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Arranca la nueva legislatura

ERC e ICV ya se ven fuera del 'intercambio de cromos'

Siete fuerzas colorean el nuevo arco parlamentario catalán, pero la variedad de partidos no se traduce en la mesa del Parlament. Solo tres formaciones tutelarán el funcionamiento de la Cámara: Convergència i Unió se aseguró la mayoría con cuatro miembros, el Partit dels Socialistes se quedó con dos puestos y el PP con uno, la secretaría primera.

Todo, fruto de un intercambio de cromos entre las tres fuerzas mayoritarias que, a juicio de Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya, que ayer se quedaron fuera de la Mesa, arroja un inicio "poco esperanzador" de legislatura. Con el pacto, que previsiblemente se extenderá a otras decisiones en el primer tramo de este mandato, ecosocialistas y republicanos se ven fuera del juego parlamentario.

La falta de pluralidad en la mesa fue el primer síntoma. Enervó especialmente a los ecosocialistas, que batallaron hasta el último momento por asegurarse una secretaría. CiU, más interesada en las contrapartidas que puede ofrecer el PP que en los beneficios que le reporta pactar con ERC e ICV -ambas se negaron a apoyar la investidura del líder de CiU, Artur Mas-, prefirió mantener su mayoría que ceder un puesto a las formaciones minoritarias.

"El Parlament más plural de la historia tiene una de las mesas menos plurales", protestó tras el pleno de constitución el secretario general de ICV, Joan Herrera. Efectivamente, CiU, con el 38% de los votos tiene mayoría absoluta en la mesa. Anna Simó, portavoz parlamentaria de ERC, lamentó que Mas haya escogido "el modelo de país que le ofrece el PP".

ICV salió más beneficiada de otro reparto: el de los despachos que ocuparán los diputados. El crecimiento de PP y CiU obligó a hacer mudanzas. Ambos grupos compartían el ala derecha del edificio, que se quedó pequeña y obligó al PP a trasladarse al ala izquierda, al lado de los despachos de PSC, ERC e ICV. Los ecosocialistas se han visto forzados a partir sus despachos entre dos pisos: un beneficio, a juicio del grupo, porque pese a perder espacio ganarán una sala de reuniones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2010