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El PP tumba el pacto educativo enrocado en sus exigencias iniciales

Gabilondo intentará poner en marcha los objetivos a pesar del fracaso del acuerdo

El esperado pacto de Estado por la educación ha fracasado. El PP confirmó ayer que no lo suscribirá. Y el ministro Ángel Gabilondo dio por liquidado el intento -"Ya no puede ser un pacto de Estado", ya que, sin el PP, es imposible su principal fin: "dotar de estabilidad al sistema educativo"-, pero aseguró que intentará poner en marcha los 12 objetivos y 148 medidas consensuadas en el documento final. Aunque sin pacto, dijo, será más complicado y lento alcanzarlos. Lo hará recabando los apoyos que necesite cada medida o grupo de medidas.

La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, se esforzó ayer en señalar al Gobierno como el responsable de que los populares rechacen el pacto. Rodeada de los seis consejeros de Educación de las autonomías gobernadas por el PP, aseguró que no pueden firmarlo porque el Ejecutivo "no ha querido cambiar un modelo educativo fracasado".

Cospedal: "No han querido cambiar un modelo educativo fracasado"

Pero el hecho es que al desgranar las carencias del pacto (porque sus quejas son por omisión, no por ninguna de las medidas que contiene el texto final para el acuerdo), Cospedal volvió a destacar las mismas ideas que el PP lleva esgrimiendo, invariablemente, desde el principio de la negociación: garantizar la enseñanza del castellano en las comunidades bilingües, las enseñanzas comunes o la concesión de subvenciones a centros privados, entre otras, como garantizar los cuerpos nacionales de profesores o una evaluación de diagnóstico para todos los alumnos de España. El propio presidente del PP, Mariano Rajoy, admitió ayer que el ministro de Educación, Ángel Gabilondo, ha propuesto "cosas sensatas", pero "insuficientes". Y lo cierto es que, preguntada por los acercamientos o cesiones que ha hecho o estaba dispuesto a hacer el PP en favor del pacto, Cospedal no contestó a los periodistas.

A la pregunta de que si el Partido Popular tuvo alguna vez voluntad de alcanzar el pacto, el ministro Gabilondo aseguró sin dudas que sí, pero añadió que la "voluntad 'política es voluble", y depende de la "coyuntura política".

Pero, al final, el hecho es que la mayoría de los intentos de acercamiento han sido del ministerio. El mejor ejemplo es la medida de hacer que 4º de la ESO se bifurque en dos vías, una orientada al bachillerato y otra a la FP. Aunque las vías no son excluyentes, la idea se parece tanto a los itinerarios planteados en la ley educativa que redactó el PP -que no llegó a entrar en vigor- que al ministro le costó mucho que algunos sectores del PSOE tragaran con ello.

La prueba más clara de esos intentos de acercamiento son que los grupos más a la izquierda, como el sindicato Stes (uno de los mayoritarios), IU y el Sindicato de Estudiantes, han rechazado el pacto porque no apuesta suficientemente, en su opinión, por la escuela pública. La confederación laica de padres Ceapa, aunque no ha decidido aún su postura, también se ha mostrado muy crítica en este sentido.

Así, con muchas organizaciones discutiendo todavía su posición, ya han rechazado el pacto, además del PP, UPyD, IU, BNG y PNV. Es decir, que ha tenido menos apoyos que la reforma educativa aprobada en 2006 (que sólo rechazó el PP, aunque se abstuvieron CiU, BNG y Cha).

En cualquier caso, Gabilondo, que dijo contar con suficiente apoyo, sobre todo en la parte social -aunque no concretó de quién-, aseguró que no piensa dilapidar el esfuerzo hecho en los últimos meses y anunció que se empezará a reunir este mes con todos los agentes políticos y sociales, con las comunidades autónomas y representantes de las instituciones educativas para "seguir trabajando". Esa intención incluye el compromiso de 1.570 millones de euros los próximos tres años que el Gobierno había puesto sobre la mesa para alcanzar los objetivos del acuerdo. Las medidas requieren hacer 21 modificaciones de la actual ley educativa, entre otros, para introducir la medida de 4º de ESO o para flexibilizar el bachillerato de tal manera que haya un curso puente entre 1º y 2º. Otras medidas, sin embargo, ya están funcionando o a punto de ponerse en marcha.

Las claves de un desencuentro

- Libertad de enseñanza. El PP quiere que los conciertos con colegios privados no sean una decisión del Gobierno de cada comunidad, sino que, por ley, cualquier centro, si tiene demanda, sea subvencionado. El texto del pacto que propuso el Gobierno aboga por "favorecer la libertad de elección de las familias, en el marco de la programación general de la enseñanza que realizan las administraciones educativas, facilitándoles una adecuada información sobre los proyectos educativos de cada uno de los centros públicos y privados concertados".

- Enseñanzas comunes. El PP reclama garantizar unos contenidos comunes mínimos en todas las comunidades para vertebrar el sistema. El texto del pacto hacía una referencia general a garantizar "las enseñanzas comunes a todos los estudiantes, con el fin de conseguir la adquisición de las competencias básicas".

- El castellano. El PP quiere que la enseñanza en castellano en las comunidades bilingües sea impartido "en pie de igualdad". El documento del Gobierno decía, con un texto muy parecido al de la ley aprobada por el PP (LOCE), que en esas comunidades los alumnos deben terminar la ESO dominando perfectamente ambas lenguas.

- Profesorado. El PP quiere que protejan los cuerpos nacionales de profesores y que los docentes sean considerados autoridad pública, como se ha hecho en Madrid. El texto habla de promover su reconocimiento y su "autoridad moral y profesional", mejorando su formación y competencias y a través de campañas públicas de apoyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 7 de mayo de 2010

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