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Ola de cambio en el mundo árabe | Inestabilidad en Oriente Próximo

Jornada de ira panárabe

Masivas manifestaciones en las principales ciudades de la región reclaman reformas políticas - Trece personas mueren en las protestas en Irak

Las plazas de las principales ciudades árabes se llenaron ayer de ciudadanos que pedían reformas políticas. Desde Jordania a Yemen, pasando por Irak, Bahréin, Egipto y Túnez, un imparable movimiento por la democracia mantiene en jaque a los gobernantes. Incluso allí donde las revueltas han logrado deponer a los autócratas, la población quiere asegurarse de que quienes les reemplazan no olvidan sus aspiraciones. Aunque la mayoría de las protestas fueron pacíficas, la jornada se cerró con 13 muertos en Irak y al menos un muerto en Yemen.

Significativamente, los enfrentamientos más violentos se produjeron en Irak. La frustración de sus habitantes con el Gobierno de Nuri al Maliki parece indicar que la democracia impuesta por la intervención estadounidense para desalojar a Sadam Husein no les ha satisfecho. La convocatoria de un Día de la Ira sacó ayer a la calle a decenas de miles de iraquíes en todo el país para protestar por la corrupción, la falta de servicios públicos y el paro.

Miles de jordanos, una cifra récord, exigen mayores libertades públicas

Egipcios y tunecinos advierten que no tolerarán desvíos de la vía democrática

"Queremos vivir como seres humanos, no como animales", explicaba a una agencia de noticias Jalil Ibrahim, un hombre de 44 años que se encontraba entre los 5.000 concentrados en la plaza de Tahrir de Bagdad. Además, hubo manifestaciones en Basora, Mosul, Hawija, Kerbala y Faluya, entre otras ciudades. Al menos nueve manifestantes resultaron muertos cuando las fuerzas de seguridad hicieron uso de sus armas en tres localidades del norte. Otros dos perecieron en la provincia occidental de Al Anbar y dos más fallecieron en la ciudad de Basora, según la agencia AKNews. La víspera, Al Maliki había tratado de disuadir la participación en las protestas asociándolas con los partidarios de Sadam y Al Qaeda, una acusación similar a la lanzada por Muamar el Gadafi en Libia.

En Yemen se produjo un muerto entre quienes pedían en Adén que Ali Abdalá Saleh abandone la presidencia. Otras 25 personas resultaron heridas, la mayoría por arma de fuego, según Reuters. En Saná y otras ciudades del país, miles de personas lograron manifestarse tras las plegarias de mediodía sin que se produjeran incidentes significativos. Especialmente concurrida fue la concentración en la plaza de la Universidad de la capital, donde en los últimos días estudiantes y otros activistas han logrado establecer una presencia permanente. Sin embargo, la policía impidió que los participantes marcharan hacia el palacio presidencial, como pretendían.

También el movimiento pro democracia de Bahréin tomó las calles de Manama ayer, en el 12º día de protesta, para presionar a la familia real a hacer más concesiones antes de aceptar su invitación al diálogo. "Solo pedimos nuestros derechos", resumía Safah, una profesora de secundaria que participaba en la marcha hacia la plaza de la Perla. "No al diálogo hasta que se haya disuelto el Gobierno", coreaba la multitud, convocada en esta ocasión por los clérigos. Aquí, como en Egipto, Túnez y Jordania, las manifestaciones transcurrieron sin incidentes ni intervención de la policía.

Egipcios y tunecinos volvieron a salir a la calle, en parte para celebrar su liberación de los tiranos, en parte para recordar a quienes pilotan la transición que no van a tolerar desvíos de la senda democrática. Decenas de miles de personas ocuparon la que se ha convertido en emblema de las revueltas, la plaza de la Liberación de El Cairo, haciendo ondear banderas egipcias.

"Revolución hasta la victoria, revolución contra Shafik y el palacio", coreaban los congregados en referencia al primer ministro del Gobierno transitorio, Ahmed Shafik. Los activistas quieren que los militares remodelen el Gabinete que acaban de nombrar y pongan en él a un equipo de tecnócratas sin vínculos con el régimen del depuesto Hosni Mubarak. Exigen también la puesta en libertad de todos los presos políticos.

Con gritos de "Ghanuchi fuera", decenas de miles de tunecinos se concentraron ante el Palacio de Gobierno y el Ministerio del Interior, según Efe. Los manifestantes quieren la salida del primer ministro, Mohamed Ghanuchi, y una nueva Constitución. Túnez fue el primer país en librarse de su dictador, Zine el Abidine Ben Ali, el pasado 14 de enero.

En Jordania, de momento, las protestas no pretenden derrocar a la monarquía. Los varios miles de jordanos que se manifestaron ayer en Ammán, una cifra récord, pedían mayores libertades políticas y cambios constitucionales que limiten el poder del rey.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de febrero de 2011