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El conflicto del Sáhara

"Paró, dio marcha atrás, y volvió a atropellarlo"

"Paró, dio marcha atrás y volvió a atropellarlo; hacia adelante y hacia atrás". Así, relataba ayer Lehmad Hamday Buyema, hermano de Babi Hamday Buyema, un saharaui con nacionalidad española fallecido durante el desalojo del campamento de El Aaiún.

La familia de Baby, de 35 años, reside en Alicante. Mientras la víctima residía en El Aaiún, junto a su mujer y dos hijos, de 4 y un año, y trabajaba como técnico eléctrico en una empresa de fosfatos. Entre 2002 y 2010, Baby residió en la localidad alicantina de Petrer, desde donde se trasladó al municipio murciano de Alguazas.

Lehamad compareció ayer ante los medios de comunicación arropado por miembros de la Coordinada de Amigos del Pueblo Saharaui de Alicante, entre ellos José Revert, presidente de la Asociación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental.

De acuerdo con la versión de los hechos ofrecida por Lehamad, su hermano se había desplazado a El Aaiún por motivos de trabajo. Sobre las 11 horas del pasado lunes, la policía marroquí le ordenó bajar del autobús en el que viajaba. "Luego fue arrollado por un vehículo policial que circulaba a 140 kilómetros a la hora", explicó. "Esto fue un asesinato y el Gobierno tiene que abrir una investigación para determinar si hubo una orden para acabar con la vida de mi hermano", añadió.

Por su parte, el letrado Rever instó al Gobierno a investigar los hechos: "El Gobierno español no puede lamentar, tiene que condenar lo que ha sucedido", explicó. "Fue vilmente asesinado en la calle en un hecho que recuerda a dictaduras y nazismo", añadió. Para Revert, la instancia judicial para esclarecer estos hechos es la Audiencia Nacional, "por el principio de Justicia Universal, ya que el fallecido es un ciudadano español". El abogado dudó de la voluntad del Gobierno de Marruecos para abrir una investigación, "por experiencias sabemos que no lo hará", precisó.

Lahmad aseguró que tuvo conocimiento de la muerte de su hermano Baby a través de la llamada de un saharaui, "no me llamó ninguna autoridad". Y también denunció que el coche particular de su hermano fue incendiado a las pocas horas de su muerte. El cadáver de Bay fue trasladado inicialmente a una vivienda próxima al lugar del atropello y posteriormente el depósito de cadáveres de El Aaiún.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 13 de noviembre de 2010