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Barcelona suspende a Hereu

El alcalde obtiene un 4,1 de nota en la encuesta municipal - El PSC baja al 10% en intención de voto, frente al 18% de CiU - Trias es el único concejal que aprueba, con un 5,2 - La gestión municipal es percibida como un "problema"

Jordi Hereu se ha convertido en el primer alcalde de Barcelona que es suspendido por los ciudadanos. Un 4,1 es la nota que le han puesto en el barómetro municipal, un sondeo que encarga el propio Ayuntamiento cada semestre para conocer qué le preocupa al barcelonés y cuál es el panorama político. Según el resultado de la encuesta, realizada a 800 ciudadanos en la primera quincena del mes de junio, el panorama es nefasto para Hereu y también el Partit dels Socialistes (PSC). Y todo lo contrario para Convergència i Unió (CiU) y su líder municipal, Xavier Trias, el único candidato que aprueba, con un 5,2.

El alcalde ha bajado del 5 pelado en el sondeo de diciembre pasado al 4,1. Y la marca del PSC llega a sus peores registros con una intención de voto del 10,7%, frente al 18,1% de CiU. Esas cifras no se dieron ni en los peores tiempos de Joan Clos, poco antes de que fuera nombrado ministro, en el verano de 2006. Dirigentes del PSC defendían entonces que el problema era del cabeza de lista, no de la marca del PSC. Ayer, Assumpta Escarp, teniente de alcalde del Consistorio, quien presentó el resultado de la encuesta, reconoció que la marca del PSC "está en crisis".

El 25% de los barceloneses han sido víctimas de algún delito

En realidad, el gobierno en minoría que encabeza Hereu ha estado en una difícil coyuntura desde las elecciones de 2007. Las dificultades objetivas, debido a que requería apoyos para gobernar -casi siempre lo ha hecho con Esquerra Republicana y apoyándose también en CiU y el Partido Popular cuando sus socios de Iniciativa per Catalunya le han dado la espalda-, derivaron en un encadenamiento de crisis desde 2009 -principalmente por las imágenes de prostitución callejera en los soportales de la Boqueria-, que se han endurecido en lo que va de 2010.

Al plantón de la edil independiente Itziar González, que abandonó el gobierno en abril pasado, le sucedió a mediados de mayo el fiasco de la consulta de la Diagonal: ganó la opción que no quería Hereu y hubo irregularidades en el proceso de votación. La pieza del gobierno que cayó entonces fue nada menos que el primer teniente de alcalde, Carles Martí. Las medidas de recorte y ajuste por la crisis económica chocaron, a ojos de la ciudadanía, con un Ayuntamiento que gastaba 3,2 millones de euros en la consulta.

Otro episodio que tiene en jaque a altos cargos municipales es la investigación judicial por el hotel del Palau de la Música, en la que están imputados Ramon García-Bragado y Ramon Massaguer, teniente de alcalde y gerente municipal de Urbanismo, respectivamente. Por si todo ello fuera poco, un juzgado investiga a funcionarios municipales por una trama de corrupción en Ciutat Vella.

Algunos de esos episodios tienen que ver con la baja nota del alcalde. Así lo reconoció Escarp: "La consulta de la Diagonal evidenció que nos habíamos alejado de las preocupaciones de los ciudadanos y que tenemos que concentrarnos en mejorar la ciudad y los servicios. Pero no ha sido solo eso: las medidas del ajuste económico también pesan en la evaluación negativa que se ha hecho del alcalde". La edil achacó también la caída de la intención de voto del PSC tanto a "elementos externos como internos". "Evidentemente, el barómetro es todo un aviso", admitió.

Y es que es la primera vez que los cabezas de lista de dos partidos minoritarios, Ricard Gomà (ICV) y Jordi Portabella (ERC), obtienen mejor nota que el alcalde: un 4,3 y un 4,7, respectivamente. Por detrás de Hereu solo está Alberto Fernández Díaz (PP), que siempre tiene bajas calificaciones: un 3,4.

El malestar de los barceloneses con su gobierno es tal que la gestión de la política municipal es considerada como el cuarto problema más grave que tiene la ciudad, por detrás del paro, la inseguridad y problemas asociados a la inmigración.La encuesta municipal fue presentada un día en el que el interés informativo estaba concentrado en el Parlament por el debate de la ilegalización de los toros. Esa coincidencia no despistó a los ediles de Convergència i Unió (CiU), que inmediatamente después de la presentación de la encuesta destacaron sus buenos resultados: el 57% de los ciudadanos aprueba a Trias y el 43% suspende a Hereu. "Lo que evidencia el resultado de la encuesta es que el modelo del gobierno de Hereu y de los socialistas está agotado. No se están afrontando los problemas de la ciudad", destacó Joaquim Forn, portavoz de CiU.

El Partit dels Socialistes (PSC), de momento, no quiere complicarse más el panorama. Primero hay que afrontar las elecciones autonómicas y después ya se verá si se toma alguna decisión - y en qué sentido- respecto al Ayuntamiento de Barcelona. Lo que no ocultan algunos de sus dirigentes es que la gestión de Hereu está en una situación muy crítica. Lo cierto es que como líder el alcalde nunca ha obtenido más allá de un 5,4 de nota y eso ocurrió inmediatamente después de las elecciones de mayo de 2007. En 2009 Trias ya se le puso por delante y esa distancia va en aumento.

El que fue primer teniente de alcalde y es el secretario de la federación de Barcelona del PSC, Carles Martí, salió en defensa de Hereu: "El resultado de la encuesta evidencia el desgaste de gobierno, de un gobierno que hace cosas", apuntaba en un comunicado.

La encuesta municipal evidencia que el principal problema de los barceloneses está ligado al paro y a la situación económica con un índice de respuesta, del 25%, que no se repetía desde la crisis de 1985 y parecido al que se produjo en la etapa posolímpica.

La seguridad es otra de las espinas de la ciudad. Según la encuesta de victimización, también presentada ayer, ese índice fue del 25,6% en 2009, 5,5 puntos más que en 2008. El aumento se centra, sobre todo, en los robos sin violencia -hurtos- y en los intentos frustrados.

La encuesta también da un varapalo al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El 72% de los preguntados calificó la gestión socialista en el Gobierno central de mala o muy mala, y el 73% cree que la situación en España en el próximo año no mejorará. Esas respuestas son totalmente inéditas en Barcelona respecto a un Gobierno central socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de julio de 2010