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Entrevista:JUAN FERREIRO | Ex subdirector general de Libertad Religiosa

"Madrid vulneró los derechos básicos de Najwa"

Desde ayer el cese de Juan Ferreiro es efectivo. Al subdirector general de Coordinación y Promoción de la Libertad Religiosa en el Ministerio de Justicia le comunicaron el lunes su destitución por "falta de confianza". Probablemente el motivo sea otro. Hace un mes elaboró una nota jurídica en la que defendía el hiyab. Lo hizo a petición de comunidades musulmanas que buscaban argumentos a favor del velo islámico. Por ponérselo, Najwa Malha, alumna de 16 años de un instituto de Pozuelo de Alarcón (Madrid), había sido expulsada de clase. La decisión provocó una gran polémica. El informe apareció además en la prensa. Ferreiro, de 45 años, se dispone a regresar a su cátedra de derecho eclesiástico en A Coruña. Antes habló con EL PAÍS.

"El sermón del viernes debería ser en español, ayuda a la integración"

"El islam de España debe condenar las expulsiones de cristianos"

Pregunta. ¿Por qué fue destituido?

Respuesta. Pese a todo tengo un profundo agradecimiento al Ministerio de Justicia porque en cuatro años aprendí muchísimo sobre temas que explicaba en clase pero que no había practicado. Conocí a representantes de religiones minoritarias y participé en el proceso para modificar la financiación de la Iglesia católica. El director general perdió la confianza en mí y tiene todo el derecho a ello. Me sorprendió. Ahora vuelvo a la universidad con los campos de investigación ampliados.

P. ¿Deja proyectos a medias?

R. Creo que el islam es el gran desconocido en la Unión Europea. Hay encuestas en las que los que se declaran islamófobos reconocen que no saben nada del islam y añaden que no tienen tiempo de aprenderlo. Así se alimentan los prejuicios, las fobias: islam igual a terror. No se puede estudiar islam en Europa aunque hay 15 millones de musulmanes. En todas las religiones hay conservadores, liberales y quienes quieren justificar la violencia con sus creencias religiosas.

P. ¿Le preocupa que ese desconocimiento genere odio?

R. Me preocupa mucho que en Europa, donde siempre hablamos de que el patrimonio de valores es la democracia y los derechos humanos, no asumamos plenamente esos derechos. Decimos: "Marruecos no respeta la libertad religiosa, ¿por qué tenemos que respetarla nosotros?". A eso se responde: en materia de derechos humanos no cabe la reciprocidad. La libertad religiosa, nos guste o no, es un derecho fundamental. No son ilimitados, pero tienen un contenido esencial que debe respetar hasta el Parlamento. Tienen que regularse por ley orgánica y limitarse por ley orgánica. Nada más. Sólo se puede limitar si atenta contra los derechos fundamentales de los demás o contra el orden público. ¿Atenta el velo de una niña a los derechos fundamentales de los demás? Eso nadie lo dice. ¿Atenta al orden público? La mayor concreción del orden público es el ordenamiento.

P. ¿Y cuando venga una estudiante con burka o con nikab?

R. Ahí el orden público indica que la niña que va al colegio se integre en el sistema educativo, se comunique. Eso no se puede hacer con un burka

.

P. ¿Erraron el centro de Najwa y la Comunidad de Madrid?

R. Sí. Lo puedo decir porque ya no estoy en el ministerio. Creo que la Comunidad de Madrid vulneró sus derechos fundamentales, básicos. Es muy fuerte que una niña tenga que cambiar de colegio, de amigas y que haya sufrido ese acoso mediático. Con estas actuaciones se incide en el desconocimiento y en los prejuicios.

P. ¿La futura ley de libertad religiosa debería regular los símbolos religiosos en las aulas?

R. No, debería dejar criterios claros sobre el contenido esencial del derecho fundamental y sobre cuál es la posición de un Estado laico ante lo religioso. Según la Constitución tiene dos matices: laico o aconfesional y cooperador con las confesiones. Cualquier Gobierno debe respetar esos matices que hacen nuestro sistema peculiar y modélico. Antes del caso de Najwa, el debate del velo no existía en nuestro país. Se estaba resolviendo de una forma ejemplar, como en Ceuta y Melilla.

P. ¿Puede dejar de ser ejemplar conforme crezca la población musulmana?

R. Se puede convertir en un conflicto si se gestiona mal. Hasta ahora no había problemas. Y, de repente, hay un instituto, frente a muchísimos donde no ocurre, que no actúa conforme a ley y la Comunidad de Madrid lo respalda con declaraciones para mí desafortunadas. Hay cuestiones que son de Estado y que se debían separar de la cuestión ideológica.

P. ¿Cómo está el islam aquí?

R. Esperanzado, vivo, en lucha por la normalización. Es una religión de paz con muchos valores de los que yo he aprendido. Hay un proceso en marcha que es la representación del islam en España. Cuanto más perfeccionada sea la representatividad, mejor.

P. Pero hay procesos de radicalización que empiezan con predicadores radicales en las mezquitas y acaban a tiros en Irak.

R. También hay procesos de radicalización que empiezan en Internet y no por eso te vas a cargar Internet. El peligro hoy día es reducirlo todo al esquema de indios y vaqueros. Hay que acercarse a estos fenómenos con matices.

P. ¿Hay que crear un islam español o europeo?

R. Ya existe.

P. Pero todas las corrientes vienen de fuera.

R. Si queremos promover la libertad y la igualdad, se debe promover esa opción religiosa, al margen de que otras generaciones hayan venido de fuera, porque ahora son europeos. Hemos de proteger sus libertades, igual que las de los demás. Es lógico que tengan influencias de fuera. Yo soy asturiano y toda la vida llevaré Asturias en el alma.

P. ¿El sermón del viernes debe ser pronunciado en español?

R. Creo que sí. No digo que no se promueva el árabe, pero es un esfuerzo que deben hacer todos por conocer la lengua. El Ministerio de Trabajo hace esfuerzos magníficos para promover el estudio del español en origen.

P. Desde marzo, ha habido unos 90 cristianos, principalmente evangélicos, expulsados de Marruecos. ¿Las comunidades musulmanas deberían hacer algún pronunciamiento sobre esto?

R. Por supuesto. Es un caso claro de vulneración de la libertad religiosa porque no dañan a nadie creyendo lo que creen. Los musulmanes de aquí, como son españoles y respetan la ley, deberían invocar los derechos humanos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 16 de mayo de 2010