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El conflicto de Oriente Próximo

Los deportados discrepan de la versión israelí

"Nunca vimos un arma a bordo", dice un activista alemán

La investigación que la comunidad internacional reclama sobre el asalto a la flotilla humanitaria deberá esclarecer dos versiones en las antípodas. Alguien miente. "Esto no ha sido un acto de defensa propia", aseguró el activista alemán Norman Paech, que navegaba a bordo del Mavi Mármara , a su llegada a Berlín. "Personalmente", aseguró, "lo que yo vi fueron dos bastones de madera que fueron usados. No había nada más. Nosotros nunca vimos ningún cuchillo... Fue un ataque [israelí] en aguas internacionales contra una misión pacífica. Fue un acto de piratería (...). Queríamos transportar ayuda a Gaza. Nadie tenía un arma. Éramos conscientes de que este no sería un crucero sencillo, pero no esperábamos este tipo de brutalidad".

El turco Bayram Kalyon también surcó las aguas mediterráneas en el Mavi Mármara. A su llegada a Estambul, declaró: "El capitán nos dijo: 'Están disparando a cualquier lado, están rompiendo los cristales y entrando. Por tanto, deberíais salir lo antes posible'. Esa fue nuestra última conversación con él".

Nada que ver con lo que cuenta el capitán Aria Shaliker, uno de los militares israelíes que participaron en la operación. "Yo mismo estaba en uno de los botes israelíes que se aproximaban a la flotilla. Es verdad que la unidad asaltó el buque con balas de pintura para dispersar a la gente si se producía violencia. Estaban preparados para una manifestación violenta, especialmente en el barco más grande, el Mavi Mármara. Nadie esperaba que hubiera tal estallido de violencia", explicó Shaliker.

"Primero, los soldados trataron de dispersar a la gente, pero al final, cuando les dispararon desde el otro lado, no hay otro modo que pasar de las balas de pintura a la munición de fuego real". El Ejército israelí no mostró arma de fuego alguna en las fotografías que difundió el lunes muchas horas después del ataque a la expedición.

El presidente Nicolas Sarkozy sostiene que la investigación sobre lo sucedido debe ser llevada a cabo por la ONU o por el Comité Internacional de la Cruz Roja. El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, demandó idénticas medidas a Tel Aviv.

Coinciden Israel, la UE, la OTAN y varios países europeos en el desenlace que se desea para los activistas de 40 países detenidos en una cárcel israelí. Es una situación embarazosa para todos. La Alianza Atlántica, Bruselas y varias capitales europeas exigieron ayer al Gobierno de Benjamín Netanyahu la puesta en libertad sin demora de los miembros de la expedición de los seis buques, petición a la que el Gobierno israelí accedió anoche, según un portavoz del ejecutivo.

En Bruselas, la OTAN había pedido antes "la inmediata liberación de los civiles detenidos y los barcos retenidos por Israel" tras un consejo extraordinario de los embajadores aliados convocado a instancias del Turquía, uno de los 28 países de la Alianza, informa Ricardo Martínez de Rituerto. A la hora de la reunión, Israel mantenía arrestados a más de 500 activistas, medio centenar de ellos de países de la UE.

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, en un comunicado de terminología muy medida, se había sumado a las peticiones de Naciones Unidas y la UE en favor de una investigación "rápida, imparcial, creíble y transparente del incidente".

En la misma línea, el ministro italiano de Exteriores, Franco Frattini, había reclamado a su homólogo israelí, Avigdor Lieberman, que libere a los extranjeros "lo más pronto posible".

Más contundente se pronunció el ministro irlandés de Exteriores, Michael Martin. "Los siete irlandeses no entraron ilegalmente en Israel, en todo caso fueron detenidos en aguas internacionales, llevados a Israel e instados a firmar documentos confirmando que entraron ilegalmente. Esto es simplemente inaceptable", denunció Martin. Igualmente contundente se mostró el primer ministro francés, François Fillon. "Francia exige la apertura inmediata de una investigación internacional independiente e imparcial", exigió Fillon.

El embajador español en Israel, Álvaro Iranzo, tenía previsto realizar hoy gestiones ante las autoridades israelíes en nombre de la UE para exigir que los ciudadanos europeos detenidos fueran puestos en libertad de manera inmediata y sin condiciones, informa Miguel González.

La flotilla en cifras

- En la flotilla viajaban más de 700 personas de unas 40 nacionalidades. Entre ellos había al menos 80 ciudadanos comunitarios, la mayoría griegos y británicos. El grupo mayor era el de los turcos, unos 380.

- Las víctimas mortales confirmadas del ataque del Ejército israelí son nueve. El Gobierno de Israel no ha comunicado sus datos, ni los

de los heridos más graves.

- En la flotilla iban también personalidades como el escritor sueco Henning Mankell, que ya ha regresado a su país.

Hanning Mankell : "La próxima vez nos atacarán con la bomba atómica"

"¿Qué harán el próximo año cuando lleguemos a las costas de Gaza con 100 barcos? ¿Nos atacaran con una bomba atómica?" Con estas palabras el escritor sueco Henning Mankell, de 62 años y miembro de la Flotilla de la Libertad, ha saludado a la prensa sueca en el aeropuerto de Landvetter en las cercanía de Gotemburgo.

Mankell estuvo detenido por unas 24 horas por las autoridades israelíes. "Israel está hoy de rodillas. La enorme reacción de simpatía por el pueblo palestino superó todas nuestras expectativas. Israel está aislada y el mundo está cansado de ser espectador de una violencia tan excesiva" ha declarado el autor de Asesinos sin rostro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 2010

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