Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:MIKEL CABIECES | Delegado del Gobierno en el País Vasco

"Muchos hablan de las políticas de empleo sin saber lo que dicen"

Mikel Cabieces tarda dos segundos en responder qué cargo desgasta más, si el que ocupa en la actualidad como delegado del Gobierno central en el País Vasco o el de alcalde de Portugalete, que desempeñó entre 1995 y 2008. "Ser alcalde", dice. "Echo en falta el contacto con los ciudadanos, pero no el trabajo en sí. Hay que estar las 24 horas, los problemas son muchos y no los puedes aparcar. Y cuando tienes un problema, no puedes llamar a nadie para pasárselo".

Pregunta. ¿Volverá a la vida municipal tras su etapa como delegado del Gobierno?

Respuesta. Desde luego a la alcaldía de Portugalete, no. A la vida local o institucional, no lo sé. Mi futuro no tiene por qué ser la política; puede ser la actividad privada, por ejemplo. De entrada, diría que la Delegación del Gobierno, porque espero que Zapatero, después de las elecciones [de 2012], sea presidente. Si lo considera oportuno, seguiría en el cargo.

"Es incuestionable que ETA cada vez estará peor en todos los ámbitos"

"En una ciudad no se puede poner las cosas solo donde quieran los vecinos"

P. ¿Con sus compañeros de partido en el Ejecutivo vasco, cuál es el papel del delegado del Gobierno, teniendo en cuenta que antes, con el PNV, había más margen para la crítica?

R. Lo que ha cambiado no es la actitud del Gobierno central con la comunidad autónoma; lo que ha cambiado es el Gobierno vasco. No quiero molestar a nadie, pero Ibarretxe hizo de la confrontación una seña política, mientras que este busca la colaboración. El Gobierno de España siempre apostó por esto. Por ejemplo, el acuerdo para la alta velocidad se firmó con Ibarretxe, cosa que no hizo el PP, que pensaba que había que castigar a los vascos. Zapatero pasará a la historia entre los vascos como un gran patriota.

P. ¿Cuando hay tensiones entre los socialistas vascos y los de Madrid, qué pesa más, la militancia o el cargo?

R. Querrá decir que a veces hay tensiones entre el Gobierno vasco y el de España, porque los intereses de los socialistas vascos son los mismos en el Gobierno vasco que en el de España. Los primeros admitieron que lo peor que le podía pasar a Euskadi es que no salieran adelante los Presupuestos. En el caso de la negociación con el PNV y las políticas activas de empleo, lo que pidió el Ejecutivo autonómico fue estar perfectamente informado. Y ha dado su visto bueno imprescindible al acuerdo. Si el PNV hubiera pedido la ruptura de la caja única de la Seguridad Social, no habría habido acuerdo, porque ambos Gobiernos consideraban que era perjudicial.

P. ¿Va a resultar deficitaria esa transferencia para Euskadi?

R. Depende. Lo que se va a acordar es asumir el riesgo en las bonificaciones. En todo caso, dentro de las políticas activas de empleo, no es lo más importante. Muchos hablan sin saber de lo que hablan, como cuando oímos decir que se rompe la caja única.

P. Varias constructoras del AVE vasco han ralentizado su ritmo de trabajo en el tramo Bilbao-Vitoria, alegando que Adif retrasa los pagos.

R. No sé lo que dirán los empresarios, pero Adif pagará lo que tiene que pagar cada año. Adif no ha modificado ninguno de los contratos.

P. Algunos dicen que se están costeando de su bolsillo la seguridad privada.

R. El Gobierno está cumpliendo su parte en la seguridad de las empresas ante la amenaza de ETA. Lo que el Gobierno se ha comprometido a hacer, lo hace.

P. El alcalde de Vitoria, el socialista Patxi Lazcoz, ha rechazado la pretensión de Prisiones de ubicar en su ciudad un centro de reinserción de reclusos.

R. Estoy convencido de que los concejales de Vitoria, todos, y el alcalde están a favor de la reinserción de los presos. Los especialistas dicen que estos centros tienen que estar en zonas urbanas, porque van a dormir allí tras la jornada de trabajo que forma parte de su reinserción. En todo caso, lo único que hay de momento es una partida presupuestaria para hacer un centro que es necesario en Álava. Cualquier cosa que se haga será de la mano del Ayuntamiento que lo acoja. Vamos a trabajar en explicar en qué consiste, porque no es una cárcel y no tiene por qué ser un problema. Los últimos interesados en que haya delitos en la zona son los que sean destinados allí.

P. ¿Y si el Ayuntamiento dice que no?

R. Hemos asistido en el País Vasco a cosas muy curiosas. No se querían comisarías en las ciudades; se quería que estuvieran en el monte. En una ciudad no se puede poner las cosas solo donde quieran los vecinos. En Guipúzcoa tampoco se ha elegido el sitio. Intentaremos que no se cree el clima de Vitoria, con los vecinos pensando que iba a ser perjudicial.

P. ¿Ha mejorado la colaboración de la Ertzaintza con los restantes cuerpos frente a ETA?

R. Nunca miramos hacia atrás. Nadie oirá de nuestras palabras elementos de división. Cuanto más piña seamos, más fuertes somos.

P. ¿Verá el fin de ETA como delegado del Gobierno?

R. No lo sé, pero hay un hecho incuestionable: ETA cada vez estará peor en todos los ámbitos. Cuando echemos la vista atrás con tiempo, se verá que era un anacronismo en la Europa del siglo XXI, porque todas las ideas democráticas, incluso la independencia, son defendibles aquí.

P. ¿Qué le diría a los mediadores internacionales que reclaman al Gobierno que dé pasos tras la tregua etarra?

R. Tal vez me extralimite, y esto lo digo como ciudadano, pero que nos vengan a contar unos de fuera lo que pasa en el País vasco... ¿Llevamos 30 años de terrorismo y nos van a contar qué es ETA? Hombre...

P. Una decena de guardias civiles van a ser juzgados por torturas a finales de mes en la en la Audiencia de Guipúzcoa.

R. Hay una presunción de inocencia para todo el mundo y hay una estrategia de la banda y su mundo para deslegitimar a las fuerzas de seguridad, acusándolas genéricamente de tortura. No podemos caer en su trampa. Nosotros aprobamos una Constitución y tenemos unas fuerzas policiales que la defienden, a las que se las asesina por defender una Constitución que prohíbe la tortura. Hay un juicio concreto y en un Estado democrático, todos estamos sometidos a las leyes. Pero no serán culpables hasta que hayan sido condenados. Mientras tanto, a la Policía y a la Guardia Civil tenemos que estarles agradecidos.

Mikel Cabieces

Mikel Cabieces (Trapagaran, 1957) es licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto. Trabajó como asesor laboral del sindicato UGT antes de saltar a la arena política. En 1995, fue elegido alcalde de Portugalete por el PSE. Antes había sido concejal y primer teniente de alcalde de ese mismo consistorio. Permaneció en dicho puesto hasta el mes de abril de 2008, cuando recibió el encargo de relevar a Paulino Luesma al frente de la Delegación del Gobierno central en Euskadi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 2010

Más información