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Entrevista:ROSA AGUILAR | Ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino

"Espero que acabemos con el Algarrobico en este mandato"

La ex alcaldesa de Córdoba se propone alcanzar un pacto de Estado que entierre la guerra del agua. Para ello está dispuesta a "poner a cero el reloj" y volver a empezar con el PP. Pintar de verde el ministerio, dice, "es más que retórica"

Rosa Aguilar (Córdoba, 1957) no va a ocultar que le gustan los toros. "Aunque alguien piense que vaya tela", aclara con naturalidad la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, encargada de retomar el perfil ecologista del Gobierno, apagado durante la gestión de Elena Espinosa. Ex azote del Gobierno de Felipe González, ex alcaldesa de Córdoba por Izquierda Unida y ex consejera en Andalucía, la comunidad con la que más chocó el anterior equipo del ministerio, elude pronunciarse sobre aspectos polémicos como el agua aunque deja un compromiso: derribar en el año y medio que tiene de mandato el hotel del Algarrobico (Almería), símbolo de la destrucción del litoral.

Pregunta. ¿Cómo fue la llamada de Zapatero?

"No sé si surgirá un partido verde, pero yo respeto cualquier iniciativa"

"El objetivo común con la Junta es liberar el Cabo de Gata del hotel"

"Ni un paso atrás en la cesión de competencias de agua a comunidades"

"Estoy dispuesta a poner el reloj a cero en el tema del agua si hace falta"

Respuesta. La llamada del presidente fue la tarde-noche del martes y me planteó que quería que formara parte del nuevo Gobierno y que lo hiciera para este ministerio. Le dije que era un orgullo y una satisfacción.

P. ¿No se lo pensó?

R. Le dije que estaba dispuesta, pero que iba a hablar con el presidente Griñán y él me explicó que ya habían hablado los dos. Le dije que si estaban ambos presidentes de acuerdo que contara conmigo. No me lo pensé ni un segundo por la situación actual. Si el presidente te pide que asumas una responsabilidad hay que decir que sí porque son momentos de compromiso.

P. ¿Sabe que está en un papel que le va a enfrentar a muchas comunidades, algo que le acabó costando el puesto a Narbona?

R. Conozco la responsabilidad que asumo. En cuestiones ambientales estamos escribiendo nuevos tiempos, por lo tanto, a nadie le debe sorprender que surjan contradicciones. En el Gobierno estamos decididos a superar esas contradicciones. Un ejemplo: damos pasos en renovables, y somos de los que más rápidamente han recorrido parte del camino. Pero también está ahí la energía nuclear. Pues hay que seguir dando pasos en renovables para superar esta contradicción.

P. Más contradictorio que tener nucleares es dar nuevas ayudas al carbón.

R. Ante los momentos que nos toca escribir hay que ver que tenemos empleos que dependen del carbón y tendremos que generar empleos distintos y dar seguridad a quien está en la industria del carbón. Pero lo importante es que hay proyecto y modelo con la creación de empleos verdes.

P. Esas contradicciones llegan al extremo de que el presidente defienda un día las ayudas al carbón y luego celebre en Seúl que el G-20 pacte retirar las ayudas a los combustibles fósiles.

R. A veces nos resulta difícil entenderlo y explicarlo, pero la explicación está en ese marco. Lo importante es tener un compromiso para superar las contradicciones. A veces hay decisiones transitorias hacia realidades nuevas. Pero mientras llegan esas realidades hay que garantizar a las personas sus puestos de trabajo, su futuro. Queremos la reconversión de sus empleos en empleos verdes, pero nadie quiere perder su puesto de trabajo de golpe.

P. El PSOE ha propuesto un ente gestor del agua nacional. ¿Cree que se ha ido demasiado lejos en la cesión de competencias de agua en los estatutos?

R. No, ni un paso atrás. Tenemos un Estado de las autonomías y tenemos que tener plena confianza en el desarrollo de las políticas de las autonomías. Pero el agua es un bien escaso y muy necesario en el ámbito humano, en el medio agrario y en el ámbito empresarial y tenemos que administrarlo desde el diálogo. Olvidemos las ventajas electorales y vayamos a un pacto de Estado.

P. Pero el acuerdo con Andalucía supone el desacuerdo con Extremadura, que recurrió el Estatuto andaluz por apropiarse del Guadalquivir.

R. Hablamos de un acuerdo con todas las comunidades y con respeto total a sus estatutos.

P. Ha dicho que ni un paso atrás, pero hay gente del PSOE y del propio ministerio que si el Constitucional decide que la competencia del Guadalquivir debe ser del Gobierno lo va a festejar.

R. No sé si alguien brindará. Me parece importante esperar a que se pronuncie el Constitucional.

P. Pero tendrá opinión aunque no haya sentencia.

R. La opinión es que debemos esperar.

P. Castilla y León reclama el Duero y su situación es la misma que Andalucía con el Guadalquivir. ¿Se le va a ceder?

R. Los marcos estatutarios tenemos que respetarlos. El ministerio ha cedido las competencias de chiringuitos a aquellas comunidades cuyos estatutos lo prevén: Cataluña, Andalucía y Baleares.

P. El estatuto de Castilla y León ya incluye el Duero.

R. Sí, sí.

P. Se ha dejado avanzar a los estatutos con tanto respeto que el Gobierno no ha sido árbitro.

R. Por eso la ministra no quiere entrar a cada una de las circunstancias, para alcanzar ese pacto.

P. ¿Y qué espera de ese pacto?

R. Un nivel de corresponsabilidad y solidaridad pleno de las comunidades y del Gobierno para administrar un recurso al que todo el mundo tiene derecho. No solo al abastecimiento sino que debe haber agua para todos en agricultura e industria.

P. ¿Y tiene esperanza dado que todos los ministros han fracasado en la búsqueda del pacto con el PP, en energía, educación...?

R. Soy realista, pero sé que es lo que debo hacer y pondré todo mi esfuerzo.

P. El PP le va a reclamar algún trasvase para el Segura, sea desde el Tajo medio o desde el Ebro. ¿Está dispuesta a eso?

R. No vamos a empezar por ahí porque nos equivocamos otra vez. Sé que cualquier palabra que yo diga puede dar al traste con ese acuerdo.

P. ¿Trasvases o desaladoras?

R. Yo soy partidaria de un acuerdo en términos de agua, no voy a dar ningún paso que pueda dificultar lo más mínimo que nos sentemos a dialogar y pongamos todos los esfuerzos en lograr el pacto, es lo necesario y en ello me voy a empeñar. Si hay que dar un primer paso y poner los relojes a cero la ministra lo va a hacer.

P. Tiene un año y medio de mandato. ¿Qué tres prioridades se plantea en este tiempo?

R. Uno es el pacto por el agua. Otro es que los jóvenes pongan una mirada al mundo rural en la certeza de que ahí tienen oportunidad para el empleo y para su desarrollo y que visibilicemos lo que significa la mujer en el ámbito rural y pesquero, porque hasta ahora las mujeres que están jugando un papel muy importante son invisibles en ambos sectores. De ahí que uno de mis compromisos sea impulsar la cotitularidad de explotaciones agrarias, para hacer un reconocimiento expreso a un trabajo muchos años realizado, no reconocido y no visibilizado. Y en tercer lugar, lograr una PAC [Política Agraria Común] verde y una política pesquera sostenible. Y la forma de hacerlo: diálogo, consenso y participación. Sé que no es fácil, pero provengo de la cultura de la Transición y soy tremendamente defensora de los consensos, porque todo acuerdo y punto de encuentro es el mejor de los resultados para progresar.

P. Afirma que va a pintar de verde el ministerio. ¿Espinosa lo había pintado de gris?

R. Lo de pintar de verde el ministerio no ha sido una frase retórica. Hablar de luchar contra el cambio climático no es solo hablar de medio ambiente, es hablar de agricultura, de pesca, del ministerio concebido con elementos transversales como la sostenibilidad. Por eso hablaba de pintar de verde el ministerio, y quiero incorporar la visión y las propuestas de las organizaciones agrarias y pesqueras, del sector agroalimentario y de los ecologistas. Desarrollando políticas en el medio rural impulsamos lo ambiental.

P. Pero llegará la hora de elegir. Como en el caso del atún rojo. Los ecologistas piden cerrar la pesquería y los pescadores mantener la cuota actual.

R. Con el atún rojo estamos de la mano del comité científico. Aquí hay un plan que está dando resultados. Dejemos que se desarrolle de la mano del comité científico. Hemos tomado decisiones muy contundentes, con dos tipos de tiburón con riesgo, el zorro y el martillo, se acabó, no se captura. Prohibición total. Y hemos dicho a la UE: "Hagan suyo este planteamiento y llévenlo a escala mundial". Con el atún rojo hemos hecho deberes por delante de otros países de la UE. Planteamos que adquiera fortaleza el comité científico y que ante cualquier señal de alerta se tomen decisiones drásticas e inmediatas. Afortunadamente estamos con Francia, Chipre, Malta en esa posición.

P. Estaba en el Consejo de Gobierno de Andalucía que recurrió el deslinde de Doñana porque consideraba que el ministerio expropiaba demasiado tramo de costa y un mes después está en el ministerio que lo aprobó. Si este departamento ha chocado con una comunidad es con Andalucía: Algarrobico, chiringuitos... ¿Cómo vive ese cambio?

R. Conociendo la capacidad de diálogo de Griñán [presidente andaluz], estoy convencida de que junto con otros sectores como el ecologista vamos a encontrar soluciones. En algunos temas tenemos que hablar con tranquilidad, como es el deslinde de Doñana, y en otros podemos hablar con mayor rapidez, como en el Algarrobico porque tenemos el mismo objetivo: recuperar aquel espacio para el parque natural. El ministerio va a comprometerse con la Junta de Andalucía en la recuperación de ese espacio para los ciudadanos.

P. ¿Van a expropiarlo?

R. El ministerio cooperará con la Junta de Andalucía para que el parque recupere la realidad que tenía.

P. La Junta dice eso en público pero ante el tribunal que tiene que decidir si el hotel es ilegal dice que está en suelo urbano. ¿Van a expropiarlo o están pendientes de los tribunales?

R. La Junta plantea que el objetivo es poner punto final al Algarrobico y que arbitrarán los medios necesarios y el ministerio va a apoyarlo. Objetivo común con la Junta: liberar el parque natural de Cabo de Gata del hotel del Algarrobico.

P. ¿Lo veremos durante su mandato?

R. Espero que sí. Espero y deseo porque yo tengo un compromiso firme y claro y en ese sentido estamos ya trabajando y hay otros temas que también trabajamos en la misma dirección.

P. El deslinde de Doñana, que expropia buena parte del parque, ya está en el BOE. Si va a hablarlo es que está dispuesta a cambiarlo.

R. Lo mejor es que las cosas no se decidan en los tribunales sino en las Administraciones desde el diálogo, y el diálogo siempre es útil.

P. ¿Pero el deslinde de Doñana es negociable?

R. Está recurrido por la Junta y quiero abrir un espacio de diálogo sobre eso. Quiero que hablemos del tema, eso no presupone nada, pero quiero hablar del tema. Me voy a sentar con ellos independientemente de los resultados del diálogo. Acabo de llegar al ministerio. Lo mismo con Andalucía que en otros temas con otras comunidades. Porque las buenas relaciones institucionales son fundamentales.

P. ¿Temen a Equo, el nuevo partido ecologista?

R. No sé si surgirá o no, pero yo respeto cualquier iniciativa que quiera adoptar cualquier ciudadana, ciudadano o colectivo. A mí me preocupa hacer las cosas bien en el ministerio.

P. ¿Se va a afiliar al PSOE?

R. Hace ya un año y medio o dos que no pertenezco a IU. A mí nadie me ha pedido que me afilie al PSOE, los compañeros han sido extraordinariamente respetuosos y tampoco me lo ha pedido el presidente. Me siento parte del proyecto socialista, me siento una más, trabajo y punto, no me planteo ninguna otra cuestión.

P. Cuando la nombraron los ecologistas dijeron que su herencia en Córdoba no es nada ecologista, deja un problema de viviendas ilegales.

R. También dijeron muchas cosas buenas y me quedo con lo bueno. Me gustaría que se dieran un paseo por Córdoba y vieran el desarrollo urbanístico realizado y cómo hemos planificado el desarrollo.

P. ¿Le gustan los toros?

R. Sí, es cierto, qué le vamos a hacer. No voy a decir ahora lo contrario porque sea ministra. Soy respetuosa con aquellos que tienen hacia los toros una posición determinada, pero lo que no voy a hacer es decir lo contrario de la verdad, aunque esos sectores dirán que vaya tela que a la ministra le gusten los toros, pero es la verdad. He ido a los toros. ¿Qué voy a decir? Pues lo que es. Siempre vamos a dialogar desde la sinceridad y el respeto. Y también me gusta el fútbol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 2010