Asesinado el único ministro cristiano de Pakistán

Un portavoz talibán se atribuye la autoría y acusa a Bati de "blasfemo"

Pakistán vuelve a perder a una de sus más importantes voces liberales. El ministro de Minorías Shabaz Bati, el único cristiano del Gobierno, fue asesinado ayer. Un portavoz talibán se atribuyó la autoría del crimen porque "era un blasfemo", informa Reuters. Hace apenas dos meses, el 4 de enero pasado, también fue asesinado el gobernador del Punjab, Salman Tasir, por su guardaespaldas, que lo acusó de blasfemo por oponerse a esa ley. Unos desconocidos tirotearon a Bati para acallar las críticas del ministro a la ley de la blasfemia.

Bati sabía que podía ser asesinado en cualquier momento. "Soy objetivo número uno de los talibanes por [querer cambiar] la ley de la blasfemia. Recibo todo tipo de amenazas, pero estoy comprometido con la causa. Sé que pueden matarme", dijo hace apenas un par de semanas.

El ministro quería cambiar la ley de la blasfemia porque la usan los extremistas

Varios hombres armados interceptaron el coche del ministro cuando se dirigía desde su casa en Islamabad a su trabajo, en compañía de su sobrina. Al menos 25 tiros fueron disparados contra el vehículo, ocho de los cuales alcanzaron su cuerpo, según la policía. El ministro fue llevado en el mismo coche a un hospital cercano, adonde llegó muerto. Los atacantes lograron huir.

En el lugar del crimen se encontraron panfletos a favor de la ley de la blasfemia que aseguraban que quien se oponga a ella será asesinado. Estaban firmados por Terrek e Taliban, uno de los distintos grupos de talibanes que operan en Pakistán, por lo que la muerte del ministro fue inmediatamente relacionada con su lucha contra esta ley.

"La ley de la blasfemia debe ser cambiada porque los extremistas la están usando como un arma de victimización", afirmó Bati. Reconoció que recibía cartas y llamadas telefónicas amenazantes y que incluso tenía cinco fetuas en su contra. La ley de la blasfemia fue impuesta en la década de los ochenta por el asesinado dictador Mohamed Zia ul Haq, junto a una serie de medidas para islamizar el Estado. La fuerte polémica en su contra se desató en noviembre pasado cuando, basándose en esa ley, fue condenada a la horca la cristiana Asia Bibi. Tras el asesinato del gobernador Tasir, Bati era el principal protector de Bibi y apoyaba económicamente a su familia.

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El jefe de la policía de Islamabad, Wayid Durrani, indicó que cuando Bati fue asaltado se encontraba sin escoltas. Los dos vehículos de escolta, que debían acompañarle todo el tiempo, habían recibido órdenes de quedarse en la casa.

"El asesinato de Bati es un grave golpe para la lucha por la tolerancia, el pluralismo y el respeto de los derechos humanos en Pakistán", aseguró el representante para Pakistán de Human Rights Watch, Ali Dayan Hasan. Las muertes de Tasir y de Bati agravan la crisis política y social que vive el país y revelan la incapacidad del Gobierno para cambiar las leyes para impulsar una sociedad más tolerante.

Interior del automóvil en que viajaba Shabaz Bati tras el atentado que le costó la vida.
Interior del automóvil en que viajaba Shabaz Bati tras el atentado que le costó la vida.FAROOQ NAEEM (AFP)

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