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Las consecuencias del comunicado de la banda

Gobierno y partidos vascos muestran más decepción de la esperada

Ares tacha el anuncio de "insuficiente y fraudulento" y el PNV ni siquiera habla

"Totalmente insuficiente, ambiguo y fraudulento" le pareció el anuncio de ETA al consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, la voz de más rango que se pronunció ayer. El PNV le dio un reconocimiento aún menor y no hablará hasta hoy, al considerar que el escaso alcance de lo dicho no obligaba a urgencia alguna. El presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, coincidió con el diagnóstico del consejero. "Claramente insuficiente" y "sin grandes avances", dijo a EL PAÍS. La frialdad fue así el denominador común.

El lehendakari Patxi López habló tanto con Basagoiti como con el presidente del PNV, Iñigo Urkullu. López no tiene intención de realizar ninguna valoración oficial, pero posiblemente se refiera hoy a la cuestión, ya que tenía prevista con anterioridad una entrevista hoy en Radio Euskadi. Con los dos intercambió impresiones y análisis que resultaron bastante coincidentes. La sintonía en lo fundamental parece garantizada. ETA ha decepcionado a todos, incluso por encima del escepticismo que ya manifestaban. Ni siquiera es una declaración de tregua, carece de la formalidad de otras, se queda por debajo de lo que le pide la izquierda abertzale y sus asesores internacionales, no establece horizontes temporales ni posibilidad de verificación. Fuentes del Ejecutivo vasco consideran que la banda ha realizado "una salida circunstancial" para atajar tensiones internas y con la izquierda abertzale, sin zanjar la cuestión en ningún sentido y quedándose "a medias en todo".

El Ejecutivo de López cree que ETA deja claro que busca seguir tutelando

Ares recalcó que las policías no entrarán en tregua y prometió "la misma firmeza contra los terroristas y quienes los amparan" hasta que llegue el comunicado que se pueda considerar definitivo: el que anuncie el fin del terrorismo sin precio político. Ares consideró "una buena noticia" saber que no habrá asesinatos -el comunicado permite colegir que se mantendrán la extorsión y actividades de aprovisionamiento o información- pero advirtió a la banda de que la exigencia es el abandono definitivo de las armas y a la izquierda abertzale, de que sigue sin dar los pasos que le permitan volver a la legalidad.

También constató la voluntad latente de seguir "queriendo tutelar" y mantener a la banda como interlocutor político. "Deberían analizar el pasado para no repetir errores que ya cometieron", aconsejó, al tiempo que rechazó la llamada a la negociación de Gerry Adams: "Las posibilidades del terrorismo de acabar con diálogo las enterró ETA en Barajas", le respondió, en referencia al atentado del 30 de diciembre de 2006.

Ares instó a responsables políticos y a la sociedad a mantener la unidad. "A tenor de las conversaciones" de ayer, dijo, "la inmensa mayoría va a mantenerse en la firmeza y la tolerancia cero".

Para los populares vascos, cuyos principales dirigentes repetían ayer expresiones como "montaje muy poco creíble", "anuncio propagandístico" o "treta para crear confusión" para definir el anuncio etarra, lo fundamental es mantener ahora la política que, a su entender, ha llevado a la banda a su actual situación de debilidad, política que ejemplifican en el acuerdo por el cambio en Euskadi por el que sostienen al Gobierno de López. "Si les falta oxígeno no hay que cometer el error de dárselo, sino poner en valor lo que les ha llevado a esa situación", resumía un parlamentario. Los populares recibieron por la tarde con satisfacción la contundencia de las palabras de Ares. El PP vasco reúne esta mañana en Bilbao al núcleo duro de su dirección para analizar la situación creada antes de que Basagoiti comparezca ante la prensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de septiembre de 2010