La visita del Papa

El PSOE dice que el Papa se equivoca en su crítica al laicismo en España

El PP alega que Ratzinger "no ha sido bien entendido" y arremete contra Zapatero

El Papa ha dejado tras de sí un reguero de polémica política por sus declaraciones sobre el "laicismo agresivo" en España y su comparación con el clima previo a la Guerra Civil. El PSOE, a través de Elena Valenciano, respondió que "el Papa se equivoca gravemente". Y eso que el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, trató de quitar hierro a las declaraciones de Benedicto XVI.

"El Papa no quiso ser negativo ni polémico", dijo ayer Lombardi. Este defendió que se han "interpretando de forma injusta" las frases de Benedicto XVI en el avión que le trajo a España. "El Papa solo dio una respuesta oral a una pregunta sobre la disminución de la práctica religiosa en Occidente y en España, no hizo un estudio histórico o científico sobre el asunto", explicó. Según Lombardi, "el Papa explicó que esa confrontación o desencuentro entre fe y laicismo existe en Europa y también en España, y sería ridículo negarlo".

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Valenciano replicó ayer que "el Gobierno de Zapatero ha tratado mejor a la Iglesia católica que otros gobiernos". Según la dirigente socialista, "la sociedad española se aleja de la cúpula eclesiástica con pasos de gigante, y algo no estarán haciendo bien para que eso ocurra". De las palabras del Papa sobre el papel de la mujer, Valenciano aseguró que "está equivocado sobre la sociedad española y totalmente desactualizado sobre el papel de las mujeres y no entiende su tiempo histórico".

El PP no quiso sumarse oficialmente a las palabras del Papa y el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, afirmó que "no ha sido bien entendida" la referencia del Papa al laicismo en España. Pons aprovechó para cargar contra Zapatero por haber viajado a Afganistán y no haber ido a recibir al Papa a Santiago. "Zapatero no ha estado a la altura del sentimiento del pueblo español, pues el Papa es el líder espiritual y afectivo de la gran mayoría de los españoles", dijo. Añadió que lo último que se podía esperar es que "contraprogramase" esta visita, "no solo no recibiéndole a su llegada, sino marchándose de España". Mucho más allá fue el portavoz del PP en el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, quien aseguró en Onda Cero que en España se está llevando a cabo un proyecto "laicista radical" que "no tiene parangón en la UE".

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, aseguró que las palabras del Papa le habían sorprendido y que decir que en España "se está viviendo una crisis espiritual como la de los años treinta es, cuando menos, desconcertante. Nos evoca a tiempos que creíamos superados, aunque no olvidados. Tiempos de exaltación católica con consecuencias en la convivencia social".

El diputado de IU, Gaspar Llamazares, dijo que "el viaje ha acabado mal a pesar de la sumisión del Gobierno. Ha hecho concesiones en financiación y en la renuncia a la ley de libertad religiosa". Aseguró que las palabras del Papa son "una injerencia política inaceptable en instituciones democráticas y el Parlamento". Según Llamazares, "la Iglesia aún no ha pedido perdón por apoyar al franquismo, y por eso es más injusto" el comentario del Papa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de noviembre de 2010.

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