Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El deterioro de las finanzas públicas

Fitch pide a Reino Unido un ajuste del déficit más rápido

La agencia ayuda al Gobierno de Cameron a justificar recortes del gasto

La agencia de calificación de riesgo Fitch exigió ayer a Reino Unido que acelere la reducción del déficit público. Su declaración supone un extraordinario favor político al nuevo Gobierno de coalición de conservadores y liberal-demócratas, que se ha fijado como objetivo prioritario de su mandato precisamente reducir lo antes posible el déficit a pesar de la fragilidad económica.

La declaración de la agencia provocó un debilitamiento de la libra esterlina de entre el 0,4% y el 0,6% frente al dólar, el euro y el yen, y una ligera caída de la Bolsa. Pero fue bienvenida por el ministro del Tesoro y canciller del Exchequer, George Osborne, que presentó ayer en los Comunes los nuevos mecanismos de control del gasto que piensa introducir a partir de otoño.

La sociedad civil será consultada para aportar ideas sobre cómo gastar mejor

"La escalada del reto fiscal en Reino Unido es tremenda y justifica una enérgica estrategia de consolidación a medio plazo, incluido un ritmo más acelerado de la reducción del déficit del emprendido en el presupuesto de marzo de 2010", cuando gobernaban los laboristas, señala la agencia. Sin embargo, tanto Fitch como Moody's y Standard and Poor's han mantenido su actual calificación de AAA para la deuda pública británica.

Los comentarios de Fitch facilitaron el trabajo de Osborne, que presentó en un debate presupuestario en los Comunes las herramientas que piensa poner en marcha para reducir el gasto público, en paralelo a la publicación en otoño de las prioridades presupuestarias del conjunto de la legislatura.

Entre esas herramientas destaca un mecanismo similar al puesto en marcha por Canadá en los años noventa. El Gobierno británico creará una especie de consejo estelar (Chamber Star) presidido por el canciller del Exchequer e integrado por expertos del Gobierno y de fuera del Gobierno, ante el que los ministros deberán defender los proyectos de gasto de su departamento. Además, la sociedad civil será consultada para que aporte sus ideas sobre cómo gastar mejor el dinero público. El nuevo sistema abre las puertas a encargar al sector privado tareas que ahora realiza el Estado.

El anterior ministro del Tesoro, el laborista Alistair Darling, criticó durante el debate presupuestario los planes de reducción de gasto del Gobierno porque según él amenazan la recuperación.

Darling recordó que los conservadores apoyaron la estrategia de gasto público puesta en marcha por los laboristas para mejorar los servicios públicos durante las vacas gordas. Y aseguró que si la economía británica ha vuelto al crecimiento se debe a las actuaciones realizadas desde el sector público, siguiendo el pensamiento dominante en los foros internacionales de estimular el crecimiento a través del gasto público.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de junio de 2010