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"No manchen, no ensucien la Generalitat"

Choque frontal en el Parlament sobre la situación de las finanzas públicas - Castells acusa a CiU de "mentir" y pide a Homs "que se lave las manos"

"Las finanzas de la Generalitat son de una solvencia absoluta". La frase salió ayer de los labios del consejero de Economía, Antoni Castells, y en su defensa firme de la situación de las arcas públicas catalanas, que no quitan las "tensiones de tesorería" que admite Economía y que sufren los distintos departamentos. Castells acusó al primer partido de la oposición, Convergència i Unió (CiU), de "mentir", de "crear alarmismo" y de "ensuciar" la Generalitat.

El dardo acabó estallando en un más que tenso rifirrafe de los que se recordarán en el Parlament. Sus protagonistas fueron el propio Castells y el diputado de CiU Francesc Homs, al que en un momento el consejero llegó a espetar: "Cuando salga [del hemiciclo], lávese las manos". Y por dos veces, lo que causó cierto revuelo en los bancos de la cámara y un breve debate adicional por alusiones en el que Homs se dijo "ofendido", y en el que el portavoz del grupo parlamentario de CiU, Oriol Pujol, exigió que fuera retirado el adjetivo de "mentirosos" que Castells dedicó a la federación.

El diputado se dice "ofendido" y niega que CiU practique el "catastrofismo"

El origen del choque frontal fue una interpelación de CiU sobre cómo queda la financiación autonómica tras la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto. Durante ese debate, Francesc Homs dejó claro que CiU ha visto llegar el momento de reclamar el concierto económico, bajo el nombre que sea, tras afirmar que el acuerdo de financiación "no cumple el Estatuto" ni, a su juicio, da los recursos que el Gobierno tripartito prometió. Pero durante su exposición, Homs deslizó de paso: "tenemos noticias muy negativas, francamente negativas sobre las finanzas de la Generalitat", y fue ese desliz lo que pareció encender al consejero, que, además de defender el acuerdo de financiación, ironizó sobre "el origen" de las noticias negativas.

El retraso en la llegada de transferencias de otras administraciones y la complicación para lanzar nuevas emisiones de deuda en los mercados internacionales y/o para acabar de armar un crédito sindicado con la banca está desacompasando los compromisos de pago de la Generalitat con los ingresos que le van entrando.

Pasado el ecuador del año, la Administración ha cubierto cerca de la mitad de los casi 8.000 millones de euros en que estima sus necesidades totales para el conjunto del año. Algunas consecuencias de esa situación son el retraso en el pago a los centros sanitarios concertados en junio y en julio, sin que se descarte también en agosto. Y la carta de la directora del área de Comercio del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda, Laura López, a varios técnicos -de que dio cuenta este periódico- en la que les advertía de que durante los meses de julio y agosto no se atenderán "liquidaciones de incentivos ni pagos a proveedores" va en la misma dirección. A esa carta se aferró Homs para afirmar que en CiU "no hacemos catastrofismo, ni alarmismo. Simplemente, las cosas como son, y aun menos, insidias".

Economía incide en el hecho de que el plan de austeridad puesto en marcha por la Generalitat, que tanto reclamó la oposición, pasa por ahorrar, que no es lo mismo que no poder pagar los pagos comprometidos.

"Les pido que no mientan y que no se dediquen a crear alarmismo", dijo Castells, que reclamó a CiU "un poco de responsabilidad y lealtad institucional" y que no piensen "en este consejero" sino en la institución. En alusión a la Generalitat, el consejero reclamó a la oposición: "no la manche, no la ensucie", aunque, añadió, "quizá es pedir demasiado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de julio de 2010