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La comisión del Concierto encalla en los flecos del traspaso de empleo

La negociación del PNV con el Gobierno central deja flancos abiertos

La Comisión Mixta del Concierto Económico dejó ayer sobre la mesa uno de los temas estrella de la reunión: la financiación del traspaso de las políticas activas de empleo. El acuerdo que alcanzaron el PNV y el Ejecutivo central dejó algunos flancos abiertos, por los que el Gobierno autónomo, y también las diputaciones, que acudieron a la reunión con una misma postura, teme que se cuelen interpretaciones lesivas para los intereses vascos a la hora de fijar el cupo. Ocurrió con la Ley de Dependencia y puede volver a pasar ahora. La cuestión, si no se produce un acuerdo antes, pasará a engrosar el saco de los desacuerdos a la hora de la liquidación del cupo.

El Ejecutivo de Patxi López se mira en el espejo de lo ocurrido con la Ley de Dependencia, donde los acuerdos suscritos por el anterior Gobierno y los tres diputados generales en la Comisión Mixta del Concierto en 2007 han provocado unas diferencias cifradas hasta ahora en 60 millones de euros en la valoración de ambas partes, en perjuicio de la comunidad autónoma.

Las diferencias se sumarán a las habidas con la ley de Dependencia

Las diputaciones se avienen a quedar fuera de los planes de estabilidad

Fuentes de la ejecutiva del PNV consultadas mientas ayer se celebraba la reunión en el Ministerio de Economía, minimizaron el alcance del desencuentro entre la parte vasca y el gobierno central. "No ha habido ningún problema. Simplemente, no constará en acta esta cuestión, pero las políticas activas de empleo están transferidas y del cupo se descontarán los 472 millones en que se valoraron", indicaron. El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre, se mostró "satisfecho", pese a la falta de acuerdo en varias de las cuestiones del orden del día. "Es evidente que nos hubiera gustado cerrarlas todas", admitió, al tiempo que se felicitó de que en las que no se pudieron zanjar se hubiera producido al menos "un acercamiento de posiciones para aclarar y mejorar aspectos técnicos que todavía es necesario concretar". Es el caso del desacuerdo que afecta a la financiación de las políticas activas de empleo, cuya trascendencia relativizó. "No incide para nada en la puesta en marcha del traspaso, tal y como está previsto, ni en la financiación global del mismo", añadió. El Gobierno trata de conseguir que todos los flecos queden atados para que ni siquiera cuestiones, que las fuentes consultadas califican de "menores", no puedan generar distorsión a la hora de las liquidaciones del cupo.

Idéntica valoración positiva de la reunión realizaron los diputados generales. "No pasa nada. El traspaso está materializado y se alcanzará el punto de encuentro que permitirá cerrar definitivamente todos los aspectos pendientes. Hoy no ha sido posible", dijo José Luis Bilbao, diputado general de Vizcaya.

El encuentro de ayer, primero desde 2007, a excepción del celebrado el febrero para fijar los aspectos financieros de la jubilación anticipada en la Ertzaintza, sí aprobó los planes de reequilibrio y estabilidad presupuestaria para 2010 y también los del trienio 2011-2013. La Comisión Mixta del Concierto oficializó también el acuerdo por el que la comunidad autónoma tendrá representación en las reuniones de los grupos de trabajo del Ecofin donde se traten temas que afectan al marco competencial del País Vasco. Los tres diputados generales coincidieron en resaltar como "muy importantes" estos tres acuerdos.

El mayor desacuerdo se produjo justamente en un tema de primera importancia para las diputaciones, según daban a entender en los últimos meses: el Ejecutivo central se negó definitivamente a ceder a su pretensión de que los planes de reequilibrio y estabilidad presupuestaria las incluyan también, apartándolas de los que se realizan para las administraciones locales. En realidad, el problema estaba solventado por la salvaguarda de la singularidad foral que incluyen todos los textos, pero la presión de los ejecutivos forales hasta ayer había sido notable. Hasta el punto de que, al saber por la mañana que esa sería la posición definitiva del Gobierno central, Aguirre reunió en la oficina del Ejecutivo vasco en Madrid a los tres diputados generales antes de dirigirse al Ministerio de Economía, para ofrecerse a defender una postura común "No pasa nada", reiteró Bilbao al acabar la reunión. "Seguimos como hasta ahora, no hemos tenido ningún problema y no lo vamos a tener; lo digo con total confianza y convencimiento", añadió. Del buen clima habido destaca el hecho de que Bilbao mismo excusó la ausencia de la vicepresidenta y ministra, Elena Salgado, en cuyo lugar encabezó la representación del Gobierno central, el secretario de Estado, Carlos Ocaña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de noviembre de 2010