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Objetivo: el Madrid de las terrazas

La Comunidad aprueba ayudas a los bares para comprar mobiliario y estufas - El Ayuntamiento agiliza algunos trámites burocráticos

Ya lo dijo el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, la semana pasada: la nueva ley antitabaco va a cambiar el paisaje urbano de la capital, algo que él ve "con buenos ojos". Madrid puede empezar a parecerse a ciudades europeas como París, donde las terrazas están abiertas todo el año, no solamente en verano. En línea con esta alternativa, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid coincidieron ayer en aprobar medidas que van a favorecer el cambio.

El Gobierno regional dio luz verde a una línea de subvención para ayudar a bares, restaurantes y cafeterías a instalar o renovar el mobiliario de las terrazas (mesas, sillas, toldos, sombrillas, setas calefactoras, iluminación...). Para ello ha dispuesto una partida de 600.000 euros. La ayuda puede alcanzar el 40% de la inversión y exige una inversión mínima de 2.000 euros por parte de los propietarios. El vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, dijo ayer tras el Consejo de Gobierno que el objetivo es que estos establecimientos puedan "aumentar su actividad comercial, mejorar el empleo e incrementar la oferta al turismo".

"Dos mesas en la calle no me salvan el negocio", afirma un propietario

La plataforma Noche Madrid pide igualdad de trato

En realidad, la ayuda es más bien exigua. En la región hay alrededor de 25.000 bares y, aunque no todos quieran apuntarse a este beneficio, la partida de 600.000 euros parece corta. Como comparación, al Plan Renove de Calderas para los consumidores el Gobierno regional dedicó 2,5 millones de euros, y para el Renove de sustitución de ventanas la cantidad ascendió a 4,5 millones.El Ayuntamiento de Madrid también aprobó ayer en su Junta de Gobierno una nueva ordenanza omnibús que hace referencia a las terrazas, y que adapta una parte de la normativa municipal a las directrices que establece Bruselas. Entre otras medidas, el Consistorio suprime el procedimiento específico de homologación para el mobiliario de las terrazas de veladores y de los quioscos de hostelería, y habilita a los hoteles para instalar este tipo de terrazas con determinados requisitos.

Tampoco la norma del Ayuntamiento de Madrid cambia mucho el panorama: la ordenanza sobre terrazas permanece igual y no se suavizan las condiciones para su instalación. Eso sí, el concejal de Hacienda del Consistorio, Juan Bravo, reconoció ayer en la comisión del ramo que muy probablemente en 2011 el Ayuntamiento aumentará la recaudación en este apartado debido a la conversión de muchas terrazas de temporada en permanentes.

Lo que sí es cierto que las dos medidas aprobadas ayer favorecen una tendencia que ya empieza a verse por las calles de Madrid (terrazas abiertas en invierno con setas calefactoras), especialmente desde la entrada en vigor en enero de la ley antitabaco.

La ordenanza omnibús, sin embargo, no acaba de convencer a los empresarios del sector, que siguen considerando "restrictiva" la ordenanza municipal de terrazas pese a las modificaciones anunciadas ayer por el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo.

Juan José Larrauri, el presidente de La Viña, asociación mayoritaria que aglutina a empresarios de hostelería de la Comunidad de Madrid, señala que los cambios "llegan tarde, con un año de retraso". Larrauri explica que el Parlamento Europeo establecía el 28 de diciembre de 2009 como fecha límite para que las entidades locales adoptaran la directiva europea de servicios. Esta directriz tiene por objeto unificar los trámites para la creación de empresas, simplificar los procedimientos administrativos y agilizar la concesión de licencias y autorizaciones.

"La ordenanza de la capital todavía dista mucho en facilidades de las de otras ciudades europeas como París o Estocolmo", aseguró Larrauri, quien anunció que las principales asociaciones hosteleras han enviado una carta al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para que introduzca cambios que equiparen la orden a la de otras capitales de Europa.

El secretario ejecutivo de la Asociación Madrileña de Restauración, José Carlos Ramones, valoró la iniciativa del Consistorio, que según las previsiones entrará en vigor a finales de marzo, pero recordó que no todos los establecimientos "están en disposición de instalar terrazas". Es el caso, por ejemplo, de los locales situados en la calle de la Cava Baja (en el barrio de La Latina) o de algunos tramos de la calle Mayor o Bordadores, donde la longitud de las aceras (menos de dos metros) hace imposible cumplir los requisitos que fija la normativa del Ayuntamiento (medio metro de distancia como mínimo entre el mobiliario de las terrazas y el bordillo y dos metros y medio como mínimo para el "libre paso de peatones").

Los propietarios de los bares situados en los soportales de las calles colindantes a la plaza Mayor afirman que la norma tampoco les permite poner terrazas y que lo intentaron "hace tiempo, antes de la entrada en vigor de la ley antitabaco".

Los empresarios de ocio nocturno han sido los más críticos con el Consistorio. El presidente de la plataforma Noche Madrid, Vicente Pizcueta, manifestó que el gobierno local debería consensuar las medidas con el sector y formar una comisión de trabajo que cuente con la opinión de los hosteleros. Pizcueta pidió, además, un trato "equitativo", ya que la normativa no contempla que los bares de copas puedan instalar terrazas. "No pretendemos tener sillas y mesas fuera hasta las cuatro de la madrugada", matizó, "sino que todos tengamos la posibilidad legal de instalar terrazas".

Con todo, Pizcueta incidió en que las terrazas "no son la solución, ni la panacea". Una tesis que comparten los dueños de los bares en la calle: "Poner dos o tres mesas en la calle no me va a salvar el negocio", afirmaba el propietario de una taberna en la calle Cuchilleros.

Europa, sin humos y con terrazas

Casi 260 millones de europeos disfrutan de espacios sin humo. En cada capital se vive sin tabaco de un modo distinto.

- Roma. Italia fue de los primeros países en implantar una ley del tabaco que prohibía fumar en bares y restaurantes, junto a Irlanda y Noruega. Fue en 2005. Roma explotó sus terrazas y la vida de sus calles. Los calefactores estilo seta se multiplican en invierno.

- París. En la capital del Sena está prohibido fumar en bares y discotecas. La norma se respeta, y la gente sale a echarse un pitillo a la calle, o a las terrazas que tanto admira Alberto Ruiz-Gallardón. Eso sí, está prohibido sacar bebidas alcohólicas a la calle.

- Ámsterdam. En la capital de los Países Bajos se permite fumar en los coffee shops. Pero tabaco no, solo marihuana.

- Berlín. La ley antitabaco de 2008 se respeta en la mayoría de los bares, aunque en otros se hace la vista gorda. Hay muchas estufas para burlar el gélido invierno alemán.

- Edimburgo. La gente fuma al aire libre en los beer gardens (jardines de la cerveza) de los pubs. La capital escocesa recibió quejas de agrupaciones ecologistas por la contaminación que generan los calefactores. Además, tirar colillas al suelo se multa con más de 200 euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de enero de 2011

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