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La primera crisis del euro

España quiere que se publiquen los resultados del examen a sus bancos

Madrid pretende atajar las especulaciones sobre la fragilidad del sector financiero

El Gobierno quiere que se hagan públicos los resultados de los "test de resistencia" a los que han sido sometidos en los últimos meses los principales bancos europeos -entre ellos, algunos españoles- y así se lo ha trasladado a la Comisión Europea, según fuentes gubernamentales. Las mismas fuentes indicaron que está previsto extender estos exámenes a más entidades, una vez culminada la reestructuración de las cajas. La decisión de realizar y publicar esas pruebas corresponde al Banco de España, que no quiso hacer ningún comentario.

Madrid considera que la difusión de estos exámenes -que evalúan la capacidad de las entidades financieras para afrontar situaciones extremas- es la forma más eficaz de atajar especulaciones como la difundida por el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, que ayer aseguró que España pedirá el rescate a la UE, con cargo al fondo de estabilización de 750.000 millones, ante el encarecimiento de su deuda y la fragilidad de su sistema financiero.

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"Si se conocieran los resultados de los test, habría más de una sorpresa", alegan las fuentes consultadas, que subrayan la buena nota obtenida por las entidades españolas. No todos quieren que se conozcan. Josef Ackermann, máximo ejecutivo del Deutsche Bank, declaró el viernes que sería "muy, muy peligroso" difundir los resultados de las pruebas.

La noticia del diario alemán cayó como una bomba en Madrid. "No es ninguna broma", advirtieron fuentes gubernamentales. "Los efectos de este tipo de rumores pueden ser devastadores con el actual nerviosismo de los mercados", agregaron.

"Es falso, España no está negociando con ninguna institución europea este tipo de ayudas, aunque es verdad que existe un fondo y hay recursos para ello", afirmó el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña. "Ojalá esto siga siendo así, por eso se está trabajando para que esos rumores sigan siendo infundados, como lo son ahora", agregó. Ese "ojalá", las advertencias de Ocaña sobre la dificultad de reducir el déficit, el récord de préstamos del BCE a la banca española, los negativos mensajes del presidente del BBVA, las dudas sobre la reforma laboral y la convocatoria de huelga general provocaron que el diferencial entre el bono alemán y el español llegase a 204 puntos básicos, 14 más que el viernes. El Tesoro pretende colocar hoy entre 5.000 y 6.000 millones en una subasta de letras a 12 y 18 meses.

La Moncloa pidió explicaciones a Berlín, a la que tanto el citado diario como la Comisión Europea señalaron como fuente de la noticia. "Es una especulación bastante retorcida", dijo el portavoz comunitario de Asuntos Económicos, Amadeu Altafaj. "No se está discutiendo ningún plan para dar asistencia económica a ningún Estado miembro hoy. Parece que hay gente que no entiende esto. En particular, en Alemania".

El Gobierno alemán, sin embargo, negó cualquier responsabilidad y la atribuyó a unas declaraciones del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, el pasado viernes en Berlín, que habrían sido mal interpretadas. El jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía previsto hablar anoche con Barroso, pero miembros del equipo de este se apresuraron a negar su responsabilidad. "Barroso conoce perfectamente el sistema financiero español y nunca cometería un desliz de este tipo", alegaron.

Lo cierto es que el viernes, antes de la reunión de Barroso y Merkel, el Financial Times Deutschland ya ofrecía una información similar. Barroso estuvo el sábado en Madrid y Zapatero habló el domingo con Merkel, pero en ninguna de esas conversaciones se abordó el asunto, según las fuentes consultadas.

La Comisión tiene previsto aprobar hoy los objetivos del plan de ajuste para este año y el próximo presentado por Madrid, aunque es probable que no se pronuncie sobre su impacto en 2011 hasta conocer los Presupuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de junio de 2010