Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE recuerda al PP cómo colaboraba desde la oposición

Jáuregui: "Piden reformas y jalean las protestas contra ellas"

"El PP no sólo descalifica al Gobierno sino que denigra a la economía española, dentro y fuera del país". Esta acusación del ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ante el plenario del Grupo Socialista, la avaló con su propia perspectiva de los comportamientos de uno y otro en la oposición, en situaciones graves de la Historia reciente de España. Citó tres fechas: Los Pactos de la Moncloa de 1978, el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y el fin de la tregua de ETA en tiempos del PP, que llevó al Pacto Antiterrorista de 2000. En todos ellos, el PSOE se puso a disposición del Gobierno.

"El PP está todo el día pidiendo reformas y luego jalea las protestas contra ellas; su irresponsabilidad es incalificable", remachó Jáuregui, con tono grave. En esta reunión, celebrada a puerta cerrada, el ministro no puso paños calientes a las dificultades por las que atraviesa España, pero también aseguró que el Ejecutivo continúa firme en su tarea de sacar al país de la crisis.

Preocupación por la falta de reacción de los mercados a pesar de los ajustes

Sus explicaciones fueron bien recibidas, según señalaron asistentes a la reunión, pero no disminuyeron la impresión de gravedad. El titular de Presidencia se empleó a fondo para dar argumentos a su grupo parlamentario. "Debemos combatir la sensación de fin de ciclo que pretende instaurar el PP", señaló. Es más, les animó a que defendieran el proyecto socialista como el único que lleva a cabo reformas sin menoscabar la cohesión social.

"No hay políticas más de izquierdas que tratar de evitar el dominio de los mercados", aseguró Jáuregui, en su discurso en el que hizo un llamamiento a "un esfuerzo colectivo, largo y riguroso", que debe cundir en toda la sociedad. "Debemos poner al país en una cultura del trabajo y del esfuerzo", afirmó.

La defensa de los pasos que ha dado hasta ahora el Gobierno fue otro de los elementos esenciales de su intervención, con el propósito de deshacer la tesis de que ha habido improvisación. En 2008, rescate financiero; en 2009, estimular la economía, y en 2010, "consolidación fiscal" debido a la crisis de las deudas soberanas.

En las intervenciones posteriores de los diputados se apreció cierta sensación de impotencia al preguntar al Gobierno que más se podía hacer, si los ajustes resultaban inútiles porque los mercados no se dan por satisfechos. En esta línea se situaron los parlamentarios de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio de Penagos y José Antonio Pérez Tapias. El vicepresidente de la Comisión Constitucional, Txiki Benegas, hizo una reflexión descarnada sobre la falta de reacción de los mercados, a pesar de los ajustes de los gobiernos europeos.

Pero el ministro insistió en que, a pesar de las dificultades, el Gobierno sigue trabajando con firmeza. Además, no piensa en la "remontada electoral", sino en la del país. Hubo también análisis somero de las elecciones catalanas, sobre todo para dejar la sensación de que la derrota del PSC no es preludio inexorable de otras derrotas.

El diputado catalán Daniel Fernández consideró que las causas de la derrota eran variadas: no solo la gestión del tripartito sino también la crisis y los recortes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de diciembre de 2010