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El apoyo de Chacón a las primarias desata el debate de la sucesión

Bono, Guerra, Sebastián y Vara polemizan sobre las opciones de la ministra

Vuelve a agitarse el debate sobre la hipotética sucesión al frente del PSOE en el caso de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, renuncie a ser el candidato en las elecciones generales de 2012. El revuelo nace de las palabras de la ministra de Defensa, Carme Chacón, que el martes se pronunció a favor de que sea la militancia socialista la que decida mediante unas primarias en vez de un comité federal o, menos aún, que se produzca una designación directa a dedo.

El hecho de que sea Chacón, una de las candidatas favoritas en las quinielas políticas sobre esa hipotética sucesión, quien haya hecho oír su voz precipitó ayer nuevamente las especulaciones. Y más aún al haberlo hecho en un acto presentado por la anterior vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y delante de siete ministros.

"España está preparada para cualquier líder", dice Alfonso Guerra

"El Gobierno no se ocupa de esos debates", señalan en La Moncloa

Los comentarios fueron numerosos ayer en las filas socialistas, donde, desde hace algún tiempo, es un secreto a voces que existen dos referentes para una hipotética sucesión: el vicepresidente primero y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el mejor valorado en las encuestas; y, desde el martes, de manera indirecta al no descartarse, la ministra de Defensa, la segunda mejor situada en los sondeos.

Ayer hubo incluso algunos pronunciamientos públicos relevantes que hicieron aflorar el debate interior en el PSOE. El presidente del Congreso, José Bono, interpretó que Chacón se postulaba a la sucesión: "Es necesario y legítimo que ministros, como la titular de Defensa, quieran ser los próximos líderes del PSOE y suceder a Rodríguez Zapatero, en el caso de que decida no presentarse a las próximas elecciones".

Bono, que en 2000 compitió con Zapatero por la secretaría general del PSOE y perdió por nueve votos, fue más lejos: "Claro que me imagino [que Chacón pueda presentarse a unas primarias]. Yo me presenté y perdí. Esto no es la Iglesia católica, en la que quizá cuando a un cura le hacen obispo dice que sea lo que Dios quiera. En política sí que queremos, y el que no quiera que se vaya de monaguillo. Aquí estamos porque creemos en lo que decimos, y nadie debe escandalizarse que a un ministro le agrade [aspirar a la presidencia]".

Un barón relevante, el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, que hace días expresó sus preferencias por Alfredo Pérez Rubalcaba, mostró ayer su convencimiento de que Chacón "va a ser una mujer que tendrá mucho protagonismo" tanto dentro del PSOE como en el futuro de España. "Está preparada para desempeñar la responsabilidad de presidente del Gobierno, al igual que el país está perfectamente preparado para que una mujer pueda presidir España", señaló.

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, muy vinculado personalmente al presidente del Gobierno, manifestó también que Chacón tiene "muchísimo recorrido futuro", tras resaltar eso sí que su propio porvenir político está ligado exclusivamente a Zapatero.

El exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra señaló, por su parte, que "España está preparada para cualquier líder, hombre o mujer", si bien precisó que "lo que hace falta es que los líderes estén preparados". Guerra, que en su día se opuso a la fórmula de las elecciones primarias para elegir a los candidatos en el PSOE, señaló, en referencia a Chacón, que "las nuevas generaciones tienen todo el derecho a tener su propia orientación y su propia estrategia que, a veces, no coincide con la estrategia que otros tenemos, pero no pasa nada".

No obstante, algunas fuentes socialistas fueron críticas con el pronunciamiento de Chacón por haber precipitado el debate sobre la sucesión de Zapatero. La Moncloa no quiso ayer pronunciarse. "El Gobierno está centrado en la política de reformas para afrontar la crisis y no se ocupa de estos debates", señalaron las fuentes consultadas.

En esa misma línea, fuentes socialistas apuntaron ayer que, previsiblemente, Zapatero esperará a la celebración de las elecciones municipales y autonómicas para anunciar su decisión sobre si se presenta o no como candidato socialista en las elecciones generales de 2012.

Las mismas fuentes precisaron que adelantar ese debate a las fechas previas a los comicios de la próxima primavera "alejaría el foco de atención de la acción política del Gobierno contra la crisis económica". Asimismo, creen conveniente que ese debate se abra "con un mapa territorial perfilado, con los líderes territoriales que salgan legitimados de las próximas elecciones de mayo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de febrero de 2011