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El conflicto de Oriente Próximo

La UE exige una investigación inmediata, completa e imparcial

La Unión Europea, encarnada en los embajadores de los Veintisiete, necesitó ayer más de cuatro horas de intensas discusiones para elaborar un comunicado de condena de la "operación militar israelí en aguas internacionales" . En el texto, la UE reclama a las autoridades hebreas "una investigación inmediata, completa e imparcial" de lo ocurrido y pide asistencia consular para los europeos afectados, sobre cuya suerte anoche los Gobiernos de la Unión no tenían información concreta.

A quienes esperaban que en circunstancias semejantes la UE fuera capaz de ir más allá de la retórica genérica, y pusiera en cuestión tratos de favor como el Acuerdo de Asociación con Israel, respondió Miguel Ángel Moratinos: "Europa no tiene nada que ocultar o nada por lo que sentir que no ha tenido un comportamiento firme y definitivo en defensa de los derechos humanos".

El resultado de las largas discusiones de los embajadores se plasmó en una declaración de Catherine Ashton, la alta representante para la Política Exterior de la Unión. Tras condenar "el uso de la violencia que ha producido un alto número de víctimas", la UE reitera su "grave preocupación por la situación humanitaria en Gaza" y recuerda que "no acepta la continuada política de bloqueo" que llevó a actuar por su cuenta a los civiles de la flotilla asaltada. Ese cierre impuesto de fronteras en Gaza "es inaceptable y políticamente contraproducente", señalan los Veintisiete.

Fuerza desproporcionada

Tuvo que ser Moratinos, decidido defensor del derecho palestino a un Estado propio, quien calificara de "desproporcionado" el uso de la fuerza militar por parte de Israel. En Ginebra, donde asistió en nombre de la UE a la sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, un organismo sistemáticamente descalificado por Israel, el ministro de Exteriores declaró a Efe: "Ahora es más urgente que nunca, no solo levantar el bloqueo, sino acelerar la búsqueda de una solución definitiva para llegar a dos Estados que vivan en paz y seguridad".

La UE aprovechó la ocasión para recordar su añeja petición de "una apertura inmediata, continuada e incondicional de los puestos fronterizos para permitir el tránsito de ayuda humanitaria, bienes comerciales y personas hacia y desde Gaza".

El comunicado de los Veintisiete fue el consenso alcanzado entre quienes reclamaban una condena más dura a Israel y quienes decían esperar a tener más elementos de juicio. Esta segunda línea fue la que se impuso en la OTAN, que en un comunicado se dijo "muy preocupada por la pérdida de vidas" y a la espera de "un mayor esclarecimiento de los hechos ocurridos".

En Bruselas fue el Parlamento Europeo el escaparate de la pasión y la indignación. "El uso de fuerza letal contra los civiles en esos barcos es inaceptable", declaró el líder de los socialistas, Martin Schulz, en un comunicado; "Israel ha superado los límites". Los populares dijeron encontrarse en estado de choque y se preguntaban si había explicación para tan excesivo uso de fuerza o si hubo resistencia que justificara el empleo de las armas. Los Verdes hablaron de "vulneración de los principios del derecho humanitario internacional". Izquierda Unitaria llegó a reclamar la "inmediata suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 1 de junio de 2010