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Josep Ramoneda arremete contra "el totalitarismo de la indiferencia"

El libro Contra la indiferencia (Galaxia Gutenberg) se compone de reflexiones que el escritor, periodista y director del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona Josep Ramoneda (Cervera, 1949), ha elaborado en los últimos seis años. Entiéndase, pues, que algunos de esos materiales han servido antes para una conferencia o una exposición, pero solo ahora han encontrado su lugar ("el lugar") en un libro de ensayo político que toma carácter de manifiesto, incluso de panfleto, pero que también incorpora otros géneros como el aforismo, la crónica literaria o el diccionario.

Todo, menos un libro de recetas. "Es más fácil enfrentarse al mal que defender la bondad", advierte Ramoneda. "La democracia es un artefacto débil para luchar contra el abuso de poder que está en el origen de todo totalitarismo. Yo no canto sus bondades, sino que apelo a defenderla frente a una casta política, económica y mediática que trata de sumirnos en la indiferencia y convertirnos en individuos NIF tres ces, esto es en consumidores, contribuyentes y competidores".

El origen del mal actual lo sitúa Ramoneda en la hegemonía neoconservadora que arranca a principios de los ochenta con Thatcher y Reagan y se consolida en la era Bush, al tiempo que la izquierda se queda sin discurso. ¿Qué hacer? Pues, como defendía Verdi, volver a lo antiguo: será un progreso. "La Ilustración creyó firmemente en la condición humana y en la verdad, aunque su ideal condujo luego a desviaciones como el cientifismo. Ahora no se trata de volver a un ideal, sino a un lugar en el que debatir sobre la alienación del consumo, que nos destruye la líbido y no nos deja otra cosa que la pulsión de volver a consumir. Esto es, un lugar en el que posicionarse, por ejemplo, contra la industrialización del miedo que quiere hacernos creer que Al Qaeda es el principal problema del mundo, cuando calculo que debe andar por el puesto número 30".

La parte más emotiva del ensayo de Josep Ramoneda se sustancia en un capítulo dedicado a Jorge Semprún, ejemplo de lucha a través de la escritura contra las dos barbaries del siglo XX, el nazismo y el comunismo, ambas hijas descarriadas de la Ilustración. Y aboga, con Claudio Magris, su otro autor de referencia, por una Europa que sea baluarte contra las guerras civiles. Aunque advierte: "Europa está en peligro. Husserl explicó el cansancio europeo en el periodo de entreguerras. Ahora advierto un agotamiento que puede convertirla en un museo exquisito si no la defendemos de males como el multiculturalismo o las identidades excluyentes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 2010