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Sebastián aplaza la subida de la luz para pactar con el PP sobre energía

Las conversaciones dejan en el aire la revisión de tarifas, la ubicación del cementerio de residuos nucleares y el recorte de las primas a las renovables

Inusual, sorprendente, extraordinario. El ministro de Industria, Miguel Sebastián y el coordinador de asuntos económicos del PP, Cristóbal Montoro, comparecieron ayer juntos en la sede del ministerio para explicar, en una atropellada conferencia de prensa, que Gobierno y oposición han decidido negociar un pacto en materia de energía. Primera consecuencia: las decisiones sobre tarifas, primas a las energías renovables y ubicación del almacén temporal centralizado de residuos nucleares (ATC), que se esperaban en los próximos días, quedan en el aire. Poco antes de la comparecencia, Industria había anunciado que la subida del recibo de la luz prevista para el 1 de julio -de al menos el 4% y ferozmente criticada por el PP y las asociaciones de consumidores- quedaba suspendida y pendiente de "una revisión en profundidad de todos los costes del sistema energético". En julio sí subirá, del 16% al 18% el IVA que se aplica a la factura eléctrica.

Unesa aplaude la negociación pero considera "grave" que no suba la luz

La ausencia de "lineas rojas" en la negociación apunta a la cuestión nuclear

Ni Sebastián ni Montoro aclararon por qué ambas partes han decidido retomar una posibilidad, la del pacto energético, abierta desde el pasado septiembre y que parecía imposible. Trufada con alguna alusión a las "circunstancias difíciles", se limitaron a señalar que esperan que el acuerdo se cierre "cuanto antes". Se negociará, eso sí "sin líneas rojas" según Sebastián y "rebajando la ideología en favor de la racionalidad económica", según Montoro. "Líneas rojas" e "ideología" remiten a algunos de los enfrentamientos que han mantenido PSOE y PP con la cuestión de la energía como fondo y la energía nuclear como punto concreto y destacado. El PP, por ejemplo, atribuyó el anuncio del cierre de la central nuclear de Garoña en 2013 por parte del Gobierno a la defensa de postulados ideológicos alejados, precisamente, de la "racionalidad económica" a la que aludió ayer Montoro. Ahora, en opinión de Sebastián, se han "limado" puntos de desencuentro y la situación está "madura" para negociar un pacto con el PP y para animar a que se unan a él otras fuerzas políticas. En este sentido, Sebastián dijo que había hablado con CiU sobre el posible pacto y había recibido una respuesta "positiva".

Para negociar el gran pacto, con líneas centrales ya conocidas, se creará un grupo de trabajo compuesto, por parte del Gobierno, por el propio ministro de Industria, por el secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, y por el director general de Política Energética, Antonio Hernández. Por parte del PP participarán los miembros de la dirección económica del partido y los portavoces del área en el Congreso y en el Senado.

El grupo trabajará sobre puntos ya muy conocidos por repetidos, como la seguridad de suministro, la competitividad, la sostenibilidad, el mix energético equilibrado, la mejora de infraestructuras e interconexiones y el ahorro energético. Pero más allá de los propósitos generales, aclaró Sebastián, habrá una revisión "en profundidad" de todos los costes del sistema energético. Gráficamente, añadió que se tratará de ver "las tripas" del sistema eléctrico. Esa intención justifica, dijo, el aplazamiento de la subida de la luz prevista en julio. "Como se van a revisar todos los costes del sistema", precisó el ministro, "no tendría sentido actuar por el lado de los ingresos, que es lo que vamos a dejar para el final". Traducido a palabras más sencillas: no se descarta que haya que subir la luz en las próximas semanas o meses, pero después de hacer números.

Con todas las grandes decisiones aplazadas, lo único que sigue adelante es la titulización -colocación en el mercado- de la deuda reconocida a las empresas eléctricas por la diferencia entre costes e ingresos del sistema eléctrico. Total, 20.000 millones acumulados y cuyo origen está en las decisiones adoptadas en época de los Gobiernos del PP, que limitaron las subidas del recibo de la luz a un máximo del 2% al margen de la evolución de los precios reales. Según Sebastián, la colocación de esa deuda seguirá el proceso previsto y culminará en las próximas semanas.

El anuncio de suspensión de la subida tarifaria de julio cayó como una bomba en la asociación patronal Unesa. Su presidente, Pedro Rivero, calificó la decisión de "muy grave". "No la posibilidad de un pacto", matizaron desde Unesa, "sino el aplazamiento de una subida [de la luz] necesaria que agravará el déficit tarifario". Preguntados por la actitud de la patronal eléctrica, tanto Sebastián como Montoro fueron rotundos: "Creo que no lo ha entendido muy bien", dijo Sebastián. "Estamos precisamente aquí para transmitir tranquilidad y confianza a los inversores, dentro y fuera de España", dijo Montoro.

Escenificada la nueva voluntad para alcanzar un pacto, el presidente del PP, Mariano Rajoy, se aplicó a sumar puntos y expresó su deseo de que el pacto alcanzado para aplazar la subida de la luz permita desarrollar una política energética "para muchos años y sin prejuicios ideológicos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de junio de 2010