongada del fluido eléctrico; pérdida prolongada del sistema de refrigeración; accidente que conlleve la fusión del núcleo, y deterioro en las condiciones de almacenamiento del combustible usado.

André-Claude Lacoste, presidente de la Autoridad de la Seguridad Nuclear de Francia, manifestó: "Aún no tenemos todos los elementos de análisis que nos gustaría tener sobre Fukushima, pero nos pondremos a la obra lo más pronto posible". Lacoste también recordó que las conclusiones finales de todos los accidentes nucleares llevan tiempo: "Para las lecciones del accidente de Three Mile Island [Harrisburg], en 1979, tuvimos que esperar seis años", dijo. La asociación europea no citó las posibles sanciones por irregularidades.

La UE ha mostrado una respuesta muy distinta en función de cada país. Mientras Alemania ha cerrado de forma temporal siete centrales construidas antes de 1980, Francia no ha clausurado ninguna. "No hemos detectado ninguna anomalía en centrales francesas, por lo tanto, al menos por ahora, no hay motivo para interrumpir su funcionamiento", puntualizó Lacoste.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 2011