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Reportaje:TELEVISIÓN

Intrigas en la catedral

Quince millones de lectores han devorado 'Los pilares de la Tierra', de Ken Follett. Los hermanos Scott adaptan ahora sus más de mil páginas a televisión. El resultado: ocho horas de pasiones y traiciones medievales a un ritmo trepidante.

Este hombre con orejas de soplillo y sonrisa de oreja a oreja no escribe best seller, pero juega un papel clave para que triunfen en la pantalla: es experto en desmenuzar obras literarias y convertirlas en un guión con pies y cabeza y, a ser posible, tan entretenido como el original. John Pielmier nos recibe en su pequeña caravana durante una pausa del rodaje de la adaptación televisiva de Los pilares de la Tierra. Estamos en Ocsa, un pueblo a tres cuartos de hora de Budapest. Pielmier luce un gorrito de paja que acentúa su aire entre cómico y extravagante. Quien quiera ponerle cara podrá hacerlo pronto. Cada vez que adapta una obra, Pielmier pide que le reserven un papel. En sus años mozos fue actor y aún tiene la espinita clavada ("Lo dejé porque tenía que ganarme la vida", confiesa). Rara vez le hacen caso, y esta es una de esas excepciones. El guionista interpreta en la ficción al bondadoso monje Cuthbert, la mano derecha del padre Philip. Por eso sonríe con tantas ganas. ¿Ha pensado alguna vez Pielmier en escribir un guión original? "Ese no es mi don", contesta sin dudarlo. "A mí lo que se me da bien es adaptar obras que ya están escritas".

Scott: "Es un libro muy completo, con todos los elementos de una buena ficción: amor, drama, misterio…"

Follet: "Fue maravilloso ver a personajes y cosas que existían en mi cabeza convertidos en carne, hueso y piedra"

En 1989 se publicaba un novelón de más de mil páginas que ya han leído 15 millones de personas. En él, el muy british Ken Follett construyó una trama salpicada de pasión, traiciones e intrigas en torno a un hecho: la construcción de una catedral en la Inglaterra del siglo XII. Hace ya cerca de diez años que los hermanos Ridley y Tony Scott (propietarios de la productora Scott Free) adquirieron los derechos de la obra. Pronto pusieron en marcha una primera adaptación televisiva del best seller que debía durar cuatro horas. Pero aquel primer intento se quedó en nada cuando la cadena estadounidense FX, coproductora del proyecto, decidió abandonar el barco.

Seis años más tarde, gracias al empeño de la productora alemana Tandem (y a la colaboración de varias compañías audiovisuales, Sogecable entre ellas), el proyecto volvió a tomar forma, convertido esta vez en una producción de ocho horas. Pielmier, que llevaba la mitad del primer guión escrito cuando se cayó el proyecto, respiró aliviado cuando supo que en esta segunda ocasión dispondría del doble de tiempo para comprimir la historia. A pesar de ello, los admiradores de la novela echarán de menos muchas de sus tramas, en especial los españoles: toda la parte que se desarrolla en el Camino de Santiago se ha quedado fuera. "No cabía todo", se excusa Pielmier encogiéndose de hombros.

Al teléfono desde Los ÁngeleS, Ridley Scott explica por qué decidieron comprar los derechos de una obra tan extensa: "Es un libro muy completo, con todos los elementos que necesita una buena ficción: amor, drama, misterio… Todo ello con la construcción de una catedral como tema central. Es apasionante, porque no somos conscientes de lo que se tardaba en construirlas. Además, como ya he demostrado con creces, estoy loco por la Historia", dice el director de Robin Hood y Gladiator. "Me gusta mirar atrás y ver cómo nos repetimos. No aprendemos de nuestros errores".

El 22 de junio de 2009 empezaba el rodaje de un proyecto que ha costado 31 millones de euros (las diez horas de The Pacific, la serie más cara hasta la fecha, costaron 147 millones). Un equipo de 350 personas ha trabajado durante 112 días en el rodaje, que se ha desarrollado entre Viena y, sobre todo, Hungría, este último país elegido para abaratar costes. Ridley Scott se muestra muy satisfecho con el resultado sin perderse en elogios grandilocuentes: "Teniendo en cuenta lo que ha costado, está muy logrado. El director, Sergio Mimica-Gezzan (Héroes, Battlestar Galactica), y el equipo de producción han sido muy eficientes. Como espectador, no te pierdes en ningún momento".

Una vez terminado el rodaje han sido necesarias otras 15 semanas de posproducción para, entre otras cosas, dar forma a la ficticia catedral de Kingsbridge, de la que en el decorado solo se construyeron los primeros nueve metros. Tras ver los dos primeros episodios, la conclusión es que se trata de una serie muy adictiva que se sucede a un ritmo trepidante (a veces, quizá, demasiado). Entre los rostros conocidos destacan Donald Sutherland, que interpreta al noble Bartolomé (el padre de Aliena); Rufus Sewel (John Adams), en el papel de Tom Builder; Matthew Macfadyen (Orgullo y prejuicio), en el del recto padre Philip, e Ian McShane (Deadwood), en la piel del maligno obispo Waleran. Los jóvenes actores Eddie Redmayne (El buen pastor) y Hayley Atwell (La duquesa) interpretan a la pareja protagonista, el pelirrojo Jack y la valiente Aliena. "Es un entretenimiento perfecto para los domingos por la tarde", dice Sewel durante una pausa después de comer con el resto del equipo bajo una gran carpa. "Yo lo vería", sonríe con picardía.

En caso de que se lo estén preguntando, Ken Follett no ha participado en la adaptación. Pero la está siguiendo de cerca. Incluso interpreta un papel, muy breve, pero clave en el desarrollo de uno de los misterios de la trama. El escritor, que para rodar su escena tuvo que dejar de afeitarse un par de días y sufrir un cambio de peinado, ha descrito en su blog la experiencia, que, se desprende, le ha fascinado.

"Me dijeron que mi peinado era 'demasiado moderno'. Tengo que acordarme de contárselo a mi peluquero", escribe con guasa. "Así que me pusieron flequillo y rulos. El resultado haría que me cerraran las puertas de todos los clubes decentes de Londres". "Disfruté a conciencia del tiempo que pasé en el rodaje", continúa. "Fue maravilloso ver a los personajes y las cosas que hasta entonces solo existían en mi cabeza convertidas en carne, hueso y piedra. ¡Incluso logró que el trago del flequillo medieval valiera la pena!".

Los pilares de la Tierra se presentó el 23 de julio en Estados Unidos y Canadá, y a lo largo de este año verá la luz en distintos países europeos. A España llega de la mano de Cuatro, que lo estrena la semana del 13 de septiembre. La cadena emitirá la producción en horario de máxima audiencia y en cuatro tandas de dos episodios. Queda por ver si los más de cinco millones de españoles que han devorado sus páginas repetirán con su versión televisiva. Los hermanos Scott, por su parte, ya están preparando la adaptación de Un mundo sin fin, la secuela, que se inspira en la catedral de Santa María de Vitoria, ciudad que ha dedicado una estatua al escritor galés. "Cuando está bien dramatizada, la Historia cobra vida", dice Ridley Scott. "Y hemos debido hacerlo bien, porque el responsable de la catedral de San Patricio, en Nueva York, nos ha escrito una carta muy entusiasta dándonos las gracias".

'Los pilares de la Tierra' se estrena la semana del 13 de septiembre en Cuatro. www.cuatro.com/los-pilares-de-la-tierra/

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2010