Alemania impone una tasa a la banca para rescatar entidades en quiebra

El Gobierno de Merkel propondrá a la UE un impuesto similar en septiembre

Alemania introducirá una tasa a los bancos para amortiguar posibles insolvencias en el sector financiero. Dos años después de que la quiebra del banco de inversión neoyorquino Lehman Brothers desatara un terremoto financiero de escala mundial, el Gobierno de Angela Merkel creará un fondo de crisis para activarlo en caso de que un banco se tambalee. La intención es obligar a las entidades financieras a asegurarse ante los riesgos de sus actividades.

La nueva tasa, aprobada ayer en Consejo de Ministros, entrará en vigor en 2011 y afectará a todos los bancos con sede en Alemania. Es parte de la nueva regulación bancaria decidida por el Gobierno, que reorganizará los procesos de insolvencia bancaria en futuras crisis financieras. Merkel espera recaudar unos 1.200 millones de euros anuales con la nueva ley, cuyas más de 100 páginas deberán superar aún sendas votaciones en ambas Cámaras parlamentarias.

Entrará en vigor el año próximo y recaudará 1.200 millones anuales
La banca pequeña protesta por tener que pagar por si los grandes caen

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En un encuentro con la Asociación de la Prensa Extranjera en Berlín, el ministro de Hacienda, Wolfgang Schäuble, se dijo partidario de que la tasa se implante también entre sus socios europeos. Tratará el asunto en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea del próximo 7 de septiembre en Bruselas.

Destacó el democristiano Schäuble los planes de Reino Unido para introducir una medida similar, así como el interés de Francia en dar el mismo paso. El ministro reconoció que se tardará en recaudar el dinero suficiente para rescatar de la quiebra a un banco importante, pero aseguró que desde el primer año la recaudación servirá para cortar el contagio al resto del sistema financiero. Se ahorrarían así inversiones de dinero público como las que salvaron al ahora estatalizado Hypo Real Estate en 2008. Claro que aquel salvamento salió a más de 100.000 millones de euros, cantidad más de 83 veces mayor de lo que el Gobierno espera recaudar el próximo año con la nueva tasa.

La cantidad gravada a cada banco no podrá superar el 15% del resultado anual y dependerá de su importancia sistémica. Se gravaran los pasivos de cada banco menos el capital propio y los depósitos de los clientes. La tarifa anual será progresiva: hasta los 10.000 millones de euros, será del 0,02%. Entre 10.000 y 100.000 millones, ascenderá al 0,03%. A las cantidades mayores se les impondrá un impuesto del 0,04%. El volumen nominal de los derivados fuera de balance se gravará con el 0,00015%.

Si el banco no tiene beneficios, se gravará con una cantidad menor. En 2006, antes de que se desencadenara la crisis, el fondo habría recaudado con este método 1.300 millones: 690 millones de euros de los bancos privados, 319 millones de los bancos públicos regionales (landesbanken) y 60 millones de las cajas de ahorros. Los más de 200 millones restantes habrían provenido de bancos menores. Los fondos de inversiones y las aseguradoras quedarán exentos de la tasa. Además, la nueva ley regula el proceso de insolvencia ordenada de bancos en apuros.

La nueva ley ya ha sido objeto de fuertes críticas por parte de la oposición y de los bancos pequeños, que protestan por tener que contribuir a un fondo que solo socorrería a los bancos de importancia sistémica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 26 de agosto de 2010.

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