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Reportaje:

Déficit de alumnos excelentes

Solo el 2% de los estudiantes andaluces examinados en PISA logra la puntuación máxima en lectura - El 26% de los chicos está en los niveles más bajos

Al margen de clasificaciones, el informe PISA, que la OCDE ha presentado esta semana, muestra las carencias de los sistemas educativos que se someten a este examen internacional. Aunque se han registrado avances en lectura, PISA ha vuelto a situar a Andalucía en el grupo de cola de las 17 autonomías que han decidido someterse a la evaluación en esta ocasión.

En este grupo de regiones -en el que también están Baleares, Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla- los problemas se parecen mucho. Los resultados de la prueba muestran un déficit de alumnos excelentes y un superávit de malos estudiantes. En el caso de la comprensión lectora -la competencia que se ha evaluado más pormenorizadamente en esta edición de PISA- solo el 2% de los chicos andaluces examinados logran las puntuaciones más altas, cuando el promedio OCDE está en el 8%.

Casi la mitad de los evaluados en la comunidad ha repetido alguna vez

Si se compara Andalucía con las comunidades con mejores resultados la diferencia también es elocuente. En Madrid, Castilla y León y La Rioja los chicos con los rendimientos más altos representan el 6% de los examinados. En el informe PISA se hace hincapié en este déficit de excelencia y en como los chicos que viven en los en las circunstancias económicas, sociales y culturales más favorables tienen unos rendimientos "más modestos" que la media de los países de la OCDE.

El problema está arriba, pero también abajo. De media, el 20% de los chicos de 15 años evaluados en toda España están en los rendimientos más bajos en lectura. Ese porcentaje crece hasta el 26% en Andalucía, 13 puntos más que en comunidades como Madrid o Cataluña, que están a la cabeza de las comunidades examinadas en España.

En este último informe PISA también se aporta otra información relevante: el 36% de los alumnos españoles que participaron en el estudio eran repetidores. Y sus resultados son bastante más bajos que los chicos de 15 años que están en el curso que les corresponde por su edad. En el caso de Andalucía, este problema se acentúa y el porcentaje llega hasta el 43%, es decir, casi la mitad de los estudiantes examinados había repetido una o dos veces. Y sus resultados en las pruebas de lectura eran bastante más bajos. De media, los chicos andaluces de 15 años que cursaban cuarto de ESO (el curso que les correspondía por su edad) lograron 503 puntos en las pruebas de lectura. Los que estaban en tercero de ESO bajaron hasta los 425 y los que repitieron dos veces, caen hasta los 356 puntos, una calificación que similar a la lograda por Azerbaiyán y Kirguistán, los dos estados que han salido peor parados de los 65 examinados en PISA.

El problema es que ese 43% de repetidores se acerca al 37% de tasa de fracaso escolar que padece Andalucía. Es decir, un importante volumen de alumnos corre el riesgo de no seguir formándose y acabar su paso por el sistema educativo sin una titulación adecuada, algo que repercutirá negativamente en su salida al mercado laboral.

La Consejería de Educación ha insistido esta semana en su objetivo de reducir bajar al 15% el porcentaje de abandono en 2020, una exigencia que se han impuesto todos los miembros de la Unión Europea.

El titular de este departamento, Francisco Álvarez de la Chica, ha anunciado ya que en febrero se presentará un paquete de medidas que pasará por el refuerzo de materias instrumentales. Lo que se pretende es aumentar todavía más las horas que se dedican a la lectura y a las matemáticas, fundamentalmente, en Primaria, donde arrancan los problemas que los estudiantes luego llevan hasta los institutos.

De momento, parece que la idea que baraja la Consejería de Educación es aplicar los refuerzos de forma selectiva, es decir, hacer un seguimiento a los centros. Y también a los alumnos para que aumentar la excelencia y reducir el fracaso. "Se pretende llegar a un seguimiento de alumno a alumno", añade esta consejería.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2010