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De la Vega forzó a la ex presidenta del CIS a retrasar un sondeo político

La vicepresidenta destituyó a Barreiro por desavenencias y falta de confianza

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de la Presidencia, María Teresa Fernández de la Vega, destituyó el pasado jueves a la presidenta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), Belén Barreiro, por oponerse a cambiar la fecha de realización del trabajo de campo del último barómetro político de este organismo oficial del pasado mes julio, coincidente con el debate sobre el estado de la nación. Barreiro, de 42 años, doctora en Ciencias Políticas y responsable del Departamento de Análisis del Gabinete de La Moncloa en la primera legislatura del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, fue destituida oficialmente de su cargo en el último Consejo de Ministros, el 17 de septiembre. Había sido nombrada directora del CIS en abril de 2008, al inicio de la segunda legislatura de Zapatero.

De la Vega quería que el barómetro de julio reflejara el debate de la nación

La ex responsable del CIS no ha querido hablar sobre la polémica

La explicación oficial que se dio entonces de este cese fue que estaba acordado entre la vicepresidenta primera y la presidenta del CIS. Pero la razón de fondo fue la pérdida de confianza de Fernández de la Vega en Barreiro, que se vio acrecentada por un encontronazo entre ambas, que se produjo a primeros del pasado mes de julio. Fuentes gubernamentales apuntan que esa, además, no fue la primera ni la única desavenencia.

Fernández de la Vega llamó entonces a Belén Barreiro y le ordenó que el trabajo de campo del barómetro de julio se realizase después del debate sobre el estado de la nación, celebrado los días 14 y 15 de julio, en lugar de la primera semana del mes, como habitualmente lo hacía el CIS bajo su mandato.

La vicepresidenta primera pretendía que el barómetro de julio reflejara el resultado del debate sobre el estado de la nación. A tal efecto, según fuentes gubernamentales, el secretario general de las Cortes consultó con los representantes de los grupos parlamentarios el cambio y, siempre según esta versión, no pusieron obstáculos. Esas mismas fuentes subrayan que el alto cargo llegó a llamar dos veces a algunos portavoces y que a la única que no se llegó a localizar fue a la dirigente de NaBai, Uxue Barkos.

Los portavoces de diversos grupos parlamentarios consultados anoche por EL PAÍS no ofrecieron una versión coincidente con esta tesis. Solo desde Esquerra Republicana de Catalunya se asumió que la vicepresidenta llamó a su portavoz para alertarle del cambio. Y que se aceptó sin problemas la alteración. Fuentes del Grupo Parlamentario Popular, el mayoritario en la oposición, no pudieron confirmar ninguna conversación o charla en ese sentido. Fuentes de CiU confirmaron que la vicepresidenta les llamó para consultarles esta modificación. En Izquierda Unida apuntaron que alguien cercano a la vicepresidenta les informó, pero a posteriori, cuando ya se había conocido el cambio de fecha, y sin mayores justificaciones.

Desde fuentes cercanas a la vicepresidenta se aclara que para ejecutar esta variación se siguió el mismo criterio que había realizado el Gobierno de José María Aznar, del PP, en 2001.

Belén Barreiro no ha querido pronunciarse sobre su cese ni sobre esta polémica. Fuentes de su entorno, sin embargo, sí apuntan que la ex presidenta del CIS quiso mantener la primera semana de julio como fecha de realización del trabajo de campo del sondeo político para ser coherentes con el procedimiento habitual de trabajo de este prestigioso organismo oficial, que trabaja con un régimen especial de independencia del Gobierno (tiene una ley específica) por su carácter científico. Las mismas fuentes añaden que Barreiro no había tenido nunca antes diferencias directas con De la Vega.

Al final, pese al rechazo de Barreiro, Fernández de la Vega impuso su criterio y obligó a la presidenta del CIS a cambiar la fecha de realización del trabajo. El CIS efectuó finalmente la encuesta entre el 15 y 22 de julio, la semana siguiente a la celebración del debate sobre el estado de la nación.

Desde que Barreiro se hizo cargo, en mayo de 2008, de la dirección del CIS en sustitución de Fernando Vallespín, que también tuvo problemas de coordinación con la vicepresidenta Fernández de la Vega, siempre se ha intentado que los trabajos de campo de este organismo se lleven a cabo en las primeras semanas del mes correspondiente.

En cualquier caso y pese al cambio de fecha, que coincidió también con la celebración de la final del campeonato del mundo de fútbol el 11 de julio en Sudáfrica, el barómetro político del pasado mes de julio reflejó finalmente una distancia de 6,3 puntos a favor del PP sobre el PSOE en la estimación de voto.

El impacto del debate de la nación tampoco favoreció esta vez al presidente del Gobierno. Por primera vez desde que se realizan estos duelos entre Zapatero y Rajoy fue en esta ocasión el líder del PP el que venció, según el sondeo efectuado con posterioridad a este debate por el CIS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de septiembre de 2010