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La crisis del euro

Bruselas prepara nuevas medidas para hacer frente a la presión de los mercados

La Comisión Europea baraja presentar al Eurogrupo propuestas para ampliar el fondo de rescate de la UE o para que este avale emisiones de deuda soberana

La Comisión Europea acelerará la presentación de nuevas propuestas para reforzar la zona euro, sometida de nuevo a fuertes presiones de los mercados. Las subastas de deuda pública de hoy en Portugal y mañana de España e Italia han incrementado el nerviosismo y los rumores sobre una hipotética petición de rescate por parte del Gobierno de Lisboa, que, sin embargo, fue desmentida tajantemente por el propio primer ministro, José Sócrates. La Comisión Europea aprobará hoy su estrategia de crecimiento y empleo, que constituirá la primera directriz para que los Estados miembros inicien la armonización de sus presupuestos en el marco del Semestre Europeo.

La Comisión Europea baraja también otras medidas que se podrían presentar en la reunión del Eurogrupo que se celebrará el próximo lunes. El Ejecutivo Comunitario trabaja en una iniciativa que persigue la "mutualización" de las próximas emisiones de deuda soberana que contarían con la garantía del fondo de rescate de la UE, según fuentes comunitarias.

El aval del fondo de rescate permitiría "mutualizar" el riesgo de la deuda

La idea es hallar una fórmula de respaldo sin llegar a los eurobonos

La Comisión debatió anoche la estrategia de crecimiento y empleo

La Unión Europea da pasos hacia un Gobierno económico

También se contempla la posibilidad de aumentar el tamaño y las aplicaciones de actual Fondo Europeo de Estabilidad Financiera de 440.000 millones para asegurar que haya recursos suficientes por si se presentan nuevos Estados demandantes de ayuda. Hasta ahora la Comisión había sido muy reacia a considerar esta posibilidad porque consideraba que era un paso que implícitamente apuntaba a que algún país grande, como España o Italia, precisaría ayuda.

Los mercados de deuda vivieron ayer una jornada menos tensa con un estrechamiento de los diferenciales tras el éxito de la subasta de letras griegas y el compromiso japonés de suscribir bonos europeos.

La propuesta de "mutualización de la deuda" que impulsa la Comisión Europea plantea una fórmula híbrida de garantía de las emisiones de bonos que pretende satisfacer tanto a los defensores de los eurobonos como a sus detractores. La iniciativa pretende que las nuevas emisiones sean garantizadas a la vez de manera "conjunta" por el fondo de rescate de la UE y de manera "individual" por el Estado emisor, según fuentes comunitarias.

La Comisión, que inicialmente había defendido los eurobonos, busca recomponer el consenso entre sus más recientes partidarios (el presidente del Eurogrupo, Jean Claude Juncker, el ministro de Finanzas de Italia, Giulio Tremonti, el presidente de los socialistas europeos, Poul Rasmussen y el líder de los liberales en la Eurocámara, Guy Verhofstadt) y sus principales detractores, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Según una propuesta del centro de estudios Bruegel, los eurobonos podrían financiar hasta el 60% de la deuda de cada país, permitiendo de esta manera obtener a los países con problemas obtener una financiación más barata de su deuda. La idea de la mutualización que propugna Bruselas es "mutualizar esfuerzos".

El Ejecutivo comunitario debatió también anoche los nombres de los posibles candidatos que presidirán las tres nuevas autoridades de supervisión europea de banca, valores y seguros, que se constituyeron el pasado 1 de enero, y la estrategia de crecimiento y empleo. La propuesta sobre el crecimiento o "Examen anual de crecimiento", marcará el inicio de la coordinación de las políticas macroeconómicas, presupuestarias y de reformas estructurales de los estados Miembros bajo el nombre de Semestre Europeo.

Se trata del primer paso efectivo hacia el Gobierno económico de la Unión Europea. A partir de ahora, todos los años, el Ejecutivo Comunitario presentará una evaluación de la situación económica y de los principales desafíos que la Unión debe afrontar así como "sus recomendaciones a los Estados miembros". En la propuesta de hoy se incluyen propuestas relativas a empleo y a la reforma de las pensiones.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, anunció la semana pasada en Budapest, que el informe sobre el crecimiento se centrará "en las medidas necesarias que deben adoptarse en tres principales áreas: consolidación fiscal, reformas estructurales y medidas para aumentar el crecimiento". Uno de los problemas más serios que afronta la Unión es la baja tasa de crecimiento previsto para 2011 y 2012 del 1,7% y 2%, respectivamente, claramente insuficiente para absorber los más de 23 millones de desempleados de la Unión, ocho de los cuales se han generado en la reciente crisis.

Las profundas reformas estructurales que está exigiendo la UE a los Estados miembros con dificultades están provocando creciente malestar en medios sindicales. John Monks, secretario general de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), ha dirigido una carta a Barroso, Trichet, Herman van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, y Dominique Strauss-Kahn, director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), en la que expresa su malestar por los "diktats" de los funcionarios de la Comisión, que "no tienen en cuenta los procesos de diálogo social y de negociación colectiva" y van dirigidos a "reducir el nivel de vida, a disminuir los derechos de pensión y a lograr mercados de trabajo más flexibles". Para Monks esta política "constituye un ataque a la Europa Social" y contrasta con la no intervención ante "el aumento rápido de los altos salarios incluidos los bonos de los banqueros".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2011