Cadaqués da luz verde a un hotel de lujo que construirá Custo

Los ecologistas temen el impacto paisajístico de un local de 4.000 metros cuadrados

La cosa está a punto de caramelo para que Custo pueda abrir un hotel de 4.000 metros cuadrados en Cadaqués (Alt Empordà), la ciudad más emblemática de la Costa Brava. Ángel Custodio Dalmau, el conocido diseñador y propietario de Custo Barcelona, obtuvo el pasado viernes la luz verde del pleno del Ayuntamiento para construir el edificio. La asociación Salvem Cadaqués teme que la infraestructura, prevista en un montículo, afecte al paisaje del pequeño y emblemático municipio.

El hotel se construirá en el sector Sa Guarda, cuyo plan de urbanización está en proceso de aprobación. La zona más elevada de los terrenos está protegida. En un primer momento se temía que no se respetase la protección y se erigiese allí el hotel. Sin embargo, el alcalde de Cadaqués, Joan Borrell (ERC), asegura que se construirá en la parte más alta, pero por debajo de la zona protegida. "El hotel será de planta baja y revestido con piedra seca", añade, y defiende que todo el plan parcial para construir en Sa Guarda está hecho "con mucha gracia y mucho cariño". El edificio no podrá tener más de cinco metros de altura por imposición de la Comisión de Urbanismo.

El hotel será de planta baja y no podrá superar los cinco metros de altura

Borrell explica también que el hotel supondrá un antes y un después en la oferta turística de la localidad. Será un equipamiento lujoso. Cadaqués solo cuenta con hoteles pequeños, de tres estrellas como máximo. "Nos parecería fantástico un hotel de calidad", explica. Este periódico ha tratado, sin éxito, de obtener la versión del diseñador.

"Si da más calidad y no contraviene ninguna norma, ni en altura, ni en arquitectura ni en paisaje, no nos molesta que haya un hotel", esgrimen los representantes de Salvem Cadaqués, preocupados también por el centenar de viviendas que se levantarán y por cómo puede afectar eso al equilibrio del pueblo, de menos de 3.000 habitantes.

La historia, como casi todo lo que tiene que ver con el urbanismo, viene de lejos. Hace 15 años, los propietarios de los terrenos de la zona conocida como Sa Guarda, con casi 150.000 metros cuadrados de terreno rústico en las afueras del municipio, en un pequeño montículo, iniciaron los trámites para poder construir. Custo Barcelona, a través de la empresa Domus Viator, posee casi el 70% de las tierras.

La primera propuesta de los propietarios incluía la construcción de 104 viviendas, con una superficie máxima total de 22.495 metros cuadrados. El plan parcial para poder edificar en esa parte del pueblo pasó varios trámites municipales y acabó en marzo en la mesa de la Comisión Territorial de Urbanismo con una nueva propuesta.

En esta se mantiene el número de viviendas, 104, pero se reduce su tamaño para que se pueda erigir el hotel. "Primero, en el plan parcial había muchas casas. Al final dijeron que se esponjaría y nos quedamos más tranquilos. Pero luego nos encontramos con el tema del hotel", lamenta una portavoz de Salvem Cadaqués. El Ayuntamiento señala que se ha reducido la edificabilidad 1.700 metros cuadrados.

Salvem Cadaqués cuestiona la necesidad de este hotel: "Primero hay que ver si realmente vale la pena hacer el hotel. Además se está revisando el Plan de Ordenación Urbana

[que establece cómo se construye en la ciudad] y no deberían darse más licencias", explica la portavoz de la asociación, aunque concede que el plan parcial de Sa Guarda tiene derechos adquiridos porque lleva muchos años tramitándose. La última modificación también ha provocado varios cambios que disgustan a algunos habitantes del municipio, por ejemplo que para hacer el hotel se hayan cambiado dos zonas verdes y algunos viales.

Cadaqués, debido a su orografía y, en parte, a su simbolismo, es objeto de una vigilancia exhaustiva. El mayor temor de los lugareños y de los visitantes ocasionales es que una política urbanística desmedida acabe con el encanto de una localidad de casas bajas y ventanucos azules, que motivó el pasado mes la visita de un grupo de arquitectos chinos que quieren levantar una réplica exacta del pueblo ampurdanés en una ciudad de su país llamada Xiamen.

La luz verde al hotel -aprobada unánimemente por el Consistorio- se concede unos días después de concluir el derribo total de la ciudad de vacaciones Club Med, también en Cadaqués, en una reserva integral del parque natural del Cap de Creus (aunque se levantó cuando aún no existía la protección). Eso no quita que se cometan agresiones incomprensibles. El Ministerio de Medio Ambiente y la Generalitat se han gastado más de 11 millones de euros en la demolición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 05 de agosto de 2010.

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