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Reportaje:

La fuente debajo de la fuente

Las obras del estanque Ochavado del Retiro descubren los restos de un vaso anterior - Las catas solicitadas por Patrimonio han propiciado el hallazgo

Dos catas realizadas hace poco más de una semana en el histórico estanque Ochavado del parque del Retiro por orden de la Dirección General de Patrimonio del Gobierno regional han permitido descubrir, bajo tierra, un muro de más de dos metros por un metro de anchura y de longitud hasta ahora indeterminada que los arqueólogos identifican con el primigenio vaso contenedor de esta fuente, construida en torno a 1630.

El muro, de esmerada fábrica, está compuesto por ladrillos cocidos de hasta dos palmos de longitud, grosor consistente y color anaranjado intenso, semejantes a los que se empleaban en las construcciones madrileñas en el arranque del Siglo de Oro, origen de la creación del parque. La curvatura del muro indica la pertenencia del lienzo hallado a uno de los ocho lóbulos que componían la gran taza -ochavada- del estanque, donde monarcas, príncipes y princesas de la Casa de Austria acostumbraban realizar juegos navales llamados naumaquias. El estanque se encuentra situado a medio camino entre el parterre del Retiro y el estanque de las barcas.

La identificación del muro se produjo hace poco más de una semana

El hallazgo sobrevino hace poco más de una semana, después de que la Dirección General de Aguas, dependiente de la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento, fuera obligada por el Gobierno regional a acometer, al no hacerlo previamente como es preceptivo, dos catas de excavación en el contorno del estanque, a la sazón en obras de hormigonado iniciadas por el mencionado departamento municipal, según informó este diario el pasado 17 de agosto. Una subcontrata municipal, Mendoza, realizaba allí unas obras de solado con hormigón en la base del estanque, para sellar los efectos causados por filtraciones de agua generadas por el crecimiento de las raigambres de los árboles que circundan su vaso, según alegan fuentes municipales. Por su parte, fuentes de la Dirección General de Patrimonio subrayan que la autorización del Gobierno regional, que tiene facultades legales para dar luz verde o denegar una actuación semejante en un Bien de Interés Cultural como el Retiro, no le fue solicitada con anterioridad a las obras y que una vez exigidos el estudio histórico y el proyecto de obra, ambos fueron cumplimentados "con apenas medio folio para el primero y simplemente un folio sobre el proyecto de actuación en sí". Ante la nimiedad de los requisitos presentados por la Concejalía de Medio Ambiente, la Comisión Local de Patrimonio decidió exigir, completos, tanto el informe como el proyecto, ambos preceptivos, así como las catas que han desembocado en este hallazgo en cuya corroboración intervinieron una arqueóloga y un arquitecto de Patrimonio.

Fuentes del Gobierno regional no descartan que el vaso original, una vez culminado su completo afloramiento, de hallarse en el buen estado en que se encuentra el lienzo de muro del vaso descubierto, pueda ser recobrado y restaurado para contener el estanque Ochavado, también llamado fuente de las Campanillas. El diámetro que se columbra es sensiblemente superior al actual. Situado a medio camino en las inmediaciones del Parterre y el estanque Grande, su entorno constituye uno de los parajes más genuinos del gran jardín histórico madrileño que, como tal, cuenta con la máxima protección patrimonial. Se le llamaba Ochavado por los ocho lóbulos de su gran vaso, con 10 históricos hitos de piedra y una barandilla metálica circundante con cancela. Un peñasco de rocalla ocupaba el centro de la fuente, único elemento del conjunto monumental que no fue desmontado durante la reciente actuación en la que intervinieron cinco hombres y maquinaria pesada. Tan solo hormigonaron los paramentos laterales, de un metro de altura, aproximadamente, dejando intacta la base.

En un principio, la fuente contó con una torre chinesca central donde sonaban unas campanillas que le dieron nombre. La torre fue reemplazada por la rocalla que hoy se ve en su interior. La culminación de la obra municipal estaba prevista para este otoño pero, por el momento, las tareas de hormigonado han quedado suspendidas por orden gubernativa regional, según confirman fuentes de Medio Ambiente, mientras no se sustancie el resultado de las excavaciones, que será sometido al dictamen de la Comisión de Patrimonio el viernes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de septiembre de 2010