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La justicia examinará la expulsión de Najwa de un colegio por llevar 'hiyab'

Najwa Malha empezará las clases en el mismo instituto donde acabó el anterior, el Gerardo Diego de Pozuelo de Alarcón (Madrid). El caso de esta menor, musulmana de nacionalidad española, saltó a la luz pública después de que Malha tuviera que irse casi a final de curso de su instituto, el Camilo José Cela, por acudir a clase con hiyab (velo islámico).

La familia recurrió la decisión ante la Consejería de Educación, que considera ahora que el centro y la administración actuaron de forma correcta. El siguiente paso es acudir a los tribunales. La familia presentará un recurso ante los juzgados de lo Contencioso Administrativo de Madrid, según señaló ayer el abogado de la menor, Iván Jiménez Aybar.

El abogado presentó un recurso en mayo ante Educación en el que consideraba que llevarla a un nuevo instituto vulneraba la dignidad y varios derechos de la menor (identidad y libertad religiosa) así como el reglamento interno del instituto. La Comunidad de Madrid le ha respondido con una resolución, fechada el 20. En el texto, al que ha tenido acceso EL PAÍS, la Consejería de Educación señala que no existe contradicción entre pedir que no se lleve velo y los derechos de los alumnos a que se respeten su identidad, dignidad o convicciones religiosas.

Tampoco cree que se vulnerara el derecho a la educación de Malha, porque se le ofreció la posibilidad "inmediata" de ser escolarizada en otro centro con reglas diferentes. Y añade que no llevar la cabeza cubierta no conculca ningún derecho de los estudiantes sino que es "una simple regla relativa a la indumentaria de los alumnos".

El abogado Jiménez Aybar, también profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, considera que la comunidad prima "los criterios políticos sobre los jurídicos" con esta decisión. "Creo firmemente que los jueces valorarán en su justa medida nuestros argumentos en defensa del derecho de libertad religiosa de Najwa, sobre los cuales la Comunidad de Madrid ha obviado -intencionada y antijurídicamente- pronunciarse", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de septiembre de 2010