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"La Pastora halló su sexo en el maquis", dice Bartlett

"Viva la Guardia Civil / que ha atrapado a La Pastora, / mujer de malos instintos, / fea y pecadora", cantaba en el colegio de monjas Alicia Giménez Bartlett (Almansa, Albacete, 1951), con total inocencia sobre la Benemérita y las andanzas de la enigmática maquis Teresa Pla Meseguer, La Pastora, acusada de 29 muertes, apodada "la maquis hermafrodita" por sus problemas de malformación genital. "Es un personaje de oro", admite la autora, cuyos fantasmas de infancia regresaron tras hallar hace un año una biografía del personaje. De ahí a que la maquis alimentara una ficción no había más que un paso: Donde nadie te encuentre, con la que ganó el 67º Premio Nadal."Me admiran los supervivientes. Además, se sintió hombre desde siempre y si se apuntó a los maquis no fue tanto por causas políticas como por su apertura mental; allí la admitieron como era, encontró su identidad sexual y le enseñaron a leer; esa fue su gran emoción, no las metralletas".

Cierto pesimismo

Pero hay más: La Pastora (luego, Florencio) es el individuo frente al grupo, cierto pesimismo ante la vida social, el sexo... Son los temas que han marcado la obra literaria ajena a la saga de la detective Petra Delicado que ha catapultado a la escritora. "Son ideas que te persiguen; la literatura no debe ser solo sentimiento, sino también transmisión de ideas". Pero son finitas, y le preocupa. "Me da sonrojo si me veo repitiéndome, y es evidente que la interpretación y las revelaciones sobre la vida se van acortando con la edad".

¿El Nadal es un reconocimiento a esa decena de títulos de su producción más seria (El cuarto corazón, Secreta Penélope...) ahora ya más extensa que su saga policiaca? "Quizá ayude a visualizar mejor algo a lo que nadie le ha hecho puñetero caso. Ahora, asentada en lo negro, ante tanto intrusismo -es fácil meter dos asesinatos en un argumento- me gusta ir al revés y jugar; la vida es eso". Tampoco hay reproche hacia su detective: "No, pero por lo que respecta a mi carrera literaria, Petra se ha llevado el gato al agua". Esa cara eclipsada, ¿qué referentes la habitan? "Los judíos norteamericanos de Henry Roth, Saul Bellow, Philip Roth... Hay tal análisis de la vida...".

Alejada de cenáculos literarios que no sean negros, prepara una nueva entrega de Petra. No parecen quedar muchas. "Empiezo a ver que repito cosas: será cuestión de matarla o de hacerla monja". O de llevarla al monte, como La Pastora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de enero de 2011